Hay trayectorias que se construyen con resultados. Otras, con títulos. Y hay algunas —las más profundas— que se forjan en los momentos críticos, cuando la presión es real y las decisiones importan. La trayectoria de Claudia Núñez, VP Global de Fulfillment en Essity y una de las tres líderes reconocidas con el distintivo Hall of Fame 2026 de The Logistics World, pertenece a este último tipo.
Ganadora del Premio Nacional de Logística 2019, Claudia ha dirigido operaciones de supply chain altamente complejas a nivel global, ha acompañado procesos de transformación organizacional y hoy impulsa activamente el desarrollo de talento y liderazgo en la cadena de suministro. Pero su historia no se explica sólo desde la estrategia, sino desde una forma muy clara de entender el liderazgo.
Los momentos que definen un camino
Cuando recuerda los puntos de quiebre de su carrera, Claudia no habla de ascensos, sino de su primer cierre de año liderando una cuenta clave. Transporte insuficiente, clientes saturados, productos que no llegaban a tiempo y anaqueles vacíos marcaron esa experiencia temprana.
“Fue la primera vez que sentí el peso completo de la responsabilidad. Las cosas no estaban saliendo y no sabía por dónde empezar.”
De esa crisis surgieron dos aprendizajes que, hasta hoy, siguen marcando su manera de liderar. El primero: nadie saca adelante una operación solo.
“En logística es muy poco probable que algo lo puedas hacer sola. La colaboración no es opcional, es esencial.”
El segundo aprendizaje nació la noche del 24 de diciembre, cuando decidió ir personalmente al centro de distribución del cliente para verificar entregas y procesos, mientras su familia la esperaba para la cena de Navidad.
“Mi trabajo podía haber sido administrativo, pero sentí una necesidad enorme de estar ahí, de ver qué estaba pasando.”
Desde entonces, estar en el piso dejó de ser una excepción para convertirse en un principio.
“Aunque creces y tu rol se vuelve más estratégico, nunca debes desconectarte de la operación. Ahí está la realidad.”
KPIs, criterio y decisiones con sentido
Hoy, desde una posición global, Claudia enfrenta diariamente el reto de equilibrar eficiencia operativa, resiliencia y nivel de servicio en mercados profundamente distintos. Su respuesta no está en seguir indicadores de forma rígida, sino en entender su propósito.
“Los KPIs son como las notas musicales: te dan dirección, pero no hacen la melodía por sí solas.”
La diferencia —explica— está en el criterio del líder, en la capacidad de tomar decisiones informadas, de hacer trade-offs conscientes y de conectar la operación con el negocio.
“Puedes tener los KPIs perfectos y aun así no lograr un resultado efectivo si no hay criterio y toma de decisiones.”
La logística, insiste, no es el fin. Es el medio que habilita el negocio.
Transformar considerando a las personas
A lo largo de su carrera, Claudia ha participado en transformaciones profundas de cadena de suministro. Desde su experiencia, el error más común no está en la tecnología ni en el diseño del proceso, sino en ignorar la administración del cambio.
“La resistencia al cambio es humana. No considerarla seriamente es condenar la transformación al fracaso.”
Cuando el change management se aborda como una disciplina prioritaria, los equipos desarrollan algo más valioso que la adopción de procesos: resiliencia.
“Incluso cuando algo no sale como esperabas, si hay adopción del cambio, los equipos lo enfrentan y lo corrigen.”
El líder logístico del presente (y del futuro)
En un contexto marcado por la automatización, la digitalización y la inteligencia artificial, Claudia identifica una habilidad clave para los líderes actuales: experimentar y prototipar rápidamente.
“Si no experimentas, te quedas atrás. Pero si lo haces sin control, pones en riesgo toda la operación.”
Equivocarse rápido, aprender y escalar sólo lo que funciona se vuelve una ventaja competitiva. A este perfil, Claudia suma dos formaciones que considera irrenunciables: los fundamentales de operación y la formación financiera.
“Muchas ideas logísticas brillantes se quedan en el tintero porque no sabemos convertirlas en un caso de negocio viable.”
Seguridad, orden, estándares básicos y entendimiento financiero son, para ella, la base sobre la cual se construye cualquier innovación.
Estandarizar sin perder el contexto
En el fulfillment global, el equilibrio entre estandarización y flexibilidad es un reto constante. Para Claudia, la respuesta está en definir claramente qué debe ser común y qué debe adaptarse.
“El propósito, los valores y los principios pueden ser globales. Los procesos deben dialogar con la realidad local.”
Pretender ejecutar exactamente igual en contextos regulatorios, de infraestructura y operación tan distintos reduce, simplemente, las probabilidades de éxito.
Un mensaje desde el Hall of Fame 2026
Como integrante del Hall of Fame 2026 de The Logistics World, Claudia comparte un mensaje claro para quienes hoy construyen su camino en supply chain:
“Es una profesión retadora, impredecible, pero también profundamente gratificante.”
El impacto de la cadena de suministro —recuerda— va mucho más allá del negocio. Toca a consumidores, comunidades y al planeta.
“Para tener la mejor cadena de suministro posible, primero necesitamos un planeta donde poder montarla.”
Liderar con los pies en el piso, con sensibilidad humana y visión estratégica, es —en la trayectoria de Claudia Núñez— la forma más sólida de transformar la cadena de suministro y a quienes la hacen posible.













