En logística y cadena de suministro, Miguel Cavazza habla del cliente sin separarlo de la gente que hace posible atenderlo. Su idea de liderazgo servicial parte de una premisa simple: la operación no se sostiene sólo con procesos, sino con equipos, aliados y familias que cargan también la demanda diaria del retail.
Ese enfoque explica una trayectoria construida en empresas trasnacionales como Walmart y Alsea, crisis de alto impacto y operaciones de gran escala. También le da otro sentido a su reconocimiento como integrante del Hall of Fame 2026 de The Logistics World Summit & Expo.
El director de cadena de suministro de OXXO México desde 2025, dice estar feliz por el reconocimiento, pero aterriza pronto el mérito: “uno solo nunca puede”. El distintivo, dice, es una síntesis de años de trabajo y del apoyo familiar.
Su declaración ayuda a entender por qué en tiempos de inteligencia artificial y herramientas que prometen acelerar decisiones, su recomendación no vaya directo a la fascinación tecnológica. Sugiere valorar el oficio, colaborar, aprender de otros y compartir buenas prácticas.
México como escala de liderazgo
Cavazza llegó a México en 2015, tras casi 24 años en Walmart Argentina. Venía para asumir la vicepresidencia de Logística y Distribución de Walmart de México, una operación que, aun dentro de la misma compañía, significaba otra dimensión profesional.

El contraste no era sólo geográfico. México le mostró la complejidad de un país diverso, conectado con Estados Unidos, una de las economías más grandes del mundo; y con una escala superior en tiendas, centros de distribución, camiones y comercio electrónico. Ahí la logística se volvió lectura del territorio.
Esa transición fortaleció un liderazgo que él define como servicial, con foco en simplificar el trabajo de quienes mueven la operación todos los días. La experiencia lo preparó para su etapa actual en OXXO México, donde la cadena de suministro atiende una red de 24,455 tiendas al primer trimestre de 2026.
La pandemia como prueba de servicio
Antes de OXXO, Cavazza vivió otro cambio decisivo al pasar de Walmart a Alsea. Entró en septiembre de 2019, en la antesala de la temporada alta, y pocos meses después llegó la pandemia de Covid 19, uno de los golpes más duros para el foodservice.
La toma de decisiones se volvió diaria. Eran reuniones de nueve a once, con una dirección enfocada en sacar adelante la compañía, pagar cuentas y sostener la operación cuando el entorno cambiaba cada semana. Se probaron ideas impensables, como el delivery de café o café latte.
La empresa se apoyó en promociones y buenas prácticas que habían funcionado en otros momentos, pero con una velocidad distinta. “Salimos a jugar el partido cuando mucha gente no salió”, recuerda. Eso permitió tomar mercado y resolver en meses decisiones que habrían tardado años.
La recompensa llegó en los dos años siguientes, con músculo operativo y aprendizajes para la cadena de suministro. Para Cavazza, la lección quedó clara: “hay un cliente que hay que ir a servir, y el que lo hace primero es el que va a ganar”.
La tienda más allá de la tienda
La pandemia transformó al sector consumo y al retail porque obligó a mirar la operación desde el riesgo, la cercanía y la adaptación. Hoy, que el consumidor es más digital y la inteligencia artificial entra a la conversación, Cavazza insiste en no perder el eje.
“No debemos olvidar que tenemos que atender a un consumidor a la vez, una tienda a la vez y un producto a la vez”, dice. La tecnología ayuda a decidir mejor, con más datos y rapidez, pero no sustituye el propósito de estar disponible para cada cliente.
El ecosistema también cambió con nuevas formas de pago, marketing en redes sociales, WhatsApp y conexiones digitales más frecuentes. “La interconectividad ya explotó”, sostiene. En OXXO México, esa lógica extiende el espacio físico de la tienda hacia enlaces digitales que crean nuevas formas de relación.
El ecosistema que también abastece
La conectividad con el consumidor presiona a la cadena de suministro, pero también abre una conversación más amplia con proveedores y aliados del negocio. Si la relación con el cliente se volvió más directa, la integración con el ecosistema comercial debe evolucionar al mismo ritmo.
En OXXO trabajan un esquema CPFR, de planeación, pronóstico y reabastecimiento colaborativo, para estar más cerca de los proveedores. La intención es compartir forecast, planear mejor la manufactura e integrar el transporte inbound hacia los centros de distribución.
Ese modelo permite jugar más abierto, end to end, y no sólo desde la compañía hacia la tienda. En una operación de retail y consumo masivo, los aliados también habilitan disponibilidad, eficiencia logística y mejor experiencia para el cliente.
Información que mueve efectivo
Compartir información con proveedores no es un gesto operativo menor. Cavazza lo plantea como una forma de fortalecer la capacidad del negocio, porque permite anticipar volúmenes de 30, 60, 90 o 120 días y ordenar materias primas, producción y transporte.
Del lado de OXXO, esa visibilidad ayuda a programar puertas de recepción, reducir tiempos de descarga y saber dónde están los camiones y el inventario necesario. La planeación deja de ser una promesa interna y se convierte en una conversación compartida.
El impacto llega al flujo de efectivo de ambas compañías. Menos estrés en la demanda, inventarios en niveles óptimos y mejor logística de distribución permiten operar con más eficiencia. Para Cavazza, la clave está en planificar algo ejecutable, realizable y conectado con acuerdos comerciales.
Talento para honrar el oficio
Aunque la conversación del sector mira hacia sistemas de ruteo, planeación de red, labor management e inteligencia artificial, Cavazza pide a los nuevos talentos abrir la mente antes de correr hacia la herramienta. Primero hay que entender qué está pasando en México y en el mundo.
Su mirada combina curiosidad, capacitación constante y cercanía con la operación. Un profesional de logística debe leer, preguntar, pedir consejo y aprender de expertos. También debe escuchar a un jefe de taller o a un chofer con 20 años de experiencia, porque ahí se aprende el oficio real.
“El trabajo logístico es duro, desafiante y dedicado”, afirma. Por eso el llamado es a no perderse en la inteligencia artificial ni en la moda tecnológica. Hay que honrar el oficio, entender a la gente y recordar que “ellos son los que realmente mueven la caja”.
La familia como balance de la cadena
Cavazza no llama estresante a su trabajo, aunque reconoce que es demandante. Le exige estar con gente, dar seguimiento y cuidar que la cultura se viva en la operación. El balance lo encuentra en su esposa, sus hijas, sus amigos, el deporte al aire libre y la lectura.
Ese soporte se vuelve más relevante cuando un profesional deja su país para crecer. El reconocimiento del Hall of Fame 2026 de The Logistics World también tiene ese significado: mostrar a la familia que el camino valió la pena. “Gran parte de ese premio es de mi mujer”, admite.
Al final, su liderazgo conecta la operación con una responsabilidad más amplia. En posiciones como la suya, dice, hay que velar por las familias que dependen de la estructura y cuidar la relación con socios comerciales. Porque la logística no sólo mueve cajas. Mueve soluciones, emociones y buenos momentos.













