La logística en Estados Unidos alcanzó los 2.4 trillones de dólares en 2025, con costos que descendieron a 7.8% del PIB, pero ese aparente alivio es engañoso: la presión ya no está en el costo, sino en una complejidad operativa creciente y permanente que redefine la competitividad empresarial.
Este fue uno de los mensajes centrales del CSCMP State of Logistics Report 2025, presentado por Kearney durante un panel que reunió a líderes clave del sector como Stacy Schlachter, Senior Vice President of Sales en Penske Logistics; Korhan Acar, socio de Kearney y autor del reporte; Andres Mendoza Pena, socio de Kearney; Paul Bingham, director en S&P Global Market Intelligence; Beth Rooney, directora del Puerto de la Autoridad de Nueva York y Nueva Jersey; Doug Cantriel, responsable de transporte y modernización en Ford; y Rob Haddock, presidente del consejo de CSCMP y moderador del panel. Desde distintas perspectivas —industria, análisis económico, transporte y operación—, coincidieron en un diagnóstico contundente: la volatilidad ya no es un ciclo, es el nuevo entorno estructural de la logística global.
Cuando la disrupción deja de ser excepción y se vuelve sistema
El reporte, titulado “Forged in Disruption”, plantea un cambio de paradigma: la logística dejó de gestionar eventos aislados para operar en un contexto donde la incertidumbre geopolítica, los cambios en comercio internacional, la presión inflacionaria y la aceleración tecnológica coexisten de forma constante.
En este entorno, los líderes de supply chain ya no son evaluados solo por eficiencia, sino por su capacidad de sostener crecimiento rentable bajo presión. Esto explica por qué el rol del chief supply chain officer evoluciona rápidamente hacia posiciones más estratégicas dentro de la organización.
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La logística dejó de gestionar eventos aislados para operar en un contexto donde la incertidumbre es constante y acumulativa. Paul Bingham lo sintetizó con claridad durante el panel: “Estamos muy lejos de los días de cadenas de suministro enfocadas en el proveedor de menor costo; ese modelo no va a regresar”.
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Uno de los cambios más profundos no es tecnológico, sino estructural: la desaparición del modelo lineal y centralizado de supply chain.
El concepto de China+1 ya no describe la realidad actual. Como se discutió en el panel, el mundo ha transitado hacia configuraciones mucho más sofisticadas.
“No estamos reemplazando a China con otro país; avanzamos hacia cadenas de suministro más complejas, flexibles y multifocales”. Esto implica una combinación dinámica de nearshoring, friendshoring y regionalización, donde el objetivo central es eliminar puntos únicos de falla.
De redes eficientes a redes resilientes: el nuevo estándar competitivo
En la práctica, esta transformación ya se refleja en decisiones operativas concretas:
- Diversificación de puertos de entrada y rutas logísticas para evitar concentraciones de riesgo.
- Combinación de contratos de largo plazo con esquemas spot para ganar flexibilidad.
- Incremento en niveles de inventario y abandono progresivo del just-in-time puro.
- Regionalización de operaciones de almacenamiento para mejorar tiempos de respuesta.
- Mayor involucramiento de áreas como tecnología y análisis de datos en decisiones logísticas.
Beth Rooney confirmó que este cambio es estructural: “Creo que todos estos cambios son permanentes y están aquí para quedarse”. Más aún, señaló que las empresas están modificando no solo su operación, sino su mentalidad: “Los agentes de carga y freight forwarders ahora buscan resiliencia y predictibilidad por encima del costo”.
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En este nuevo entorno, la ventaja competitiva se desplaza desde la escala hacia la agilidad.
Doug Cantriel lo expresó de forma directa: “En el futuro, no se tratará del tamaño o del poder de compra, sino de la agilidad y la velocidad de toma de decisiones”. Las organizaciones están evolucionando hacia modelos donde decidir rápido —y bien— es más importante que optimizar cada costo marginal. Las capacidades críticas que emergen son:
- Velocidad de respuesta ante disrupciones constantes
- Visibilidad end-to-end para anticipar riesgos
- Flexibilidad operativa para rediseñar redes en tiempo real
- Capacidad estratégica para alinear decisiones con rentabilidad
Este cambio redefine el rol del área de logística: ya no ejecuta, sino que habilita decisiones de negocio.
Un entorno donde la incertidumbre es permanente
El hilo conductor del reporte es inequívoco: la industria no regresará a las condiciones previas a la pandemia.
Korhan Acar lo resume: “La volatilidad se está volviendo estructural; ya no es un fenómeno temporal”. En este contexto, factores como la geopolítica, los cambios arancelarios y la volatilidad energética ya no son variables externas ocasionales, sino componentes integrados del sistema logístico.
Tiempo de inventarios ajustados: CSCMP
La planeación, por tanto, deja de ser un ejercicio estático y se transforma en un proceso continuo, basado en escenarios dinámicos.
Competir en logística es adaptarse mejor y más rápido
El mensaje de fondo del State of Logistics Report 2025, del CSCMP, es claro: el verdadero cambio no está en los costos, sino en la naturaleza misma de la competencia.
Las empresas que lideren esta nueva etapa serán aquellas capaces de rediseñar sus cadenas de suministro con agilidad, resiliencia y visión estratégica.
Porque en la era de la disrupción estructural, la logística deja de ser una función de optimización y se convierte en un sistema vivo, en constante ajuste.
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