La logística de rescate y respuesta en siniestros viales es una de las vertientes más críticas de la logística de emergencias, ya que el factor tiempo determina directamente la supervivencia de las víctimas (concepto conocido en el ámbito médico como la Hora Dorada). Pero, con la llegada de Internet, aplicaciones en el celular y tecnología de rastreo ¿cómo se ha transformado este sector?
Primero, cabe mencionar que en el caso de la logística de rescate “la aparente aleatoriedad de los impactos y problemas, así como la singularidad de los incidentes, exigen soluciones dinámicas, en tiempo real y eficaces”, señala el estudio “Logística de emergencia en un contexto de desastre a gran escala: logros y desafíos”, publicado en la Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública en 2019.
A diferencia de la logística comercial, donde los entornos tienen un mayor margen de planeación, la gestión de un siniestro vial se opera bajo condiciones de alta incertidumbre, caos y riesgo latente. Los principales retos se pueden estructurar en cinco pilares operativos:
- Bloqueo de accesos y movilidad: El propio accidente genera embotellamientos inmediatos y "efecto mirón", lo que, sumado a las grandes distancias carreteras, retrasa la llegada de las unidades de emergencia dentro de la Hora Dorada.
- Falta de coordinación y comunicación: La convergencia de múltiples actores (bomberos, policías, paramédicos, aseguradoras) suele carecer de un mando unificado, problema que se agrava en zonas con nula conectividad celular o de radio.
- Asignación ineficiente de recursos: Existe una alta dificultad para dimensionar la gravedad del siniestro a la distancia, lo que satura la escena con unidades innecesarias o retrasa el rescate por falta de equipo especializado (como herramientas de extracción).
- Nuevos riesgos en la escena: El manejo de materiales peligrosos en transporte de carga y el riesgo de incendios químicos por baterías en vehículos eléctricos exigen protocolos de contención extremadamente complejos y especializados.
- Impacto en la continuidad vial: La lentitud en la remoción de escombros y vehículos siniestrados prolonga los bloqueos, generando un severo impacto económico y retrasos en las cadenas de suministro comerciales.
Bomberos de São Paulo: cómo la tecnología transforma la logística de rescate
Como hemos podido notar, en escenarios de alta complejidad —colisiones múltiples, vehículos fuera de vía o siniestros en zonas de difícil acceso—, la capacidad de detectar, comunicar y actuar en segundos es tan crítica como la intervención misma.
Por ello, la operación no depende únicamente de la disponibilidad de equipos, sino de la sincronización entre los datos, la comunicación y las decisiones en campo; este enfoque muestra que, en la actualidad, la respuesta a emergencias deja de ser reactiva y se convierte en una cadena operativa basada en información en tiempo real.
La diferencia entre localizar un vehículo en minutos o en horas puede determinar el desenlace de un evento, especialmente en casos donde no hay testigos o la visibilidad del siniestro es limitada; la logística, en este sentido, se posiciona como el eje que conecta detección, localización y ejecución.

Frente a este panorama, durante el Safety Summit 2026, realizado el 6 y 7 de mayo en São Paulo, Brasil, el Teniente Coronel Alan Muniz de Andrade, del Cuerpo de Bomberos del Estado de São Paulo, presentó una visión integral sobre cómo la tecnología está transformando la logística de rescate.
Su ponencia abordó desde la evolución de la seguridad vehicular hasta la integración de sistemas automáticos de emergencia, destacando la necesidad de reducir el tiempo entre el siniestro y la intervención como objetivo central de la operación.
A partir de este planteamiento, la discusión se centró en cuatro ejes clave para la logística de rescate:
- La creciente complejidad operativa derivada de la evolución automotriz
- El uso de datos en tiempo real para la toma de decisiones,
- La integración de sistemas como eCall para automatizar la activación de emergencias
- Los retos de interoperabilidad entre actores tecnológicos e institucionales
Estos elementos no solo transforman la respuesta en campo, sino que configuran una nueva arquitectura operativa basada en velocidad, precisión y coordinación.
El tiempo de respuesta como variable crítica en la operación
“Nuestro principal objetivo es salvar vidas… cada año, los siniestros viales provocan alrededor de 1.3 millones de muertes a nivel mundial, mientras que en Brasil se registran más de 32,000 fallecimientos anuales, con cerca de 5,500 en el estado de São Paulo”, mencionó Muniz de Andrade.
El también Comandante de la Escuela Superior de Bomberos de São Paulo, enfatizó que la operación de rescate debe entenderse bajo una lógica de tiempo crítico, donde cada decisión está condicionada por la rapidez con la que se obtiene información.
En muchos casos, los equipos enfrentan escenarios donde la localización del siniestro es incierta o tardía, lo que retrasa la intervención y reduce las probabilidades de supervivencia.
Casos documentados durante la ponencia evidencian esta problemática: vehículos que caen fuera de la carretera sin ser detectados, accidentes sin testigos o víctimas que permanecen horas atrapadas sin posibilidad de comunicación.
Tales escenarios, no responden a fallas en la capacidad de respuesta, sino a la ausencia de información oportuna en la cadena logística de rescate.
Más seguridad vehicular, mayor complejidad en rescate
Muniz de Andrade destacó que, pese a los retos, la evolución de la industria automotriz ha permitido cumplir dos metas importantes para la seguridad vial: “la primera es que los vehículos atiendan a estándares de calidad; y la segunda, que el tiempo entre la situación y el tiempo que tardamos en llegar ahí sea mínima”.
Sin embargo, aunque los avances en la ingeniería automotriz han incrementado significativamente la seguridad de los ocupantes, también han elevado la complejidad de las operaciones de rescate.
“Los autos son más resistentes, lo cual implica que las herramientas que necesitamos para el rescate sean cada vez más sofisticadas y los bomberos estemos en constante capacitación”, dijo el experto.
Esto se debe a que los vehículos actuales incorporan estructuras reforzadas, zonas de deformación controlada y sistemas de retención avanzados que, si bien protegen a las personas, dificultan el acceso de los equipos de emergencia.

“Cada vez tenemos más vehículos eléctricos o híbridos que también trae más dudas; por ejemplo, en una inundación, ¿si yo toco un vehículo eléctrico, será que voy a sufrir una electrocución?, ¿dónde están las baterías de alto voltaje?, o ¿si yo apago la batería, se apaga todo?”, agregó el ponente.
Al respecto, Muniz destaca que, si bien “los vehículos modernos preservan más vidas, también exigen un mayor conocimiento técnico e información disponible en tiempo real para el rescate”.

Tales desafíos, han impulsado una transformación en la capacitación y el equipamiento de los cuerpos de rescate, que ahora deben operar con un nivel de especialización que avanza al ritmo de los adelantos de la ingeniería automotriz.
Datos en tiempo real: el nuevo activo logístico
Bajo estas condiciones de trabajo, el Cuerpo de Bomberos de São Paulo ha desarrollado herramientas orientadas a reducir la incertidumbre operativa; una de las más relevantes es la aplicación Rescue Sheet Brasil, que centraliza la información técnica de los vehículos y le permite a los equipos acceder a datos críticos antes de iniciar la intervención.
Dicha plataforma incluye información como la ubicación de las baterías, los puntos de corte estructural y los riesgos eléctricos, lo que permite planificar la operación desde el trayecto hacia el siniestro; de esta forma, la toma de decisiones deja de depender exclusivamente de la inspección en sitio y se apoya en datos previamente procesados.
Paralelamente, se han desarrollado entrenamientos especializados y pruebas con fabricantes como Volvo, GM y Stellantis, con el objetivo de validar protocolos de intervención en vehículos de nueva generación. Estas iniciativas buscan reducir los tiempos de ejecución y mejorar la seguridad de los equipos en campo.
eCall: automatización de la cadena de rescate
Uno de los puntos más relevantes de la ponencia fue el análisis de los sistemas eCall, que representan una de las principales oportunidades de mejora en la logística de rescate; esta red, permite que el vehículo detecte automáticamente un siniestro y active una llamada de emergencia, transmitiendo ubicación y datos relevantes sin intervención humana.
En Europa, donde su implementación es obligatoria desde 2018, eCall ha demostrado su eficacia al reducir los tiempos de activación del rescate y mejorar la localización de incidentes. La clave del sistema radica en su capacidad de eliminar la dependencia de testigos o reportes manuales.

“Ahora, estamos trabajando para que esta tecnología se vuelva realidad en São Paulo. Pensando en el contexto jurídico, la ley obliga a las empresas a incluir airbag frontal y en la parte delantera del pasajero, bajo esta dinámica, al activarse las bolsas el auto emite una alerta; pero, para que esto ocurra, la estructura mínima es contar con una operadora de red móvil, un punto de asistencia y el sistema activado en los vehículos”, explicó el Teniente Coronel.
Sin embargo, en Brasil, el modelo actual introduce una capa adicional en la cadena de comunicación, ya que la señal del vehículo se envía primero al fabricante y posteriormente al cuerpo de bomberos; este proceso, aunque funcional, reduce la velocidad de respuesta.
“El reto es lograr una conexión directa entre el vehículo y el sistema de emergencia”, subraya el experto.

Interoperabilidad: el cuello de botella del sistema
La implementación de una logística de rescate verdaderamente en tiempo real depende de la interoperabilidad entre múltiples actores; no se trata únicamente de tecnología embarcada en los vehículos, sino de la integración con redes móviles, centros de control y plataformas de datos.
En São Paulo, ya se han realizado pruebas de interoperabilidad que demuestran la viabilidad técnica de este modelo; sin embargo, el desafío radica en la estandarización de protocolos y la coordinación entre sectores públicos y privados.
Actualmente, el Cuerpo de Bomberos trabaja en el desarrollo de consultas públicas y acuerdos de cooperación técnica con la industria automotriz, con el objetivo de avanzar hacia un sistema completamente integrado.
Hacia una logística de rescate predictiva
La visión planteada por Muniz apunta a una transformación profunda en la operación de emergencias. En un escenario futuro, la logística de rescate funcionará como una cadena digital integrada, donde la información fluye automáticamente desde el vehículo hasta el equipo en campo.
Esto permitiría que, incluso antes de llegar al lugar del siniestro, los equipos cuenten con:
- Ubicación exacta del incidente
- Tipo de vehículo involucrado
- Número de ocupantes
- Riesgos asociados
Tal modelo, no solo optimiza la respuesta, sino que reduce la incertidumbre y mejora la precisión operativa.

Como hemos podido notar, la transformación impulsada por los bomberos de São Paulo demuestra que la seguridad ya no depende exclusivamente de la prevención, sino de la capacidad de respuesta en tiempo real.
En un entorno donde los accidentes seguirán ocurriendo, la diferencia estará en la velocidad y la calidad de la información.
La logística, entendida como la coordinación de datos, sistemas y equipos, se posiciona como el factor determinante en la supervivencia porque en la operación de rescate, cada segundo ganado no es solo eficiencia: es una vida potencialmente salvada.














