La revisión del T-MEC abre una discusión sobre cómo fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro de Norteamérica sin convertirla necesariamente en un proceso basado en mayores controles físicos.
En este contexto, la Asociación Mexicana de Agentes de Carga (AMACARGA) plantea que México puede asumir una posición más propositiva y anticiparse a posibles nuevas exigencias mediante mayor trazabilidad, información anticipada, digitalización, operadores confiables y cumplimiento normativo.
El planteamiento parte de un cambio en la forma de entender la seguridad del comercio internacional. Para la asociación, México debe dejar de abordar este tema únicamente como una exigencia proveniente de Estados Unidos y construir capacidades propias que permitan proteger la integridad de las operaciones y, al mismo tiempo, mantener condiciones de fluidez para el comercio regional.
En esa visión, la seguridad ya no se limita a proteger mercancías, instalaciones y contenedores. AMACARGA propone extenderla a la integridad de toda la operación logística, incluidos participantes del comercio, documentos, información, pagos, beneficiarios, origen de los insumos y destino final.
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Información anticipada para gestionar riesgos
Uno de los principales puntos de la propuesta es fortalecer las transmisiones electrónicas de información para utilizarlas como una herramienta de gestión de riesgos, aprovechando datos que ya forman parte de las operaciones de comercio exterior.
AMACARGA señala que las Reglas Generales de Comercio Exterior 1.9.9, correspondiente al transporte marítimo, y 1.9.15, para el transporte aéreo, contemplan la transmisión anticipada de información por parte de los agentes de carga.
De acuerdo con la asociación, estos datos pueden generar trazabilidad y proporcionar información oportuna a las autoridades para mejorar el análisis de riesgos, seleccionar de manera más eficiente las revisiones y prevenir el uso ilícito de las cadenas logísticas.

El planteamiento cambia así el foco del control: no necesariamente incrementar las inspecciones, sino aprovechar mejor la información disponible para identificar las operaciones que presentan mayores señales de riesgo.
La información debe viajar antes que la mercancía. Ese es uno de los principios que resume la propuesta de AMACARGA: conocer una operación antes de que la carga llegue a la frontera permitiría anticipar riesgos y mejorar la toma de decisiones.
De datos logísticos a inteligencia
Para Norteamérica, el reto no estaría únicamente en la cantidad de información que ya se genera diariamente, sino en la capacidad para utilizarla de manera coordinada.
HBL, HAWB, manifiestos, facturas, certificados, pedimentos, rutas, transportistas, importadores, exportadores y registros de operaciones forman parte del volumen de datos que acompaña al comercio internacional. Para la asociación, el siguiente paso consiste en convertir esos registros en inteligencia útil para la gestión de riesgos.
Desde esta perspectiva, la asociación propone que México, Estados Unidos y Canadá avancen hacia corredores digitales interoperables, capaces de compartir información estructurada y verificable de manera segura entre empresas, operadores y autoridades.
Entre las herramientas que podrían contribuir a este modelo identifica:
- eBL y e-AWB para digitalizar documentos de transporte.
- Certificados electrónicos para facilitar el intercambio de información.
- Información anticipada para conocer las operaciones antes de su llegada a la frontera.
- Interoperabilidad entre empresas, operadores y autoridades.
- Blockchain e inteligencia artificial, únicamente cuando aporten valor concreto a la gestión de las operaciones.
La tecnología, sin embargo, no sería el fin de esta transformación. El planteamiento de AMACARGA es utilizar herramientas como blockchain o inteligencia artificial únicamente cuando generen valor para las operaciones.
El objetivo, sostiene la asociación, es construir confianza mediante información verificable y procesos más seguros.
Revisar menos, pero revisar mejor
Una mayor disponibilidad y calidad de información podría modificar también la manera en que se realizan los controles aduaneros.
La propuesta de AMACARGA apunta a pasar de una lógica de “inspeccionar más” a “revisar menos y revisar mejor”, concentrando los recursos disponibles en las operaciones que presenten un mayor nivel de riesgo.
Para las cadenas logísticas, este enfoque vincula seguridad y facilitación comercial. Una operación con información anticipada, trazabilidad y participantes identificables podría ofrecer mejores condiciones para la toma de decisiones, mientras que los recursos de control se concentrarían en los movimientos que requieren una revisión más profunda.
La seguridad de la cadena de suministro forma parte también de una discusión más amplia sobre la competitividad de Norteamérica. Para AMACARGA, México puede llegar a la revisión del T-MEC con una propuesta propia y no únicamente reaccionar ante nuevas exigencias.

Los elementos centrales de esa propuesta son la trazabilidad, la información anticipada, los operadores confiables, la digitalización, el cumplimiento normativo y la integridad de la cadena de suministro.
El documento resume esta visión en una ecuación: Seguridad + información + compliance → confianza → facilitación → competitividad
Bajo esta perspectiva, la seguridad no sería solamente una condición para reducir riesgos, sino también un elemento para fortalecer la posición de México dentro del comercio norteamericano.
La propuesta coloca así un tema adicional sobre la mesa de la revisión del T-MEC: avanzar hacia mecanismos compartidos de información, trazabilidad y gestión de riesgos que permitan a México, Estados Unidos y Canadá fortalecer la seguridad sin desvincularla de la facilitación y la competitividad del comercio regional.












