La Secretaría de Gobernación y representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), y de otras organizaciones de autotransporte acordaron retirar definitivamente los bloqueos en distintos puntos carreteros del país.
El acuerdo llega un día después de que iniciaron las manifestaciones y desactiva una movilización que afectó corredores estratégicos. El tema ahora está en trasladar los argumentos detrás de la manifestación en una negociación proactiva.
El comunicado de la dependencia federal establece una ruta de atención institucional para cuatro asuntos críticos:
- Seguridad carretera
- Infraestructura
- Cuestiones fiscales
- Seguridad social y condiciones laborales
Canacar en la negociación
El lunes, la dependencia dialogó con otras agrupaciones del autotransporte sin presencia de la Canacar, organismo que reclamaba interlocución de mayor nivel.
La incorporación este martes, del organismo creado en 1989 para defender los intereses de empresas y operadores dedicados al transporte de carga por carretera, cambió el escenario de negociación.
La Subsecretaría de Gobernación y la Unidad de Gobierno dará seguimiento a lo acordado. En el encuentro participó como acompañante la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
Qué consiguió el sector y qué falta por resolver
Augusto Ramos Melo, presidente de la Canacar, informó que se instalarán cuatro mesas de trabajo de alto nivel y sostuvo que el propósito es ofrecer resultados tangibles a empresas y operadores. Participarán autoridades de Hacienda, seguridad pública, Guardia Nacional, infraestructura, trabajo y seguridad social; también se revisarán temas regulatorios.
La primera mesa se enfocaría en los estímulos fiscales con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Las restantes tratarán seguridad carretera, mantenimiento vial y problemas laborales y administrativos.
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De acuerdo con reportes periodísticos, representantes de la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac), confirmaron el levantamiento de los bloqueos carreteros y el regreso de los transportistas a sus lugares de origen.
Sin embargo, el compromiso de levantar los bloqueos no equivale a que se hayan resuelto las demandas: el comunicado de Gobernación no entra en detalles como metas, presupuesto ni plazos públicos de cumplimiento. Algo que la Canacar había dejado en claro a través de sus redes sociales.
Seguridad, factor que tensó el diálogo
La protesta fue convocada desde el viernes 23 de octubre por la Canacar y agrupaciones como Fematrac y la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Hamotac).
Sus representantes denunciaron la prevalencia de delitos como robo de unidades y de mercancía, extorsión, cobros irregulares, deterioro carretero y presiones financieras.
También reclamaron que compromisos establecidos con Gobernación desde febrero de 2024 no se han traducido, a su juicio, en soluciones suficientes.
Presión financiera, entre los motivos
Antes del paro, Canacar había planteado una diferencia concreta por el estímulo fiscal asociado al pago de peajes. La propuesta para 2027 plantea reducir de 300 a 250 millones de pesos el umbral de ingresos anuales para acceder al acreditamiento de una parte del gasto de casetas contra el impuesto sobre la renta.
La Cámara propuso conservar el límite anterior o permitir que el beneficio se aplicara proporcionalmente hasta el nuevo umbral, sin incluir los ingresos excedentes.
“No estamos pidiendo privilegios”, expresaba Ramos Melo al defender que estos apoyos forman parte de las condiciones de competitividad de una actividad expuesta al alza de costos y a riesgos de seguridad.
La óptica de Presidencia
Ayer, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó otra lectura. Sostuvo que el ajuste fiscal impactaría a 170 de las 2,580 empresas que utilizan el mecanismo, de acuerdo con Hacienda, y no a la mayoría de los transportistas.
Este martes cuestionó las protestas porque, desde la posición del Gobierno federal, ya existían espacios de diálogo abiertos. También señaló que las preocupaciones de seguridad se atendían en reuniones con las autoridades responsables.
La diferencia entre ambas posiciones no es menor: para Hacienda se trata de acotar un beneficio concentrado en grandes contribuyentes; para Canacar, de impedir que nuevas restricciones se sumen a la inseguridad y reduzcan la capacidad operativa y de inversión.
Dos jornadas con efectos en corredores logísticos
De acuerdo con autoridades, hasta el lunes 26 se habían registrado 38 puntos de manifestación en 19 entidades, con 691 vehículos y 858 participantes. Veracruz concentró ocho puntos; Estado de México, seis; y Nuevo León y Tlaxcala, tres cada uno.
Los convocantes cuestionaron ese corte y afirmaron tener presencia en los 32 estados. En tanto, se dio cuenta de afectaciones desiguales en todo el país. Hubo caravanas a baja velocidad, concentraciones en casetas y cierres parciales, además de bloqueos totales en puntos específicos.
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En la autopista Chamapa-Lechería, por ejemplo, un cierre próximo a Lago de Guadalupe superó las 17 horas y obligó a usuarios a buscar rutas alternas. También se reportaron concentraciones en los accesos México-Querétaro, México-Pachuca y México-Puebla, así como en conexiones con centros industriales y de distribución.
¿Certidumbre pasajera?
Para las cadenas de suministro, esas interrupciones implican riesgos de retrasos en citas de carga y descarga, entregas fuera de ventana, mayor tiempo de circulación y ajustes de rutas.
Son riesgos operativos asociados a los cierres; no se ha difundido un balance público consolidado que permita cuantificar pérdidas económicas o mercancías demoradas en ambas jornadas.
El retiro de unidades reduce el riesgo inmediato de nuevas interrupciones. La siguiente prueba será convertir las mesas de trabajo en medidas verificables sobre seguridad, infraestructura y costos, con responsables y fechas de seguimiento.
De ello dependerá que la recuperación del tránsito se traduzca también en mayor certidumbre para operadores, empresas transportistas y clientes de las cadenas de suministro.














