La gestión de inventarios es un área clave en la administración de las empresas, ya que tiene un impacto directo en la eficiencia operativa, la rentabilidad y la satisfacción del cliente.
Entre los enfoques más utilizados en este ámbito se encuentran Just in Time (JIT) y Just in Case (JIC) que pueden generar una estrategia híbrida. De acuerdo con los expertos, muchas compañías enfrentan el desafío de elegir cuál de estos modelos adoptar, sin darse cuenta de que pueden obtener lo mejor de ambas alternativas al combinarlas estratégicamente.
¿Qué es la estrategia híbrida de gestión de inventarios?
La estrategia híbrida de gestión de inventarios implica combinar los principios de Just in Time y Just in Case para adaptarse mejor a las necesidades particulares del negocio y los requisitos del mercado.
El modelo JIT se centra en mantener los inventarios al mínimo, dando lugar a que los productos lleguen en el momento justo en que se requieren. Por otro lado, el modelo JIC busca establecer un inventario de seguridad para mitigar el riesgo de desabastecimiento debido a fluctuaciones en la demanda o problemas con los proveedores.
TrueCommerce destaca que un enfoque híbrido en la gestión de inventarios permite aprovechar lo mejor de ambos sistemas, maximizando sus ventajas y reduciendo sus desventajas. Según la compañía, este modelo tiene como objetivo pronosticar la demanda con mayor precisión que el sistema Just in Case, pero al mismo tiempo, disponer de niveles de inventario más altos que el sistema Just in Time.

Beneficios de la estrategia híbrida
1. Flexibilidad y adaptabilidad
Cyzerg resalta la conveniencia del modelo JIT para bienes de alta rotación y demanda predecible, donde los patrones de consumo son estables. A su vez, propone el enfoque JIC para artículos con demanda volátil o plazos de entrega largos. La empresa de tecnología subraya que estas ventajas aseguran la disponibilidad del producto en picos inesperados de demanda o interrupciones en la cadena de suministro.
2. Reducción de costos operativos
Al implementar una estrategia híbrida, las empresas pueden reducir los costos asociados con el almacenamiento y la gestión de inventarios, una preocupación común en las PyMEs. Estos costos incluyen una serie de gastos relacionados con el mantenimiento y control de los productos almacenados. Desde el alquiler de espacio de almacenamiento, los costos de seguridad, el manejo y transporte de mercancías, hasta los costos por deterioro o caducidad de los bienes de consumo.
3. Mayor control sobre la cadena de suministro
Especialistas en este campo afirman que combinar Just in Time y Just in Case otorga a las empresas un control más estricto sobre su cadena de suministro. Mientras que el enfoque JIT fortalece las relaciones con los proveedores, el modelo JIC actúa como un respaldo, asegurando que la empresa pueda enfrentar retrasos o interrupciones en el suministro sin afectar sus operaciones.
4. Mejora en la satisfacción del cliente
Al garantizar la disponibilidad de productos mediante la estrategia Just in Case, las empresas pueden satisfacer la demanda de los clientes sin tener que preocuparse por los desabastecimientos. Además, la eficiencia operativa derivada del modelo Just in Time promueve que los tiempos de entrega sean rápidos y que los bienes de consumo lleguen sin demoras, lo que incrementa la satisfacción de los consumidores.
Cómo implementar una estrategia híbrida
Para implementar una estrategia híbrida de gestión de inventarios, la empresa de tecnología estadounidense Cart.com recomienda tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Evaluar las necesidades específicas del negocio.
- Clasificar los bienes de consumo según características como su rotación (rápido o lento movimiento), dificultad de obtención, demanda, o ciclo de vida (corto o largo).
- Realizar un análisis ABC para priorizar productos.
- Utilizar herramientas de previsión para anticipar la demanda.
- Aplicar métodos FIFO o LIFO en función de las características del inventario.
- Establecer niveles de stock de seguridad y gestionar reservas de manera eficiente.
- Implementar puntos de reorden dinámicos que se ajusten a los cambios en la demanda, plazos de entrega y otros factores.
- Invertir en un software de gestión de inventarios que permita el seguimiento en tiempo real, la automatización y el análisis de datos.
- Evaluar y ajustar periódicamente la estrategia para asegurar su efectividad.
La estrategia híbrida de gestión de inventarios es una excelente opción para las empresas que desean equilibrar la eficiencia operativa con la seguridad en el suministro. Al combinar los enfoques Just in Time y Just in Case, pueden minimizar costos, mejorar la satisfacción del cliente y adaptarse a un mercado impredecible.