En la discusión sobre el nearshoring y el rediseño de las cadenas de suministro, el empaque suele quedar relegado a un rol secundario, asociado principalmente a costos o presentación; sin embargo, en un contexto marcado por presión operativa, exigencias regulatorias y necesidad de continuidad, este elemento comienza a posicionarse como un factor determinante en la eficiencia logística.
Al respecto, Liliana Pérez, presidenta de la Asociación Nacional de Fabricantes de Envases Plegadizos (ANFEP), expuso cómo el sector ha evolucionado desde esquemas empíricos hacia modelos altamente profesionalizados, con base en certificaciones, normativas y tecnología.
Entrevistada en el marco de THE FOOD TECH® | SUMMIT & EXPO 2025 —que tuvo lugar en el Centro Banamex de la Ciudad de México, el pasado mes de octubre—, la experta, con más de tres décadas en la industria, mencionó cómo el empaque incide directamente en la competitividad logística en el contexto del nearshoring, destacó el papel de México como nodo estratégico, abordó la relevancia de contar con proveedores confiables, así como el impacto de la digitalización en los procesos operativos.
Nearshoring: la cercanía como ventaja logística estructural
Durante su participación en The Food Tech Podcast, Pérez recordó que uno de los principales atributos que posicionan a México en el mapa global es su ubicación geográfica; la proximidad con Estados Unidos —su principal socio comercial— reduce tiempos de tránsito, costos de transporte y complejidad operativa.
En este escenario, el empaque adquiere una nueva dimensión, que lo convierte en un habilitador del flujo de mercancías. Como señala Pérez, la industria nacional cuenta con una ventaja clara:
“Tenemos algo privilegiado que es la cercanía… son muy pocos los países que tienen esa ventaja competitiva”.
Dicha cercanía, no solo impacta el transporte, sino también la capacidad de respuesta ante cambios en la demanda, ajustes de producción y cumplimiento de tiempos de entrega, elementos clave en modelos de manufactura flexible.

Más allá del precio: el costo oculto de la ineficiencia
La experta también habló de un cambio en la lógica competitiva; en la cual, tradicionalmente, el empaque era evaluado bajo criterios de costo unitario, pero esa aproximación puede generar efectos adversos en la operación.
De acuerdo con la especialista, competir únicamente por precio puede derivar en:
- Almacenes colapsados
- Producciones fallidas
- Rupturas en relaciones comerciales
“No vamos a competir por precio, vamos a competir con confianza, compromiso y desarrollo de proveedores confiables”.
Tal enfoque, se alinea con una tendencia creciente en supply chain: priorizar la confiabilidad sobre el costo inmediato. Un proveedor certificado y consistente reduce riesgos de interrupción, retrabajos y pérdidas operativas.
Capacidad instalada: México a la par del estándar global
Contrario a la percepción de rezago industrial, la industria mexicana de envases plegadizos opera con tecnología comparable a la de mercados internacionales.
Según la entrevista:
- México cuenta con maquinaria de impresión, troquelado y plegado de nivel global
- Existe disponibilidad de insumos con estándares de calidad competitivos
- La cadena productiva está técnicamente integrada
“Tenemos la misma maquinaria a nivel mundial… no estamos atrasados”.
Esto implica que la ventaja no está en adquirir tecnología, sino en aprovecharla estratégicamente, integrando proveedores locales para fortalecer la cadena de valor y reducir dependencias externas.

Digitalización e IA: reducción de tiempos y errores operativos
La incorporación de herramientas digitales está transformando procesos clave en el sector, particularmente en el diseño, la validación y la comunicación con clientes.
Antes, el desarrollo de un diseño podía tomar días o semanas; hoy, mediante herramientas digitales:
- Se generan propuestas en minutos
- Se reducen ciclos de validación
- Se mejora la precisión en especificaciones
“Hoy tú le das un prompt a una aplicación y te puede dar una idea en segundos”.
Esta aceleración impacta directamente en:
- Time to market
- Planeación de producción
- Reducción de retrabajos
Aunque la adopción ha enfrentado resistencia —principalmente por choques generacionales—, su integración se vuelve clave para mantener competitividad.
Sostenibilidad: presión creciente sobre el diseño del empaque
El crecimiento del comercio electrónico y los cambios en hábitos de consumo han incrementado significativamente el uso de materiales de empaque.
Durante la pandemia:
- En México, el consumo per cápita de cartón pasó de 50 kg a 150 kg
- En Estados Unidos, alcanzó hasta 350 kg por persona
Dicho incremento plantea retos importantes en términos de sostenibilidad y eficiencia. “Hoy consumimos 150 kilos y eso se traduce en 222 árboles a lo largo de la vida”, menciona Pérez.
Ante este escenario, la industria enfrenta el reto de:
- Reducir el sobreempaque
- Optimizar dimensiones
- Balancear percepción de valor y funcionalidad
El diseño eficiente del empaque se convierte así en una variable crítica tanto para costos logísticos como para impacto ambiental.

Capital humano y trazabilidad: la base de la operación
La profesionalización del sector ha estado acompañada por la adopción de sistemas de gestión que permiten mayor control y visibilidad en la cadena de suministro.
Entre los elementos clave destacan:
- Implementación de sistemas como SAP
- Trazabilidad de materiales y procesos
- Gestión de inventarios en tiempo real
“La capacitación del capital humano es lo que le va a dar cultura a la empresa y a la industria”, subraya la experta.
Estos sistemas no solo mejoran la eficiencia operativa, sino que también permiten cumplir con estándares regulatorios internacionales, un requisito indispensable en entornos de exportación.
Empaque como palanca de competitividad logística
El avance del nearshoring está obligando a replantear el papel de cada componente dentro de la cadena de suministro; en este contexto, el empaque deja de ser un elemento pasivo para convertirse en un factor activo en la ejecución logística.
Desde la selección de proveedores hasta la integración de tecnología, su impacto se refleja en:
- Continuidad operativa
- Reducción de riesgos
- Cumplimiento de tiempos
- Eficiencia en costos totales
En palabras de la experta, el futuro apunta a un posicionamiento más sólido para el país: “Veo a México siendo punta de lanza a nivel mundial en creatividad, diseño y empaque”.
Para Liliana Pérez, el reto no será tecnológico, sino estratégico: aprovechar estas capacidades para consolidar cadenas de suministro más resilientes, eficientes y competitivas.













