13 de Julio de 2024

logo
Histórico

¿Cómo potenciar estrategias en punto de venta con RFID?

Redacción TLW®

Compartir

Una pregunta clave es: ¿qué podemos entender como conceptos nuevos en un mundo que nos sorprende día a día con productos y tecnologías de última generación? Aceptamos que es una interrogante compleja, ya que el gran público pierde cada vez más la capacidad de asombro por estos nuevos productos y tecnologías, al mismo tiempo que entran en desuso objetos y métodos de interacción convencionales que ya tienen cierto tiempo en la vida diaria de cada uno de nosotros.

¿Pero exactamente cuándo cobran relevancia estos conceptos?, pensemos en las imágenes más frescas que almacena nuestro cerebro: por un lado son las últimas imágenes observadas en el tiempo y por otro lado son las imágenes nuevas o que causaron un análisis personal extra. Llegamos a un punto importante, los conceptos e ideas recientes significan una mucha mayor atención inconsciente de nuestra parte.

El punto principal ahora se vuelve más claro, encontrar una estrategia innovadora que se adapte a la industria específica y otorgue los objetivos que se buscan. Sabiendo que en todos los casos el primer objetivo de la implementación de esta estrategia hacia el punto de venta será siempre incrementar el volumen total de ventas. Aunado a este objetivo, se obtendrán beneficios extra correlacionados a la misma implementación estratégica.

Integrar una estrategia ganadora
El cumplimiento de nuestro principal objetivo está ligado a la correcta integración de la estrategia ganadora. Es momento entonces de revisar el abanico de posibles estrategias a integrar con las que contamos en el mercado, escogeremos una estrategia tecnológica, así que de inicio nos enfocaremos en tecnología nueva. Si hablamos de tecnología nueva aplicable al mundo retail, que involucre los mejores beneficios y la mejor relación de ROI, sin duda una de las pocas opciones es la implementación de la tecnología RFID.

La tecnología RFID (radiofrecuency identification), pertenece a las llamadas tecnologías de autoidentificación, en otras palabras, se trata simplemente de  una etiqueta de reducidas dimensiones también conocida como TAG, que se comunica de manera automática, inalámbrica y extremadamente veloz con el sistema implementado.

Posee el respaldo de contar con años de investigación y desarrollo, sobre todo en los sectores Militar y de Investigación,  pero a nivel de la Industria productiva y Comercial es relativamente una opción completamente novedosa.

Seleccionando esta opción es hora de explorar a fondo los beneficios potenciales que obtendríamos en una implementación, el principal: Identificación automática de los productos. De allí partimos hacia otras de ventajas no menos interesantes: siendo una tecnología inalámbrica obtenemos los beneficios de una comunicación casi instantánea y adicional igual o más importante, la posibilidad de obtener lecturas simultáneas de hasta 150-300 TAG’s o productos etiquetados por segundo.

Conociendo las ventajas anteriores, ya es cuestión de un poco de imaginación para obtener las mejores estrategias de implementación. Por lo general al integrar tecnología RFID a los procesos debemos seguir los siguientes pasos:
1. Identificar las áreas de oportunidad al integrar la tecnología.
2. Identificar el tipo de producto que deseamos controlar y leer automáticamente o a petición.
3. Identificar el tipo de TAG más adecuado para el fin buscado.
4. Identificar la infraestructura tecnológica que respalde la integración en las áreas de oportunidad seleccionadas.
5. Desarrollar pruebas de integración y validar beneficios potenciales.
6. Con base en los resultados, explorar nuevas áreas de oportunidad.

Tenemos ya una referencia importante para poder explorar algunas áreas de oportunidad dentro de los mismos puntos de venta. Sabemos que el objetivo principal es potencializar las ventas, entonces integramos estrategias que nos ayuden a cumplir este objetivo.

Identificar tipo de producto
La regla importante es analizar el tipo de producto a identificar para obtener el costo beneficio de la implementación, ya que es importante mencionar que este esquema no aplicaría para todo tipo de productos, en todas las áreas de oportunidad,  por varias razones: precio, material del producto, etcétera. Teniendo un análisis adecuado, obtendremos una implementación viable y exitosa a nivel retail o punto de venta.

Primero, imaginemos productos ya etiquetados con TAG’s RFID. Un ejemplo de área de oportunidad que integra a la tecnología es la generación de puntos de venta o cobro inteligentes. Es decir, bastaría con que los productos sean colocados sobre áreas definidas de lectura para que éstos sean mostrados como parte de un listado de compra, el cliente tiene la posibilidad de ver en tiempo real el conjunto de productos que va a adquirir, y todo en menos de un segundo. Integrando métodos de cobro automáticos, ya sea tarjeta de crédito o débito o cobro por celular, obtenemos un paquete completamente novedoso con un potencial inmenso.

Otra área de oportunidad es la implementación de personal de atención a clientes autónomos, es decir, máquinas. La nueva tendencia de este tipo de opciones, también llamados asistentes inteligentes, espejos mágicos, espejos inteligentes, etcétera; es muy sencilla. Brindarle al cliente final una retroalimentación totalmente hecha a su medida, con exactamente la información que él desea recibir, ni más ni menos, y sobre todo en el tiempo exacto que él la requiere.

Hablamos entonces de “máquinas” capaces de identificar el producto que el usuario tiene en sus manos, interactuar con el usuario de diversas maneras: permitiéndole tomarse fotos con el producto, subirlas a sus redes sociales, enviarlas directamente a sus dispositivos móviles, enviar correos, pedir opinión en tiempo real de amigos, hacer recomendación de productos relacionados, mostrar catálogos de la familia completa de productos, mostrar promociones, incluir historial de compra, gustos, personalización, y muchísimos elementos más que prácticamente están al alcance de nuestra imaginación.

Sólo hemos mencionado beneficios que el cliente final percibe, más allá de esto, a nivel administrativo existen también beneficios: historial de productos consultados, historial de productos que lograron la venta posterior a ser consultados, datos concretos para asignar rotaciones de productos, cambios de estrategias alternas con datos sólidos, publicidad propia o rentada desplegada en los mismos dispositivos, integración directa con sistemas existentes para una flujo de información transparente, etcétera.

La última área de oportunidad importante a mencionar es parte de los beneficios adicionales que otorga la tecnología, ya que no es un impacto directo al cliente final, pero sin duda sería vital para un ciclo de venta sano y dinámico. Hablamos de la realización de inventarios de puntos de venta integrando la tecnología RFID, imaginemos primero el caso opuesto.

Inventarios tradicionales con productos con etiquetas con códigos de barras, conocemos de memoria el procedimiento: escaneo a mano producto por producto para validar su existencia y su ubicación, el tiempo de escaneo por artículo varía pero en promedio podemos pensar en 30 segundos, para una tienda con 5000 prendas en ropa, calzado, accesorios, etcétera. Tendríamos un estimado de tiempo de 42 horas para completar el inventario.

Ahora pensemos en el resultado que obtendríamos al realizar el inventario con la tecnología RFID, hablemos de un escenario estándar, 100-150 lecturas por segundo de producto etiquetado. El resultado es muy claro: en un minuto podríamos leer todas las prendas si estuvieran concentradas en el mismo lugar, como lo estarán, el tiempo que se tomará realizar el inventario será exactamente el tiempo que le tome a una persona caminar cerca de todos los puntos donde se encuentren los productos, obteniendo un beneficio enorme en ahorro de tiempo y personal requerido para la realización de los inventarios.

En términos generales, el beneficio es importante, una experiencia de compra e interacción completamente nueva para el cliente, lo que resulta en una gran retención inconsciente del lugar donde vivió el proceso tecnológico y la subsiguiente propagación de voz en voz de la nueva experiencia que sintió. Re-atracción de clientes existentes y atracción de clientes nuevos, por lo tanto, el cumplimiento del objetivo primordial.

Por todo lo expuesto, cada vez más empresas le dan la oportunidad a la tecnología RFID de integrar procesos y en algunos casos la totalidad de ellos con el fin de obtener todo el conjunto de ventajas competitivas que de manera nativa esta tecnología ofrece.

 

* El autor es Research & Projects Manager de HTK-RFID México, y cuenta con un Certificado en RFID-SCM y CSCM.


Redacción TLW®

Equipo editorial de THE LOGISTICS WORLD®, conformado por periodistas especializados en la industria del transporte, supply chain, manejo de almacenes y tecnologías logísticas.

Las más leídas

cadenas de suministro globales

Comercio internacional

Análisis: así afectan los ataques en el mar Rojo a las cadenas de suministro globales

Cambiar rutas afecta los tiempos de tránsito, encarece el transporte y afecta el comercio global

industria

Actualidad logística

Reducción de la jornada laboral en México se mantiene en suspenso en el Congreso

La propuesta para acortar la jornada laboral a 40 horas en México sigue en debate

Actualidad logística

Shein México: Cómo reclamar y resolver problemas con tus pedidos de manera efectiva

Los problemas con los pedidos de Shein en México no deben ser motivo de preocupación

Logística en comercio electrónico

¿Cuánto tiempo tarda un pedido de Shein en llegar a México?

Optimiza tus compras en Shein conoce los plazos de entrega en México

Lo último

comercio exterior china

Actualidad logística

Comercio exterior chino crece 5.8% interanual en junio

Las exportaciones aumentaron 10.7% frente al año anterior con 300 mil 096 millones de dólares

última milla

Actualidad logística

Prototipo eléctrico de última milla para clases 4 y 5

Las empresas transportistas apuestan cada vez más por unidades que ofrezcan un valor agregado