El horizonte para el sector agrícola no luce sencillo. El conflicto en Medio Oriente ha encarecido la energía, la logística y los fertilizantes, añadiendo presión a la operación de un sector afectado por el acceso limitado al financiamiento y la incertidumbre por la revisión del T-MEC.
Estos elementos, hoy variables que afectan el abasto de insumos críticos para la operación y la distribución de los productos, impulsan la discusión sobre la pertinencia de fortalecer al sector agrícola del país, en especial a los pequeños productores.
Con ese espíritu, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) alista la quinta edición del Foro Internacional Agroindustrial (FIA) 2026, a celebrarse el viernes 7 y sábado 8 de agosto en el Estado de México.
El punto de encuentro del sector agrícola
El Foro pretende ocupar un espacio más operativo que protocolario, de acuerdo con Luis Patiño, vicepresidente del sector agroindustrial de la Canacintra y director general del FIA. Su valor está, dice, en reunir a quienes producen, compran, transforman y comercializan, en un mismo entorno de decisión.
La razón de ser del encuentro es “reunir durante dos días, a productores primarios conocidos comúnmente como campesinos, con empresas comercializadoras, con grandes compradores e industrias”.
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comunidad logística y de cadena de suministro, la lectura es sencilla y poderosa: Cuando la oferta agrícola y la demanda industrial se encuentran con información más clara, pueden reducirse intermediaciones, planear mejor el abasto local y construir relaciones comerciales que den mayor estabilidad a la cadena de suministro agroindustrial.
Un foro para cruzar oferta demanda y acuerdos
La edición 2026 del Foro Internacional Agroindustrial llega al Estado de México con un convenio entre la Secretaría del Campo del gobierno mexiquense y la Canacintra, orientado al diseño de proyectos, capacitación y consolidación de cadenas productivas más justas y competitivas.
En entrevista con The Logistics World, Patiño resalta que el encuentro agroindustrial no debe entenderse solo como una expo en la cual se anuncian compromisos de acuerdos o cierre de negocios.
De hecho, la intención es que las conversaciones comerciales inicien antes del Foro y que el encuentro funcione como punto de cierre, visibilidad y seguimiento.
“No vamos a llegar a hacer el acuerdo comercial, vamos a llegar a celebrar que lo hicimos un mes o dos meses antes”, explica.

La frase cambia el sentido del foro al colocarlo más cerca de una plataforma de vinculación de negocios que de una agenda de conferencias.
Hasta finales de abril, de acuerdo con el VP de Canacintra, ya estaban registradas 80 pequeñas empresas y la expectativa era sumar al menos otras 40 empresas más.
Para grandes compradores, comercializadoras e industrias, ese volumen representa una oportunidad para identificar proveedores locales con potencial de escala.
La triada temática del FIA
El evento también se propone discutir temas que hoy pesan sobre el sector. Luis Patiño identifica tres ejes de contenido: financiamiento, aranceles y agroecología.
El primero toca una restricción crítica para productores y pymes agroindustriales. “El crédito está detenido siendo que puede ser un motor de desarrollo”, señala.
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Para una cadena de suministro agrícola que necesita inversión en transformación, almacenamiento, empaque, transporte frío y cumplimiento, el financiamiento es parte de la competitividad operativa.
El bloque arancelario será abordado en un panel de expertos que brindarán una perspectiva del sector agroindustrial. Entre ellos economistas y especialistas en Geografía en Agricultura global.
Y finalmente, para abordar el tema de agroecología se tiene prevista la participación de Nacho Simón, especialista pionero en la materia y hoy empresario de bioinsumos.
Más que una vitrina para el campo
El foro abrirá una discusión sobre comercio exterior. Patiño habla de la “tormenta declarativa y especulativa de los aranceles”, un entorno que obliga a mirar con más cuidado los mercados, las rutas y la diversificación comercial.
Ese componente internacional no es accesorio. Desde sus primeras ediciones, el FIA ha involucrado a miembros del cuerpo diplomático acreditado en México, con la intención de abrir conversaciones hacia mercados menos habituales para las empresas agroindustriales mexicanas.
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A partir de este acercamiento, dice, algunas compañías han descubierto oportunidades en África, Asia y Medio Oriente. Para el sector, esa apertura puede significar nuevos destinos, pero también mayores exigencias logísticas, sanitarias, documentales y de trazabilidad.
Por eso, el foro puede servir como punto de contacto entre estrategia comercial y operación.
Para grandes empresas, la oportunidad está en observar capacidades productivas locales; para productores y pymes, en entender qué pide la demanda industrial y qué condiciones deben cumplir para integrarse a cadenas más formales.
De Mexicali a Toluca
La edición previa, realizada en Mexicali, BC, reunió a 110 empresas. Patiño subraya que no fue un logro menor por la ubicación del encuentro y por el esfuerzo que implicó trasladar a participantes de distintas regiones del país.
“Fue un reto logístico importante”, recuerda. Aun así, llegaron pabellones estatales como Michoacán, Morelos, Chihuahua y San Luis Potosí, por mencionar algunos. Esto mostró que el foro puede funcionar como una plataforma de representación regional.
Para 2026, la sede será el Centro de Convenciones de Toluca. La ubicación puede facilitar una convocatoria más amplia por su cercanía con zonas productivas, industriales y de consumo del centro del país.
La expectativa de Canacintra es que la edición del Estado de México represente un salto mayor hacia el FIA de 2027. “Venimos de menos a más, venimos creciendo”, dice Patiño, al vincular esta edición con la posibilidad de cerrar acuerdos con grandes empresas comercializadoras.
En un entorno donde el precio final de los alimentos también depende de transporte, intermediación, almacenamiento y capacidad de planeación, este tipo de encuentros puede ayudar a ordenar conversaciones que suelen ocurrir de forma fragmentada. La oportunidad, más que en el foro mismo, está en los acuerdos que puedan activar después.













