Ideada para elevar la competitividad del comercio exterior del país, la reforma a la Ley Aduanera endureció las reglas que aumentan el control, el cumplimiento y la trazabilidad de las mercancías, pero ¿qué tanto su aplicación ha contribuido a su objetivo? Y ¿cómo se ha reflejado en la operación de las empresas?
Stephanie Bauer, vicepresidenta de la Comisión de Aduanas y Facilitación Comercial de International Chamber of Commerce (ICC) en México, comenta que detrás de la mayor carga operativa que supone la nueva Ley Aduanera, está una oportunidad para afinar procesos y corregir duplicidad de trámites con ayuda de la tecnología:
Una vez que se tiene un proceso más limpio podemos hablar de cómo las herramientas tecnológicas y la Inteligencia Artificial puede ayudar a agilizar o automatizar parte de los procesos

Al hacer un balance de la Ley Aduanera 2026 a seis meses de su entrada en vigor, la líder de la Comisión de Aduanas en ICC México asegura que más que nuevos ajustes hay que afinar la ejecuciónde la Ley, especialmente con la Agencia de Transforma Digital y Telecomunicaciones (ATDT) al frente de la renovada VUCEM, la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior.
Ley Aduanera 2026: ¿Cambio positivo?
TLW: ¿Cómo ha impactado la LA a las empresas de comercio exterior?
SB: La Ley Aduanera incluye nuevos procesos y eso lleva a las organizaciones y a los actores que intervienen en comercio exterior, a hacer ajustes. Es una oportunidad para revisitar procesos internos, identificar qué cambios deben hacerse y aprovechar el crecimiento de la tecnología.
En un primer paso, esto obliga a reestructurar procesos y después ver cómo se pueden automatizar y agilizarlos. Hay que mantener la colaboración entre el sector privado y el sector público para analizar las cosas que todavía hacen falta pulir y lograr un comercio regulado, pero también ágil.
TLW: ¿Fue un buen ajuste para el comercio exterior del país?
SB: La Ley Aduanera es una de las variables dentro del mundo del comercio exterior de México, pero hay otros elementos que también afectan la agilidad del comercio internacional. No solamente la reforma aduanera es crítica en este proceso.
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También están la reconfiguración logística derivada de conflictos geopolíticos y la forma en que la visión interna de un país se traduce en medidas de control o facilitación.
Esa visión acompaña a la reforma y es una de las variables que, quienes estamos en comercio exterior, debemos tomar en cuenta para rediseñar, reestructurar o ajustar procesos, de manera que las operaciones continúen y los cambios no se vuelvan disruptivos para el día a día.
LO PERFECTIBLE: la VUCEM con la ATDT
TLW: Algunas organizaciones han señalado que el aumento de controles puede afectar el dinamismo del comercio exterior. ¿La Ley Aduanera debería ajustarse otra vez?
SB: Creo que es difícil que se vuelva a ajustar... Después de ver cómo se endurecieron los controles en la reforma, vemos una luz al final del túnel con la Agencia de Transformación Digital administrando la nueva Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior.
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Hoy uno de los retos es que muchos trámites que realizamos en VUCEM están relacionados con la Secretaría de Economía, pero esa dependencia no administra la plataforma. Entonces tiene que levantar un ticket para que quien administra la plataforma le dé seguimiento y ahí se pierde bastante tiempo.
Uno de los principales objetivos de la Agencia al administrar la Ventanilla será asegurar que la plataforma funcione de manera ágil. Eso puede ayudar a que las desviaciones, inconvenientes e intermitencias de sistemas que muchas veces entorpecen el día a día, ya no sucedan.
Conforme avance la plataforma, habrá oportunidad de recuperar parte de la agilidad perdida por procesos de control más duros.
LO BUENO: La Manifestación de Valor Electrónica
TLW: ¿Qué ajuste consideras positivo dentro de la nueva regulación?
SB: Si bien la Manifestación de Valor Electrónica está generando inconvenientes en las organizaciones porque obliga a recopilar datos e información y asegurarse de declarar adecuadamente el valor en aduana, es una manera de controlar y exigir mayor involucramiento directo de importadores.
Antes se delegaba por completo la responsabilidad de la Manifestación en el agente aduanal, porque el sistema casi la generaba en automático con la información disponible en el momento. Hoy debe existir un expediente más robusto que sirva como base real para integrar el valor en aduana de las mercancías, algo crítico porque de ahí se desprende el pago de impuestos.
Lo veo como una oportunidad para evitar, en el futuro, más revisiones y auditorías relacionadas con valoración aduanera. Hoy, desde el inicio, el nuevo expediente requerido para el correcto llenado de la Manifestación de Valor lleva a los importadores a obtener los elementos necesarios para tener una base correcta sobre la cual pagan impuestos.
Cuesta trabajo, sí. No digo que sea fácil, pero el objetivo no me parece descabellado.
LO MALO: Duplicidad de trabajo para los AA
TLW: ¿Qué modificación o ajuste de la Ley Aduanera consideras que debe ser revisada? ¿Cuál es el cambio perfectible?
SB: Hay un área de oportunidad en el expediente de los agentes aduanales. Aquí sí pienso en la agilidad de la operación. Normalmente, para realizar una importación, existe un contrato negociado, tarifas pactadas, procedimientos o al menos un contrato con el agente aduanal.
Para entablar esa relación, el agente le pide información para conocer a la empresa y la empresa también lo hace, porque al final el agente la representa ante la autoridad aduanera. Ahí ya existe la integración de un buen expediente.
Que tengamos que volver a hablar de la integración de un expediente donde incluso se piden fotografías de la planta o constancias de situación fiscal, sí me parece un área de oportunidad porque hay duplicidad de datos o duplicidad de trabajo.
Ese expediente debería estar implementado desde que se entabla la relación con el agente aduanal. Ahí puede haber espacio para revisitar el proceso.
La oportunidad para las empresas
TLW: ¿Cuál es el mensaje a las empresas con este primer balance a la Ley Aduanera?
SB: Todos los cambios cuestan trabajo digerirlos. Movernos y empezar a trabajar para una implementación siempre son un poco dolorosos, pero también creo que son oportunidades que nos llevan de manera interna, a revisitar qué cosas podemos cambiar, qué proceso se está alentando, qué pasos del proceso no agregan valor.
Y, por último, una vez teniendo un proceso mucho 'más limpio', podemos hablar de cómo las herramientas y hoy en día este tema de la inteligencia artificial pueden ayudar inclusive a agilizar o automatizar parte de esos procesos.
Si bien las regulaciones parecieran ser duras y tener un enfoque más controlador, también creo que es la oportunidad para quienes estamos en el día a día del comercio exterior, para rediseñar procesos y ver qué podemos hacer para que nuestro día a día siga siendo ágil y cumpla con las regulaciones a las que nos tenemos que apegar.













