Highlights
- Tiendas 3B cerró junio de 2026 con 3,624 tiendas y 21 CEDIS en México.
- La expansión comercial obliga a ampliar rutas, inventarios y capacidad de distribución.
- La ubicación de los CEDIS se vuelve clave para contener distancias y costos de transporte.
Una tienda nueva suele empezar a existir para el consumidor el día en que abre sus puertas. Para la cadena, sin embargo, la operación comenzó mucho antes: hay que llevar mercancía hasta ese punto, calcular cuánto inventario necesita, programar las entregas y decidir desde qué centro de distribución conviene abastecerla.
En una cadena que crece a un ritmo acelerado, esa operación deja de ser un asunto secundario. Cada nueva tienda agrega un punto más a una red que debe recibir productos, mantener disponibilidad y hacerlo sin que el costo de mover mercancía termine por comerse el margen.
El caso de Tiendas 3B permite ver con claridad esa dimensión menos visible del crecimiento del retail. Al cierre de junio de 2026, la cadena tenía 3,624 tiendas en México y 21 centros de distribución (CEDIS). Tan solo entre abril y junio abrió 155 tiendas netas y un nuevo CEDIS.
La pregunta, entonces, ya no es solamente cuántas tiendas puede abrir una cadena. Es qué infraestructura necesita construir detrás para que esa expansión siga funcionando.
Cuando una tienda más significa una ruta más
La expansión de una red comercial puede parecer sencilla desde el mapa: localizar una zona con demanda, encontrar un inmueble y abrir una sucursal. Pero detrás de ese punto aparece otra geografía.
La mercancía tiene que salir de algún lugar y llegar hasta la tienda con la frecuencia suficiente para mantener los anaqueles abastecidos. Conforme aumenta el número de establecimientos, también crece la cantidad de rutas, viajes, inventario y decisiones que hay que coordinar.

Por eso los CEDIS cumplen un papel distinto al de un simple almacén. Son los puntos desde los que se organiza buena parte del flujo de mercancías hacia las tiendas y, conforme la red comercial se extiende, su ubicación comienza a ser tan importante como su capacidad.
En el caso de Tiendas 3B, esa infraestructura ha tenido que crecer prácticamente al mismo tiempo que la huella comercial. La compañía pasó de 16 CEDIS al cierre de 2024 a 20 en diciembre de 2025, mientras que el número de tiendas aumentó de 2,772 a 3,346 en ese mismo periodo.
Para junio de 2026 ya había llegado a 3,624 tiendas y 21 CEDIS.
Atlacomulco: cómo se ve un CEDIS pensado para acompañar la expansión
Si se quiere entender qué significa esa expansión en términos físicos, el CEDIS de Atlacomulco ofrece un buen punto de partida.
El centro, ubicado en el Estado de México, tiene más de 22,000 metros cuadrados y fue diseñado para atender a más de 150 tiendas en el norte de la entidad y municipios colindantes. De acuerdo con la empresa, su zona de cobertura alcanza 30 municipios y alrededor de 1.7 millones de habitantes.
El diseño también muestra que un CEDIS para una cadena de tiendas de proximidad no es simplemente una gran bodega. La instalación cuenta con cámaras de refrigeración y congelación, áreas de picking para preparar los pedidos que reciben las tiendas y zonas de embarque desde donde se organiza la salida de mercancía.
La infraestructura incorpora además paneles solares y sistemas de seguridad biométrica, mientras que su puesta en operación generó inicialmente alrededor de 520 empleos.
Hay una razón para que un centro de este tamaño se encuentre ahí. La lógica de la red de 3B es regional: acercar los puntos de distribución a las tiendas que deben abastecer. En sus documentos corporativos, BBB Foods explica que su operación está organizada por regiones y que los centros de distribución funcionan como nodos alrededor de los cuales se agrupan aproximadamente 150 tiendas.
Atlacomulco permite ver esa estrategia en la práctica. Más que sumar metros cuadrados de almacenamiento, el centro agrega capacidad de respuesta para una zona específica del mapa.
Y esa capacidad importa especialmente cuando una cadena abre tiendas a gran velocidad. Una nueva sucursal no solo necesita mercancía el día de su inauguración; necesita reposición constante después. El CEDIS tiene que recibir productos, almacenarlos cuando corresponde, preparar pedidos y coordinar su salida hacia diferentes puntos de venta.

Incluso los requerimientos inmobiliarios que maneja 3B para sus centros de distribución dan una idea de la escala de esta operación. La compañía busca instalaciones de al menos 15,000 metros cuadrados, con 9 metros de altura, 21 andenes de carga y descarga, estacionamiento para al menos 50 vehículos y acceso a vialidades principales y carreteras.
Es decir, el crecimiento de una tienda termina teniendo consecuencias mucho más atrás en la cadena: desde el tipo de inmueble que se necesita hasta la infraestructura carretera que permite que un camión entre, cargue y salga.
La tienda es el punto visible de la expansión. El CEDIS es una de las piezas que permite que esa expansión pueda repetirse cientos de veces.
Crecer también tiene un costo
Hay una razón sencilla detrás de la expansión de la red logística: la distancia cuesta.
Cada kilómetro adicional implica combustible, tiempo de los operadores, utilización de vehículos y una mayor presión sobre la planeación de rutas. Cuando una cadena necesita abastecer cientos o miles de tiendas con cierta frecuencia, esas pequeñas diferencias terminan acumulándose.
Pero construir un CEDIS tampoco es gratis. En el corto plazo significa invertir en inmuebles, adecuaciones, equipamiento, sistemas, refrigeración, personal y transporte. El beneficio llega cuando esa infraestructura consigue que la operación sea más eficiente.
Tiendas 3B experimentó esa tensión durante 2025, cuando la expansión de su red logística acompañó el crecimiento acelerado de las tiendas. Para el segundo trimestre de 2026, sin embargo, la compañía reportó una mejora en su margen bruto y señaló entre los factores el descenso de los costos de transporte como porcentaje de los ingresos.
El dato resulta interesante porque cambia la forma de mirar un CEDIS. Su función no es simplemente almacenar más cajas. La verdadera prueba está en si permite que esas cajas lleguen a las tiendas de una manera más eficiente.
El otro mapa de la expansión
Cada nueva tienda genera una necesidad de abastecimiento. Algunas pueden quedar relativamente cerca de un CEDIS existente; otras pueden hacer necesario ampliar capacidad o incorporar un nuevo nodo. Y cuando la red comienza a ocupar más territorio, también cambia la manera de planear las rutas.
Eso ayuda a explicar las nuevas aperturas logísticas de 3B. En agosto de 2026, la compañía confirmó que había inaugurado dos CEDIS en las semanas anteriores y que preparaba un tercero para antes de terminar septiembre. Con ello, esperaba sumar cuatro nuevos centros durante el año.
La empresa señaló que el objetivo era reforzar la capacidad logística y reducir los costos de transporte ante el crecimiento de la red de tiendas.
No se han hecho públicos todos los detalles de ubicación de estos nuevos centros, pero los casos conocidos muestran una estrategia de expansión territorial: Atlacomulco para atender parte del norte del Estado de México; Tehuacán para ampliar cobertura en Puebla; y otros nodos que se suman a una red que ya tenía presencia en distintos puntos del centro del país.
Así, mientras el consumidor ve una nueva tienda, detrás se está construyendo otra infraestructura: una red de centros de distribución, rutas, inventarios, vehículos, sistemas y personas que tiene que crecer a una velocidad similar.
Ahí está uno de los principales retos del retail de descuento. Su propuesta depende de mantener los costos bajo control, pero hacerlo mientras la red comercial se expande rápidamente exige invertir precisamente en aquello que el consumidor casi nunca ve.













