El avance de las marcas chinas en las ventas de vehículos en México dejó de ser solo un fenómeno de participación de mercado. Ahora amenaza con perfilarse como un factor de presión para la estabilidad de precios del sector automotriz.
La razón está en los inventarios. En 2026, la importación de marcas chinas ha disminuido debido al fuerte abastecimiento que hicieron durante el último trimestre de 2025 con miras a evadir el incremento en aranceles decretado por México.
Sin embargo, esa reserva empieza a agotarse.
“Hacia el segundo semestre esperamos que vayan reponiendo inventarios con importaciones”, lo que posiblemente se traducirá en un incremento de precios en las marcas chinas que oscilará entre 6 y 8%, según Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
El ajuste podría cambiar el tono de un mercado que hasta ahora ha mantenido dinamismo, en buena medida, por la estabilidad en precios y oleada de descuentos que ha originado la hipercompetencia que detonó la llegada de marcas chinas.
El mes de los 9,000 autos chinos
Hasta ahora la expectativa para el mercado local automotriz parece sólida. En mayo anotó un récord de ventas de 127,107 unidades, un crecimiento anual de 5.0%.
El dato aumenta a 5.2% al incorporar las 9,000 unidades que se estima desplazaron las marcas chinas que no reportan al Inegi, como BYD, GAC Motors, Chirey y Omoda.
Al sumarlas, la cantidad de vehículos comercializados en el país ascendió a 136,135, unas 6,709 unidades más respecto al saldo estimado por la Asociación para mayo de 2025. El dato incluye marcas fuera de registro.
Las marcas chinas entre enero y mayo
En el acumulado de enero a mayo, las ventas ascendieron 4.9% hasta alcanzar las 627,616 unidades; 29,097 más que en el mismo periodo de 2025.
En el periodo, la AMDA estima que las marcas chinas fuera de registro aportaron poco más de 41,300 vehículos.

Con estas unidades, las ventas llegaron a 668,935 vehículos, es decir, 5.7% más que el total estimado en los primeros cinco meses de 2025, que incluyó autos no reportados oficialmente.
¿De qué tamaño es la participación de autos chinos?
De acuerdo con la Asociación automotriz, 30.3% de las ventas de vehículos de enero y mayo de 2026 corresponde a vehículos producidos en México, poco más de 202,900 unidades.
El resto son de importación: casi 466,000 unidades, incluyendo los autos de marcas chinas no reportadas oficialmente.
Del total, 22.8% corresponde a vehículos producidos en China, es decir, autos de distintas marcas manufacturados en ese país e importados a México.
En tanto, las ventas de marcas de origen chino que sí reportan de forma oficial al Inegi como MG Motor, Geely, GWM o Baic; representaron 11.4% del mercado. El dato aumenta a 18% al considerar a las marcas que no reportan sectorialmente.
¿Del ensueño a la presión de precios?
Pero ¿cómo se explica un aumento en ventas en un contexto de incertidumbre comercial y expectativas de bajo crecimiento económico para México en 2026?
Rosales atribuye el dinamismo del sector automotriz a un consumidor que ha sabido aprovechar el momento de estabilidad en precios que mantiene la industria.
La baja inflación en el sector -explicó- se ha presentado a lo largo de los últimos dos años, influenciada por la hipercompetencia que vive el mercado mexicano a raíz de la ‘invasión’ de marcas chinas.
Sin embargo, a partir del segundo semestre la industria podría experimentar un incremento de precios debido a factores como a aplicación de aranceles a autos importados de China que reabastecerán el mercado.
En la ecuación también están la llegada de vehículos modelo 2027 y el final de la ola de descuentos por parte de las marcas. Tan solo los distribuidores, dijo, han experimentado una baja de más de 30% en su rentabilidad a causa de este factor.
Autopartes vive un periodo dorado, pero con cautela
En paralelo, la industria de autopartes vive un periodo dorado. En el primer trimestre alcanzó un valor de 31,185 millones de dólares, 9.6% más respecto a igual periodo de 2025; sin embargo, aún es pronto para pensar que la industria tendrá un 2026 de ensueño.
El dinamismo de la industria está estrechamente vinculado a la comercialización y producción de vehículos en Estados Unidos, destino de poco más del 87% de las exportaciones de autopartes.
De enero a marzo, ambos indicadores tuvieron un comportamiento creciente, mientras que en abril se prevé un decremento en la producción y venta de unidades en Estados Unidos; sin embargo, no es razón suficiente para pensar en un tropiezo sectorial.
“Se estima que la producción de autopartes en México se mantenga por arriba del valor promedio”, según la información compartida por la Industria Nacional de Autopartes, cuyas cifras tienen un desfase de dos meses.
Al primer trimestre, el valor promedio de la industria de autopartes fue de 10,395 millones de dólares y en 2025 de 9,486 millones.
La caída de 32% en IED autopartista
En el primer trimestre de 2026, las exportaciones de la industria de autopartes en México cifraron 27,124 millones de dólares, de los cuales Estados Unidos acaparó el 87.3%, seguido de Canadá con 2.6% y Brasil con 1.1%.
De acuerdo con Julio Galván, gerente de Estudios Económicos de la INA, el vecino país no solo es el principal destino de las exportaciones de autopartes, también es el principal inversionista del sector en México.
De 2018 al primer trimestre de 2026, el sector ha captado 21,526 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa. Estados Unidos ha invertido 9,208 millones de dólares en México, lo que representa 43.8% del total; seguido de Alemania, con 19.8%, y Japón, el tercer mayor inversionista en autopartes con 15.9 por ciento.

Sin embargo, los datos de la INA muestran una desaceleración de la inversión en el primer trimestre de 2026. En el periodo, la industria captó 434 millones de dólares, una caída de (-) 32% frente a igual periodo de 2025.
Revisión del T-MEC, ¿el freno de mano?
Galván augura un repunte en la comercialización de vehículos en el mercado estadounidense tras la baja estacional que se registraría en abril. Lo mismo sucedería en la producción de vehículos.
Hacia adelante, el mayor obstáculo que enfrenta la industria de autopartes en México es la incertidumbre asociada al proceso de revisión del T-MEC.
“Falta todavía mucho en términos de la revisión del T-MEC, podrían existir muchas alteraciones”, aseguró.
De mantenerse el ritmo mostrado en el primer trimestre, dijo, es viable alcanzar un récord en la producción de autopartes, pero insistió en que es “muy pronto para cantar victoria”.
El contraste marca el tono del sector automotriz mexicano en 2026: mientras las autopartes mantienen una ruta de crecimiento apoyada en la demanda de Norteamérica, el mercado interno enfrenta una nueva prueba de precios, inventarios y competencia, con las marcas chinas en el centro de la ecuación.













