Los operadores logísticos en México enfrentan una exigencia que rebasa la disponibilidad de camiones y almacenes: los clientes demandan conocer sus inventarios, anticipar entregas y recibir respuestas cuando cambia la operación.
Cumplir esa promesa obliga a conectar proveedores, tecnología y decisiones que todavía suelen gestionarse por separado.
La fragmentación del transporte y los servicios logísticos, el desarrollo de talento y la coordinación entre eslabones siguen pendientes. El comercio electrónico y las exigencias del comercio transfronterizo añaden presión sobre esas brechas, mientras las empresas buscan crecer sin perder confiabilidad ni control de costos.
Las empresas han respondido con plataformas compartidas, procesos estandarizados y aplicaciones de inteligencia artificial. Su utilidad depende de resolver fricciones concretas, como una entrega cuyo horario nadie puede confirmar o información que llega demasiado tarde para corregir una desviación.
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Esa prioridad aparece en el estudio de gestión del transporte 2026 de la firma desarrolladora de software para gestión logística y cadena de suministro Descartes y la consultora, SAPIO Research. Entre las organizaciones encuestadas en Estados Unidos y Canadá, 85% considera el transporte un diferenciador de servicio o una herramienta competitiva. El resultado muestra su peso en la relación comercial.
El nivel de servicio orienta la inversión logística
Andrés Mendoza, socio de Kearney y líder para América de Transporte, Viajes e Infraestructura, sitúa al cliente como referencia para decidir dónde invertir. “La capacidad es una condición necesaria para ser competitivo”. El siguiente desembolso debe responder a la necesidad que limita el servicio.
Esa necesidad cambia por industria y empresa. Puede estar en conocer la ubicación de una carga, coordinar su recepción o dar certeza sobre la entrega. La inversión tecnológica requiere identificar primero esa fricción para traducirse en una mejora que el cliente pueda reconocer.

Antonio Tejedo, vicepresidente de Relación con Inversionistas de Traxión, vincula la digitalización con ese cambio de expectativas. “El cliente se vuelve más sofisticado y eso te obliga a volverte más tecnológico, más digital”. La visibilidad continua del inventario y del transporte forma parte de esa demanda.
Integrar proveedores exige información compartida
Estas prioridades se discutieron en un panel realizado en la Ciudad de México, tras la presentación de resultados de la segunda edición de State of Logistics, elaborado por Kearney con la colaboración de CSCMP.
La conversación reunió a líderes de Amazon, Traxión y Kearney ante un selecto grupo de profesionales de la comunidad logística y de supply chain. Ahí, Tejedo describió la complejidad que implica contratar varios proveedores para gestionar una cadena de suministro.
Cada participante resuelve una parte, pero el cliente necesita continuidad entre todas. Mendoza, de Kearney, identifica ahí una oportunidad para los operadores logísticos especializados o 3PL, siempre que dispongan de información para coordinar los servicios.
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La estructura del autotransporte vuelve relevante esa coordinación. La segunda edición del Mexico’s State of Logistics de Kearney indica que un 52% de la flota de vehículos de carga está en empresas transportistas micro (1 a 5 camiones) y pequeñas (6 a 30 camiones). Integrar esa oferta requiere mecanismos que permitan trabajar con estándares comunes entre compañías de distinto tamaño.
Jesús Elizondo, director de Operaciones de Amazon Transportation Services, describió cómo la empresa habilita tecnología y procesos estandarizados para incorporar socios de reparto. Esa colaboración demanda sistemas capaces de comunicarse entre sí.
La distribución y la frontera demandan coordinación
La integración cobra mayor valor cuando las redes suman puntos de distribución y entregas de menor tamaño. Mendoza, de Kearney, identifica la coordinación de los nodos como un factor para atender al consumidor final. Almacenar mercancía es apenas una parte de la función que cumplen esas instalaciones.
Elizondo, de Amazon, relaciona esa transformación con la necesidad de disponer de vehículos y puntos de atención adecuados para acercarse al cliente. La flexibilidad operativa implica ajustar la capacidad al tipo de recorrido y volumen, además de conectar tecnológicamente a los participantes de la última milla.

El comercio transfronterizo añade incertidumbre a la planeación. La encuesta Supply chain risk pulse 2025 de McKinsey, encontró que 82% de las compañías participantes tenía cadenas de suministro afectadas por aranceles de Estados Unidos. Una clara referencia de la presión que enfrentan las operaciones vinculadas al exterior.
Las respuestas modifican las necesidades logísticas. Entre los participantes afectados, 45% aumentaba inventarios y 39% buscaba abastecimiento dual, según McKinsey. Quizá por eso Tejedo, de Traxión, augura un fortalecimiento del mercado mexicano.
Más allá de todo el ruido que existe, es casi imposible visionar un futuro en el cual México no incremente su relevancia como socio de Estados Unidos; con lo cual creo que continuar fortaleciendo el servicio de cross-border va a ser crítico: Antonio Tejedo, vicepresidente de Relación con Inversionistas de Traxión.
La inteligencia artificial necesita datos y responsables
Traxión utiliza inteligencia artificial para optimizar rutas y planear el mantenimiento de sus unidades, de acuerdo con Tejedo. Son aplicaciones ligadas a decisiones operativas identificables. El directivo subraya que la tecnología necesita responsables capaces de revisar sus resultados y reconocer cuándo una respuesta requiere corrección.
Al compartir la experiencia de Amazon, Elizondo describió cómo la empresa revisa y audita la calidad de los datos utilizados para decidir. También aplican herramientas para reducir tareas repetitivas de monitoreo y elaboración de reportes relacionados con la operación fronteriza, que antes requerían trabajo manual.
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La Inteligencia Artificial, agrega el líder de Traxión, es un complemento y como tal, debe venir acompañado de accountability. “Creo que ahí es un poco en dónde está la brecha”.
El talento convierte las alertas en decisiones
La preparación de los equipos acompaña la adopción. Elizondo explicó que Amazon comenzó con entrenamiento y seguimiento del uso de las herramientas. Su intervención también planteó la necesidad de desarrollar talento y despertar interés por la logística, una responsabilidad que vinculó con las propias empresas.
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Tejedo, de Traxión, añadió una condición para incorpoar IA al trabajo cotidiano: la experiencia sigue siendo necesaria para evaluar lo que produce una herramienta y detectar errores. Ese señalamiento coloca la formación profesional dentro de la inversión tecnológica, porque una respuesta automatizada puede requerir una revisión antes de utilizarse.
El reto para los líderes de cadena de suministro consiste en conectar esa preparación con la operación. Un sistema que identifica una desviación necesita un equipo capaz de interpretarla y decidir qué hacer. Esa capacidad de respuesta determina si la información disponible permite proteger la entrega comprometida.












