El sector consumo se mantiene resiliente a los efectos macroeconómicos derivados del conflicto en Medio Oriente y la política arancelaria de Estados Unidos. Para empresas del retail y departamentales el nuevo desafío está en satisfacer a consumidores que buscan precios bajos y tiempos de entrega retadores, dos tendencias que ya pasan factura a las cadenas de suministro.
En marzo, el comercio minorista del país mantuvo su trayectoria positiva con un crecimiento de 2.4% anual, aunque registró su menor avance desde septiembre 2024 lo que sugiere una pérdida gradual de tracción de consumo, según un reporte de grupo financiero Monex.
“Hacia adelante, el gasto de los hogares continuará condicionado por la evolución del entorno inflacionario”, plantea el documento Rumbo Económico, del 21 de mayo.
Karen Leulloche Tordjam, Managing Director & Senior Partner de Boston Consulting Group en Mexico,reconoce que el alza en costos sin duda es el principal riesgo para el sector minorista y departamental.
“Justamente ya están subiendo por varias razones como los aranceles; pero los costos pueden subir aún más por las expectativas de consumidores o porque las empresas no ajusten bien sus estrategias por tipo de categorías”, afirma a The Logistics World.
Rebalanceo del suministro
Se refiere al desafío de balancear el abasto oportuno de productos que hoy son más buscados por su costo accesible, con aquellos que, de momento, no son prioritarios. Este ajuste reconfigura el reparto y distribución de productos en tiendas departamentales o del retail.
A decir de Leulloche Tordjam, los consumidores tienen voluntad para seguir comprando alimentos, bebidas y productos para el cuidado personal, pero se enfrentan a una limitación de adquirir otros productos fuera de su día a día.
El fenómeno se traduce en un consumidor enfocado en reducir la frecuencia o tamaño de la compra en algunas categorías como muebles y moda y calzado. Incluso tratan de buscar un producto a mejor precio.
“Eso toca fuertemente en México, más específicamente por el nivel de inflación que hay en el país, wque es -como sabemos- muy alto”, dijo Karen.
Tendencia 1- Priorización del gasto
Priorizar el gasto es quizás la tendencia del sector consumo que mayor impacto tiene en la reconfiguración de la cadena de suministro del retail tradicional y departamental.
Que el consumidor elija entre gastar en categorías de productos prioritarios y no prioritarios, o discrimine productos dentro de la misma categoría por cuestión de costos, se traduce en items ganadores y perdedores y, por ende, una distinta necesidad de abasto.
Ese trade-off entre categorías y al interior de las categorías implica tener que revisar cuáles son los productos que se venderán más que otros y mapear a los proveedores involucrados en ese mix.
Un pronóstico más preciso
No es casualidad que las empresas del sector consumo estén interesadas en desarrollar su capacidad para pronosticar la demanda con mayor precisión.
“Es algo en lo que muchas empresas están invirtiendo más que el pasado. Porque si es capaz de predecir la demanda de manera eficaz, no solo el volumen general sino de forma precisa entre las categorías y dentro de una categoría cada tipo de productos, entonces optimizas toda tu cadena de suministro”, señala la líder de BCG.
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Es claro que saber lo que se va a necesitar permite optimizar el inventario en tiendas y en centros de distribución; pero también el inventario que se requiere de proveedores de otros países.
Tendencia 2- Más tiendas físicas
Otra de las grandes tendencias para el sector consumo del país que impactan en la cadena de suministro, es el fortalecimiento de los puntos de venta físicos; en especial, por su rol en la experiencia del cliente.
En 2026, los integrantes de la Asociación de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) prevén invertir 3,700 millones de dólares en 2026; un 34%, alrededor de 1,258 millones, se destinará a la apertura de nuevos establecimientos.
En paralelo, Mercado Libre anunció una inversión de 4,600 mdd dirigida a, entre otras cosas, fortalecer su infraestructura logística que incluye la expansión de centros de distribución (fulfillment centers), la mejora de la capacidad de almacenamiento y procesamiento, y la optimización de última milla y tiempos de entrega.
"Varios retailers y tiendas departamentales están invirtiendo y abriendo más tiendas físicas… Siguen invirtiendo de manera significativa", afirma Karen Leulloche.
El optimismo del sector
La inversión en tiendas físicas es un fenómeno que se ha consolidado más en México que en otros países como Estados Unidos o algunos de Europa donde hay una saturación del mercado.
Pero ¿Qué motiva la expansión?
Según Leulloche la inversión del retail está apalancada en el optimismo que tienen las empresas sobre el futuro del país y porque a diferencia de otros países “hay mayor potencial de crecimiento para las tiendas físicas”.
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Hacia adelante es posible que el mercado alcance una madurez y baje el número de aperturas; sin embargo, eso no significa que la cadena de suministro entrará en una zona de confort.
Siempre habrá oportunidad para optimizar el suministro y abasto para que el retail a su vez, pueda cumplir la promesa de entrega al cliente.
El reto detrás de la expansión
Pero la expansión de tiendas no funciona si no hay un trabajo interno que permita atender la expectativa del cliente. “Lo que cambia no solo es la red de tiendas”, afirma la líder de BCG.
Implica no tener que trabajar todas las categorías de la misma forma porque hay algunas en donde sí tiene sentido entregar en 15 minutos y otras en donde no.
“Si no manejas esta diferenciación bien, los costos van a subir muchísimo. Lo que también puede pasar es que si no logras cumplir con la promesa de entrega se daña la satisfacción del lado del cliente. Lograr ese balance entre satisfacción del cliente sin subir los costos es el reto más difícil", señala.
Tendencia 3. La IA como influencer
La Inteligencia Artificial se ha consolidado como una de las tres tendencias más disruptivas que están transformando la experiencia del cliente y, en consecuencia, la cadena de suministro del retail.
De hecho, un 45% de los consumidores de Estados Unidos han recurrido a la IA para realizar compras, confiando en las recomendaciones que reciben a través de estas herramientas, según compartió Leulloche durante su participación en la Cumbre Mundial de Tiendas Departamentales, en mayo.

Seis de cada diez usuarios -compartió- aseguran que confían en las sugerencias generadas por estas plataformas. El impacto para retailers y tiendas departamentales implica un aumento en la cantidad y calidad del tráfico digital en sus marketplaces, que proviene de herramientas de IA.
México, según Leulloche, es uno de los países que está a mitad de la tabla de países que están sacando provecho de herramientas de Inteligencia Artificial como Chat GPT en la toma de decisiones o tener recomendaciones de productos qué comprar.
Para los líderes en logística y cadena de suministro, el fenómeno implica un reto estratégico: garantizar que la información disponible en la web y redes sociales sea precisa y consistente. Esa visibilidad de productos depende cada vez más de cómo los algoritmos los interpretan y recomiendan.













