La presión sobre los centros de distribución en México dejó de ser un tema exclusivo de expansión inmobiliaria. En zonas industriales con alta demanda, muchas empresas ya no tienen margen para crecer hacia afuera con la rapidez que exige la operación.
El fenómeno se acentúa en corredores de la Zona Metropolitana del Valle de México. Haciafinales de 2025, por ejemplo, el mercado industrial de la Ciudad de México mantenía una tasa de disponibilidad inferior al 2.0%, con oferta moderada por la dificultad para encontrar terrenos adecuados, según reportes de la consultora global de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield.
Para compañías de manufactura, retail, alimentos, farmacéutica y servicios logísticos, esa limitación mueve la conversación hacia la optimización de almacenes. Y es que la pregunta ahora ya no es cuántos metros cuadrados faltan, sino cuánta capacidad se puede recuperar dentro de la nave existente.
Ahí se inserta el interés por los racks satelitales o pallet shuttle. La solución apunta a elevar densidad, ordenar la carga paletizada y reducir recorridos del montacargas, con miras a almacenar más producto sin ocupar tanto espacio.
Del rack selectivo al almacenamiento en profundidad
La evolución de los sistemas de almacenamiento responde a distintos tipos de inventario. Manuel Farías, subdirector de Sistemas de Almacenamiento de PM STEELE, explica que los racks selectivos siguen siendo útiles cuando una empresa maneja alta variedad de SKUs y requiere acceso rápido a cada producto.
El sistema satelital opera con otra lógica. Según Farías, es un sistema de compactación que ayuda a reducir espacios. Está pensado para concentrar en profundidad un mismo número de artículos -un mismo SKU- y moverlo de manera constante dentro del almacén.
Antes de esta solución, muchas operaciones recurrieron al Drive-In o al sistema dinámico con rodillos. El primero requiere ingresar con el montacargas por los carriles para poder acomodar el producto; el problema es que el almacenamiento tiene que suceder de forma escalonada “porque la misma altura del montacargas limita entrar hasta el fondo”.
El segundo -muy utilizado por la industria de bebidas como refresqueras o productoras de lácteos- permite el flujo por gravedad, pero implica más movimientos cuando se requiere extraer una tarima intermedia. “Si se quiere sacar la tarima número cinco o la seis, se tiene que vaciar toda la calle”, explica a The Logistics World.
El rack shuttle se plantea como una solución compacta semiautomática para tarimas, con apoyo de carros motorizados que realizan desplazamientos automáticos dentro de las posiciones. Además, permite gestionar el almacén bajo criterios FIFO (First In, First Out - Primero en entrar, primero en salir) o LIFO (Last In, First Out - Último en entrar, primero en salir).
Sectores donde la densidad cambia la operación
El uso de sistemas de almacenamiento satelital resulta más atractivo cuando hay productos paletizados, rotación constante y necesidad de aprovechar el metro cúbico. Por eso Farías ubica su mayor adopción en alimentos, manufactura, retail, farmacéutica y operadores logísticos.
La automatización logística acompaña esa tendencia. IMARC Group estima que el mercado mexicano de automatización logística superó los 1,360 millones de dólares en 2025 y podría rondar los 3,290 millones en 2034, impulsado por comercio electrónico, fulfillment más rápido, almacenes inteligentes, robótica e inteligencia artificial.
Sin embargo, en una empresa mediana, el beneficio no necesariamente empieza con un proyecto robótico completo. Puede iniciar con almacenamiento en profundidad, menor intervención manual, menos golpes a la estantería y una operación más predecible en carga, descarga y control de inventarios.
El giro más relevante aparece en cámaras frías. Farías señala que en refrigeración o congelación el sistema satelital encontró una aplicación inesperada, porque reduce la necesidad de que el montacarguista permanezca dentro de la cámara durante todo el ciclo de almacenamiento: El operador entra, deja la tarima al inicio de la calle sobre el carro motorizado y este la lleva hasta el fondo.
Dónde se está adoptando y por qué
La demanda por racks satelitales en México no se distribuye de manera uniforme. Farías identifica primero la zona centro, especialmente naves antiguas en Vallejo e Iztapalapa, donde la baja altura limita el crecimiento vertical y obliga a compactar mejor.
En esas instalaciones, muchas techumbres rondan seis o siete metros, de acuerdo con el directivo. La solución no resuelve la altura disponible, pero sí permite reorganizar posiciones y almacenar más producto con menor superficie ocupada por pasillos.
Después aparece la región Bajío, donde la producción de alimentos genera necesidades de almacenamiento con rotación y control. Farías menciona productos como fresa, col y otros alimentos que requieren eficiencia en entradas, salidas y conservación.
La zona norte, incluido Monterrey, también gana relevancia por las operaciones con refrigeración, y se ha visto un avance paulatino en el corredor sur, de Puebla a Mérida.
Dos niveles de automatización y una brecha de inversión
El mercado no tiene una sola versión de carro satelital. Farías distingue entre el sistema semiautomático, donde participa el montacarguista, y el sistema satelital 4D, que permite almacenamiento inteligente en dos ejes, X y Y.
En el primer caso, el carro corre en profundidad y recibe instrucciones sencillas. El operador coloca la tarima al inicio del canal, activa el movimiento y el equipo se encarga de llevarla a la posición correspondiente dentro del rack.
Te puede interesar: Operaciones impulsadas por IA: de la promesa a la ejecución en almacenes
La versión más automatizada implica otra escala de proyecto. Requiere transportadores, elevadores, integración con WMS, conexión con ERP y un WCS capaz de enviar instrucciones a robots, PLC, transportadores y equipos de movimiento interno.
Ese salto explica la diferencia de costo. Farías señala que, al pasar a una solución automática, la inversión puede elevarse hasta 300%, por la infraestructura adicional y la capa tecnológica requerida.
Integrar tecnología sin romper la operación
Una ventaja del sistema semiautomático está en su adopción gradual. Para empresas medianas o grandes que aún no pueden costear automatización robótica completa, el rack satelital puede funcionar como un puente entre almacenamiento convencional y automatización avanzada.
Adicionalmente, este no exige una curva de capacitación compleja para el montacarguista. “Realmente no es necesario profesionalizar tanto al personal en el manejo de este sistema”, afirma, porque el operador sigue levantando tarimas y colocándolas en puntos definidos.
El cambio está en la función del talento. En vez de dedicar tiempo a entrar y salir de calles profundas, golpear estructuras o repetir maniobras dentro de cámaras frías, el operador puede controlar varios carros y asumir tareas de mayor valor en













