La electrificación de vehículos comerciales ligeros comienza a dejar de ser una apuesta exclusivamente ambiental para convertirse en una decisión de operación y costos, según una investigación realizada por UC Davis en alianza con The Logistics World.
El informe exclusivo revela que buena parte de las flotas mexicanas ya recorre distancias compatibles con la autonomía de modelos eléctricos disponibles y que, al incorporar los ahorros de combustible y mantenimiento, el costo total de propiedad (TCO) puede competir con vehículos de combustión interna.
La oportunidad aparece precisamente donde suelen concentrarse las dudas para la electrificación: El 26% de los operadores identifica el precio de adquisición como una desventaja y 24% señala la autonomía limitada; al mismo tiempo, 30% considera los menores costos operativos entre los principales beneficios de los vehículos eléctricos.
Una radiografía construida desde la operación mexicana
El reporte “Electrificación de Vehículos Comerciales Ligeros: Perspectivas de la Industria y Oportunidades en México” fue preparado por investigadores de University of California, Davis y el Tecnológico de Monterrey.
La investigación analiza las respuestas de directores de logística, gerentes de flota y responsables de compras y otros perfiles especializados, que colaboran en más de 80 empresas que forman parte de la comunidad de The Logistics World.
Las respuestas se recibieron de forma anónima desde distintas entidades del país, la mayoría de la CDMX, Estado de México, Guanajuato y Nuevo León. Los datos obtenidos se combinaron con investigación académica para desarrollar estadística descriptiva, análisis de factibilidad operativa y modelación del costo total de propiedad o TCO.
La investigación forma parte de TLW Insights, iniciativa que representa la evolución de The Logistics World como generador y amplificador de información especializada para la toma de decisiones en el sector.
Bajo este paraguas se integran estudios e informes desarrollados con instituciones académicas, cámaras, asociaciones y actores de logística, supply chain y comercio exterior, en cuya planeación, desarrollo o difusión TLW participa directa o indirectamente.
La autonomía disponible ya cubre buena parte de las rutas
Esta primera entrega de TLW Insighst ofrece uno de los hallazgos más relevantes para la electrificación de vehículos comerciales ligeros: El 10% de las flotas encuestadas recorre menos de 20 kilómetros diarios, 45% se mueve entre 31 y 60 kilómetros y otro 25% entre 61 y 120 kilómetros. En conjunto, 80% de los viajes reportados se mantiene dentro de los 120 kilómetros diarios.
Ese umbral está por debajo de la autonomía estimada de todos los vehículos eléctricos analizados.
Entre ellos están el JAC e10X Cargo que alcanza 200 kilómetros; el Renault E-Kangoo con 286; el Ford E-Transit, 350; y BYD D1, 418 kilómetros. Este último podría cubrir incluso buena parte de las operaciones que superan los 120 kilómetros diarios.
El dato cambia la discusión para distribución urbana y última milla. La autonomía sigue siendo una variable que debe contrastarse con rutas, cargas y posibilidades de recarga, pero para una proporción amplia de las operaciones analizadas, la tecnología comercialmente disponible ya responde al kilometraje observado.
Combustible y mantenimiento abren el caso financiero
La estructura de costos de las flotas de combustión interna (ICE) ayuda a entender dónde puede generarse el retorno. Como muestra la Figura 5 del estudio, el combustible representa 27% del gasto operativo, seguido por conductores con 23%, mantenimiento con 20%, seguros con 18% y financiamiento con 12%.

La electrificación de vehículos comerciales actúa directamente sobre dos de esos rubros. Combustible y mantenimiento suman 47% del costo operativo de una flota ICE, mientras que los salarios permanecen esencialmente sin cambios por el tipo de motorización.
Menor costo energético por kilómetro y menos componentes sujetos a mantenimiento explican buena parte del potencial económico del vehículo eléctrico.













