Mientras el comercio global atraviesa una etapa marcada por tensiones arancelarias, relocalización industrial y reconfiguración de las cadenas de suministro, México busca reposicionarse dentro del nuevo mapa económico internacional mediante una estrategia de diversificación comercial que combina Europa, Norteamérica y Asia.
El próximo viernes 22 de mayo, se consolidará el primer avance de esa estrategia, con la firma del Acuerdo Global Modernizado (AGM) entre México y la Unión Europea; al respecto, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, señaló el pasado 12 de mayo, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, que:
Es un Acuerdo muy importante porque establece la desgravación de nuevos productos, le da acceso preferencial al mercado europeo a productos agroalimentarios mexicanos, que eso obviamente para nuestro campo abre una nueva oportunidad. Reconoce también varias denominaciones de origen de México e incorpora nuevas disciplinas a este Tratado que provenía del año 2000; entonces, por ejemplo: no incluía comercio digital y tampoco había un capítulo sobre Pymes”.
Velasco también mencionó que además del AGM, se firma un Acuerdo Comercial Interino porque el tratado final tendrá que pasar por un proceso de ratificación en los 27 países que conforman la Unión Europea, lo cual llevará bastante tiempo.
“Este Acuerdo Interino entrará en vigor, esperamos que este mismo año. Recordarán que estuve hace poco en Bruselas —por instrucciones de la Presidenta, después del viaje que ella realizó a Barcelona— y ahí conversamos también sobre que haya un calendario acelerado para la ratificación de estos Acuerdos, pero inicia un proceso muy importante que abre nuevas posibilidades comerciales”, señaló el secretario.
Unos días más tarde, el 14 de mayo, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, participó en un foro organizado por el diario El Financiero, donde mencionó: “nuestro objetivo estratégico es que hacia el 2030, podamos duplicar lo que estamos exportando a Europa”.
Las cifras ayudan a dimensionar la magnitud del cambio: Bajo el nuevo marco comercial, el 99% de los productos intercambiados entre ambas regiones quedarían libres de aranceles, mientras que 86% de los productos agrícolas y pesqueros mexicanos obtendrían acceso inmediato libre de tarifas al mercado europeo.
El bloque europeo representa, además, un mercado unificado de alrededor de 450 millones de consumidores y actualmente, la Unión Europea es la segunda mayor inversionista en México.

Detalles de la firma del Acuerdo Global Modernizado
Como ocurre en este tipo de eventos de alto perfil, el lugar de la firma no se ha hecho público, pero el secretario Velasco señaló que Sheinbaum recibirá a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y a António Costa, presidente del Consejo Europeo.
En el acto, se formalizará el Acuerdo Global Modernizado, un Acuerdo Comercial Provisional y una Declaración Política bilateral que buscan fortalecer la cooperación estratégica, ampliar el acceso de productos mexicanos al mercado europeo y acelerar la integración económica entre ambas regiones.
A través de la red social X, la Secretaría de Relaciones Exteriores mencionó el 14 de mayo, que Roberto Velasco “dio la bienvenida a 20 jefas y jefes de misión: representantes de 19 Estados miembros de la UE y Francisco André, embajador de la Unión Europea en México, de cara a la próxima Cumbre México-UE”.
Más allá de la reducción de aranceles, el acuerdo forma parte de un “despliegue comercial relevante”, como lo definió el secretario Marcelo Ebrard, que incluye la revisión del T-MEC, misiones comerciales hacia China e India y una estrategia para reducir la dependencia de un mercado estadounidense que actualmente concentra cerca del 85% del comercio mexicano.
El acuerdo con Europa entra en una nueva dimensión estratégica
Las relaciones comerciales entre México y la Unión Europea se rigen desde el año 2000 por el Acuerdo Global México-UE; sin embargo, la nueva versión incorpora disciplinas que no existían hace más de dos décadas, entre ellas el comercio digital, la participación de pymes, la cooperación regulatoria, la sostenibilidad y las nuevas reglas de inversión.
Marcelo Ebrard señaló en un video que compartió desde su cuenta personal de X, que la importancia del acuerdo radica en que aumenta las posibilidades de México de lograr tres objetivos:
- Aumentar exportaciones, tanto agropecuarias como de manufactura; por ejemplo, en la industria automotriz.
- Tener inversiones en sectores que nos interesan porque al modernizarse el acuerdo, va a generar, seguramente, un flujo de inversiones mayor; recordar que, la Unión Europea es uno de los principales inversionistas en México, desde luego, el segundo después de Estados Unidos o, en algunos años, ha sido el tercero cuando mucho.
- Con este acuerdo, también abrimos una serie de posibilidades para aumentar nuestra capacidad y complejidad económica respecto a otras regiones del mundo, no quedarnos atrás en pocas palabras.
Cabe mencionar que, la modernización del acuerdo se negociaba desde hace ocho años y concluyó formalmente en enero de 2025, pero fue el 11 de mayo de 2026, cuando el Council of the European Union autorizó oficialmente su firma junto con un Acuerdo Comercial Interino que permitirá acelerar la entrada en vigor de los componentes comerciales mientras concluye el proceso de ratificación parlamentaria en todos los países europeos.

Según datos del Consejo Europeo, el comercio bilateral entre ambas regiones superó los 86,000 millones de euros en 2025. De ese total, alrededor de 53,000 millones correspondieron a exportaciones europeas y cerca de 34,000 millones a importaciones provenientes de México; además, el comercio entre ambas economías ha crecido más de 75% durante la última década.
La integración también rebasa el intercambio de mercancías; en 2024, el comercio de servicios entre ambas regiones alcanzó 29,500 millones de euros, más del doble que hace una década, impulsado principalmente por servicios empresariales, telecomunicaciones, transporte y tecnologías de información.
México busca diversificar su arquitectura comercial
El acuerdo con Europa llega en un momento particularmente sensible para la economía mexicana. El próximo 27 de mayo iniciarán formalmente las conversaciones para la revisión del T-MEC, mientras el gobierno mexicano despliega simultáneamente nuevas misiones comerciales hacia China, India y Canadá.
“México está en un despliegue comercial relevante”, señaló Ebrard durante el foro organizado por El Financiero. El funcionario explicó que uno de los objetivos estratégicos del gobierno es “no tener concentrado el 85% solo en nuestro comercio con Estados Unidos”.
El mensaje refleja una transformación más amplia en la estrategia económica del país. Mientras el comercio mexicano continúa profundamente integrado con Norteamérica, el gobierno busca ampliar corredores comerciales hacia Europa y Asia para reducir vulnerabilidades frente a tensiones arancelarias, cambios regulatorios y presiones proteccionistas internacionales.
La manufactura sigue siendo el principal motor exportador del país; datos de marzo de 2026, señalan que las exportaciones manufactureras no petroleras rondarían los 64,700 millones de dólares, mientras que el sector agropecuario y extractivo aportaría otros 4,300 millones.
Para el gobierno mexicano, el objetivo no es únicamente exportar más, sino incrementar la complejidad económica del país y fortalecer cadenas de valor de mayor contenido tecnológico.

Nearshoring y manufactura avanzada: la apuesta industrial
La administración de la presidenta Sheinbaum, también vincula el acuerdo con Europa con la relocalización industrial y la expansión de cadenas manufactureras avanzadas.
“Necesitamos aprovechar la relocalización”, afirmó Ebrard. “Hay una puerta abierta gigante que no teníamos”, dijo al referirse al rediseño global de las cadenas productivas derivado del nearshoring y la competencia tecnológica internacional.
En ese contexto, sectores como:
- Automotriz
- Electrónicos
- Farmacéutica
- Microprocesadores
- Manufactura avanzada
Aparecen entre las prioridades de la nueva estrategia industrial mexicana. La Unión Europea exporta actualmente a México principalmente maquinaria, químicos y equipos de transporte, mientras que México envía al mercado europeo combustibles, maquinaria y productos manufacturados.
Asimismo, más de 13,500 empresas europeas operan actualmente en territorio mexicano, respaldadas por mecanismos de certidumbre jurídica e inversión contemplados en el nuevo acuerdo.
El tratado también incorpora nuevos pilares vinculados con cooperación política, compromisos ambientales, combate a la corrupción y acceso ampliado a servicios estratégicos, convirtiéndose en una plataforma de integración económica más profunda entre ambas regiones.
Europa abre una nueva etapa para la agroexportación mexicana
Uno de los sectores más favorecidos por el Acuerdo Global Modernizado será el agroalimentario. La propia Unión Europea estima que actualmente exporta a México alrededor de 2,700 millones de euros anuales en productos como quesos, carnes, cereales y vegetales, mientras que el gobierno mexicano busca ampliar el acceso preferencial para productos nacionales como café, tomate, limón, espárragos, miel y azúcar.
El potencial exportador mexicano llega en un momento de fortaleza para el sector; de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la balanza comercial agroalimentaria mexicana registró superávit por undécimo año consecutivo. Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones agroalimentarias del país superaron los 49,000 millones de dólares, impulsadas por productos como cerveza, aguacate, berries, tequila y tomate.

Sin embargo, el reto estructural sigue siendo la concentración comercial; más del 90% de las exportaciones agroalimentarias mexicanas continúan dirigiéndose a Norteamérica, lo que expone al sector a riesgos arancelarios, reglas de estacionalidad y tensiones comerciales asociadas con el T-MEC.
Frente a estos retos, Europa aparece como una plataforma estratégica de diversificación. El bloque europeo representa un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo y estándares premium para productos frescos y procesados.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que “el campo mexicano va a tener una gran oportunidad” y recordó que la Unión Europea “importa más productos agropecuarios que Estados Unidos”.

Además del acceso preferencial, el acuerdo también fortalece la protección de indicaciones geográficas mexicanas como tequila, mezcal, vainilla de Papantla, café de Chiapas y chile habanero de Yucatán, permitiendo defender productos premium frente a imitaciones y ampliar el valor agregado de las exportaciones mexicanas.
Según Mordor Intelligence, el mercado mexicano de frutas y vegetales mantiene perspectivas de crecimiento sostenidas durante los próximos años, impulsado por la demanda internacional de productos frescos, procesados y hortofrutícolas especializados. La consultora identifica además un crecimiento constante en categorías asociadas con alimentos saludables, trazabilidad y cadenas agroalimentarias de mayor sofisticación logística.
El incremento de exportaciones hacia Europa también implicará mayores exigencias operativas. A diferencia del mercado estadounidense, las rutas hacia la Unión Europea demandan trayectos marítimos más largos, cadenas de frío más robustas, trazabilidad, certificaciones fitosanitarias e infraestructura portuaria especializada para productos agroindustriales de alto valor agregado.
Meta hacia 2030: duplicar exportaciones e incrementar inversión
La modernización del acuerdo también busca acelerar la inversión europea en México. Actualmente, la Unión Europea es el segundo mayor inversionista en el país, con un volumen acumulado de inversión de 206,600 millones de euros en 2024.
Además del acceso preferencial al mercado europeo, el gobierno mexicano apuesta por atraer nuevos flujos de capital vinculados con manufactura, infraestructura, tecnología y cadenas industriales regionales.
En un entorno marcado por tensiones arancelarias, reconfiguración industrial y competencia geoeconómica, el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea deja de ser únicamente un tratado comercial.
Para México, representa una pieza dentro de una estrategia más amplia orientada a diversificar mercados, atraer inversión, ampliar capacidades manufactureras y consolidarse como un nodo logístico e industrial dentro del nuevo orden económico global.













