La aprobación de la Ley de Chips 2.0 por parte de la Unión Europea en 2024 marca un punto de inflexión en la reconfiguración global de la cadena de suministro de semiconductores, la industria global de semiconductores se ha convertido en uno de los pilares estratégicos más críticos para las economías del siglo XXI.
Desde los microprocesadores que impulsan los dispositivos móviles y vehículos eléctricos, hasta los chips especializados utilizados en inteligencia artificial, defensa, salud e infraestructura crítica, los semiconductores son la columna vertebral de la innovación tecnológica moderna.
Sin embargo, la pandemia de COVID-19 evidenció la vulnerabilidad estructural de las cadenas de suministro globales de este sector, generando una crisis sin precedentes que afectó a múltiples industrias y dejó al descubierto una peligrosa dependencia de pocos centros de producción, particularmente en Asia Oriental.
En este contexto, la Unión Europea (UE) ha emprendido una ambiciosa estrategia para recuperar soberanía tecnológica e industrial mediante la implementación de la Ley de Chips 2.0, una evolución de la regulación presentada originalmente en 2022.
Contexto global: crisis de semiconductores y necesidad de diversificación
Desde la crisis de semiconductores iniciada en 2020 por la pandemia y la disrupción de la cadena de valor global, gobiernos y corporaciones han emprendido una carrera por asegurar su suministro estratégico.
En este contexto, la Ley de Chips 2.0 surge como una evolución del marco original presentado en 2022, con objetivos más amplios:
- Aumentar la producción de semiconductores en la UE al 20% del mercado global para 2030.
- Fortalecer capacidades de diseño, investigación y manufactura avanzada.
- Fomentar acuerdos de cooperación internacional con países de África, Asia y América Latina.
Objetivos estratégicos de la Ley de Chips 2.0
A diferencia de su versión anterior, la Ley de Chips 2.0 adopta un enfoque más global y resiliente. Entre sus nuevas disposiciones clave destacan:
- Fondo europeo para alianzas estratégicas en semiconductores (FEASES): un instrumento financiero de 15 mil millones de euros para apoyar inversiones en regiones aliadas.
- Mecanismos de early-warning y resiliencia compartida: sistemas de monitoreo conjunto para detectar cuellos de botella en la cadena de suministro.
- Transferencia tecnológica con reciprocidad: acuerdos con países en desarrollo que integran formación técnica, infraestructura y acceso a propiedad intelectual.
África se perfila como un socio emergente dentro de este nuevo enfoque.

África como eslabón estratégico en la cadena de suministro global
Varios factores posicionan a África como un componente clave para la reconfiguración de la cadena de valor de los semiconductores:
- Recursos minerales críticos: el continente posee más del 50% del cobalto mundial, litio en expansión y una reserva significativa de coltán y tierras raras, esenciales para la manufactura electrónica.
- Costos operativos competitivos: países como Marruecos, Kenia, Ruanda y Sudáfrica han creado zonas económicas especiales (ZEE) para atraer inversiones tecnológicas.
- Proximidad geopolítica y comercial con Europa: acuerdos de asociación económica (EPA) permiten aranceles preferenciales y facilidad logística para exportaciones hacia la UE.
No dejes de leer: La cadena de suministro de semiconductores: El rol de Samsung y su impacto en la industria logística
Iniciativas europeas en curso en África
La implementación de la Ley de Chips 2.0 se alinea con iniciativas ya existentes de cooperación tecnológica:
- Team Europe Initiative on Digital Connectivity: proyectos de conectividad y centros de datos en África subsahariana.
- Global Gateway: estrategia de inversión de 300 mil millones de euros (2021-2027), que prioriza el desarrollo de infraestructura digital e industrial en África.
- Proyectos piloto de ensamblaje electrónico en Etiopía y Ghana: financiados parcialmente por FEASES y empresas privadas europeas como STMicroelectronics y Infineon Technologies.
Retos para África: infraestructura, formación y sostenibilidad
Aunque el continente representa una oportunidad estratégica, enfrenta desafíos estructurales:
- Limitaciones en infraestructura eléctrica y logística: muchos países africanos aún dependen de redes energéticas inestables y puertos congestionados.
- Déficit de capital humano técnico: la formación de ingenieros y técnicos especializados es limitada, aunque programas como Erasmus+ África buscan revertir esta situación.
- Preocupaciones ambientales y de gobernanza minera: la extracción de minerales críticos requiere regulación ambiental, trazabilidad y prevención del trabajo infantil, temas sensibles para la UE.
Caso de estudio
Marruecos ha ganado relevancia como centro de integración de valor en la industria electrónica:
- Zona industrial de MidParc en Casablanca alberga instalaciones de producción de semiconductores para empresas europeas.
- Acuerdo tripartito entre la UE, Marruecos y STMicroelectronics (2024) para desarrollar líneas de ensamblaje de chips automotrices para el mercado europeo.
- Programas de capacitación dual técnica en colaboración con universidades marroquíes y europeas.
Este modelo se proyecta como replicable en otras regiones del continente.
Oportunidades para la industria logística africana
La integración de África en la cadena de valor de semiconductores traerá nuevas exigencias logísticas, como:
- Cadenas de frío y transporte especializado para componentes sensibles.
- Sistemas de trazabilidad blockchain en minerales críticos, exigidos por la normativa europea.
- Desarrollo de corredores logísticos intermodales, como el “LAPSSET” (Lamu Port-South Sudan-Ethiopia Transport Corridor) en África Oriental.
Empresas logísticas globales como DHL, Maersk y Bolloré Logistics ya están ampliando sus operaciones en África para atender esta demanda.
Implicaciones geopolíticas y de competencia con China y Estados Unidos
La Ley de Chips 2.0 también tiene implicaciones geopolíticas relevantes:
- Europa busca reducir dependencia de China en el suministro de tierras raras y componentes intermedios.
- EE.UU. impulsa su propio CHIPS Act, lo que podría generar tensiones o competencia por recursos africanos estratégicos.
- China ya tiene inversiones mineras y de infraestructura en el continente, por lo que la UE deberá establecer acuerdos equilibrados que no generen conflictos de intereses.
Rol de América Latina como socio complementario
Si bien los ojos estan puestos hoy en África, cabe destacar que países latinoamericanos como Brasil, Chile, México y Argentina también han sido considerados por la UE como proveedores de minerales críticos y posibles ensambladores regionales, lo que configura un sistema de “semi-deslocalización multipolar”.
La Ley de Chips 2.0 representa un cambio sustancial en la estrategia industrial de la Unión Europea, con una visión global e inclusiva. África se perfila como una región clave en la diversificación de la cadena de suministro de semiconductores, ofreciendo materias primas, ubicaciones estratégicas y oportunidades para el desarrollo económico local.
Sin embargo, para que esta integración sea sostenible y beneficiosa para todas las partes, será necesario:

- Reforzar la infraestructura básica y digital en África.
- Aumentar la cooperación educativa y técnica.
- Garantizar estándares laborales y ambientales alineados con la normativa europea.
La consolidación de esta nueva arquitectura global dependerá de la coordinación entre gobiernos, industria tecnológica, empresas logísticas y organizaciones multilaterales.
La cadena de suministro de semiconductores: El rol de Samsung y su impacto en la industria logística↗
La cadena de suministro de semiconductores: una de las más complejas y frágiles del mundo