- Empresas que migraron de la planeación manual a modelos dinámicos reportan reducciones de hasta 50% en el tiempo destinado a diseñar rutas de entrega.
- La falta de visibilidad sigue siendo uno de los principales detonadores de llamadas al call center; algunas operaciones han logrado disminuirlas más de 25% mediante trazabilidad en tiempo real.
- La inteligencia artificial ya está optimizando rutas, prediciendo tiempos de entrega y reasignando pedidos de forma autónoma; el reto ya no es la tecnología, sino la calidad de los datos.
La transformación digital de la logística suele medirse por la cantidad de herramientas implementadas. Sin embargo, tener aplicaciones, dashboards o plataformas en la nube no necesariamente significa que una operación haya dejado atrás los procesos manuales.
Durante años, muchas empresas trasladaron a sistemas digitales prácticas que siguen dependiendo de hojas de cálculo, correos electrónicos, llamadas telefónicas o grupos de mensajería. El resultado es una operación aparentemente moderna, pero que continúa tomando decisiones con información fragmentada y reaccionando a los problemas en lugar de anticiparlos.
La conversación sostenida durante The Logistics World Summit & Expo 2026 con especialistas y usuarios de tecnología para última milla dejó una conclusión contundente: la diferencia competitiva ya no está únicamente en entregar rápido, sino en la capacidad de tomar mejores decisiones en tiempo real.
¿Cómo identificar si una operación sigue atrapada en la lógica de Excel aunque utilice herramientas digitales? Estas son cinco señales que deberían encender las alertas.
Cuando las rutas dependen de una persona, existe un riesgo operativo
Una de las características más frecuentes de las operaciones tradicionales es que la planeación depende del conocimiento acumulado de uno o varios colaboradores.
En estos escenarios, los responsables de tráfico o distribución construyen rutas manualmente, considerando restricciones, horarios, tráfico y prioridades de entrega. El problema es que el crecimiento del negocio termina rebasando la capacidad humana para procesar variables.
Arturo Villegas, gerente de TI de OfficeMax, explicó que uno de los principales beneficios obtenidos al incorporar herramientas de optimización fue pasar de una planeación manual a una dinámica, permitiendo generar más variables para optimizar recorridos y fortalecer el cumplimiento de entregas en menos de 24 horas.
La diferencia parece sutil, pero es profunda. Mientras una planeación manual suele basarse en experiencia y conocimiento histórico, una dinámica incorpora información actualizada para recalcular escenarios constantemente.
¿Tu operación está evolucionando o sigue dependiendo de Excel?
| Proceso | Operación tradicional | Operación basada en datos |
| Planeación de rutas | Manual | Automatizada y dinámica |
| Seguimiento de entregas | Llamadas y mensajes | Trazabilidad en tiempo real |
| Evidencia de entrega | Fotografías dispersas | Registro centralizado |
| Atención a incidencias | Reactiva | Predictiva |
| Ajustes de ruta | Se realizan al día siguiente | Se ejecutan durante la operación |
| Toma de decisiones | Experiencia individual | Inteligencia basa en datos |
Si tus clientes siguen llamando para preguntar dónde está su pedido, tienes un problema de visibilidad
Muchos operadores consideran que las llamadas al centro de atención son una consecuencia natural de la distribución. Sin embargo, suelen ser el síntoma de una falta de información compartida.
Gustavo Zapata, gerente de Operaciones y Logística de Edenred México, explicó que la integración de plataformas de seguimiento permitió reducir más de 25% las llamadas relacionadas con el estatus de los pedidos.
La razón es sencilla: cuando el cliente puede consultar por sí mismo dónde se encuentra un envío, desaparece la necesidad de solicitar información por otros canales.
Más allá del ahorro operativo, esta visibilidad genera un efecto directo sobre la experiencia del cliente. Edenred reportó incrementos de entre cuatro y cinco puntos en su indicador de satisfacción (NPS), una mejora considerable en métricas de experiencia.
La lección es clara: una operación moderna no solo mueve mercancías; también distribuye información.
Los grupos de WhatsApp no son una torre de control
En muchas organizaciones, la prueba de entrega todavía depende de fotografías enviadas por aplicaciones de mensajería, llamadas telefónicas o reportes manuales.
Aunque estas prácticas parecen funcionales, generan un problema crítico: la información queda dispersa y resulta difícil auditarla posteriormente.
Francisco Rivas, asesor de ruteo de Stanhome, señaló que uno de los mayores beneficios obtenidos fue la transparencia operativa. La empresa dejó de depender de fotografías y grupos de mensajería para contar con evidencia estructurada y trazabilidad de los pedidos.
Cuando la información está centralizada, la empresa puede validar entregas, resolver reclamaciones y construir históricos que posteriormente alimentan procesos de optimización.
En otras palabras, la evidencia deja de ser un archivo y se convierte en inteligencia operativa.
El costo oculto de una dirección mal localizada
México presenta un desafío logístico que rara vez aparece en los indicadores financieros: encontrar direcciones.
Calles sin numeración visible, referencias informales, asentamientos con nomenclaturas inconsistentes o cambios frecuentes en la infraestructura urbana generan pérdidas silenciosas todos los días.
Stanhome identificó este problema como uno de los principales obstáculos de la última milla. La solución consistió en construir un histórico de georreferenciación que transforma ubicaciones previamente difíciles de encontrar en puntos precisos dentro del mapa.
La ventaja va más allá de una entrega puntual.
Cada nueva visita genera información que puede reutilizarse posteriormente, reduciendo tiempos de búsqueda, kilometraje y consumo de combustible.
Lo que parece un problema de direcciones termina convirtiéndose en un problema de productividad.
La inteligencia artificial no resolverá una operación desordenada
La popularización de herramientas generativas ha llevado a muchas empresas a pensar que la inteligencia artificial es el siguiente paso lógico de la digitalización.
Pero existe una realidad menos atractiva: ninguna IA puede generar valor si la operación produce datos deficientes.
Durante el panel, los participantes coincidieron en que el verdadero potencial de la inteligencia artificial en logística no está en los chatbots, sino en la capacidad de aprender del comportamiento histórico de las entregas para optimizar decisiones futuras.
Esto incluye predicción de tráfico, reasignación de rutas, consolidación de pedidos, cálculo dinámico de tiempos de entrega y replaneación automática frente a incidencias.
Sin embargo, para que esos modelos funcionen, primero debe existir información confiable sobre rutas, entregas, incidencias y comportamiento operativo.
La inteligencia artificial no sustituye el orden operativo. Lo exige.
Más allá de Excel
La evolución de la última milla ya no se trata de incorporar más herramientas, sino de construir operaciones capaces de aprender, anticipar y decidir.
Las empresas que continúen dependiendo de hojas de cálculo, procesos manuales y conocimiento individual seguirán operando. Pero cada vez les costará más competir contra organizaciones que convierten cada entrega en un dato y cada dato en una decisión.
La verdadera transformación digital comienza cuando Excel deja de ser el cerebro de la operación.












