1 de Enero de 2026

logo
Manufactura

De Qingdao a Pachuca, así es la planta que ensambla el tracto de 75 toneladas

Estos son las fases de la producción de camiones que llegan desarmados desde China a México
Víctor Lomelí

Compartir

Entre la ciudad china de Qingdao y Pachuca hay más de 12,300 kilómetros de distancia, pero están estrechamente unidas por un vínculo en la industria automotriz.

Desde la urbe portuaria decenas de contenedores marítimos con piezas de vehículos para transporte de carga de la marca FAW, son embarcados rumbo a México, en donde después se transforman en camiones y tractocamiones.

Entre 90 y 95% del negocio está el mercado local, según el director de ELAM FAW Trucks, ensambladora y distribuidora de vehículos de carga en México, de la marca de origen chino, FAW.

Chinos Hechos en México

La carga llega al puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán y de ahí a la planta de ELAM FAW que se encuentra a un costado de la autopista México-Pachuca, a escasos minutos de la capital hidalguense.

Es un viaje de 30 días una vez que ya está cargado el buque, pero puede llevarse hasta 90 días desde el pedido hasta su arribo a México, de acuerdo con Valentín Nava, gerente del complejo industrial.

“No es importar un vehículo; se importan piezas y aquí se le da la categoría de Hecho en México, porque tiene un número de identificación vehicular de México”, menciona.

El pulso de la demanda

En la planta actual de Hidalgo se producen 23 modelos de vehículos que incluyen camiones de dos toneladas y hasta las 24 o 28 toneladas, así como tractocamiones de gas natural y de diésel.

Aunque el ritmo del ensamble lo marcan los clientes, la planta tiene una fuerte demanda de camiones de dos y cinco toneladas, así como el tractocamión JH7. La unidad tiene 560 caballos de fuerza, caja automatizada, sistema ADAS, radares y cámaras 360 grados.

“Es en este momento nuestro camión estrella… Es el tope de la gama de FAW; ronda los 165,000 dólares”, comparte Nava, con ciertas reservas.

El tracto ‘sobrado’ de las autopistas

El JH7 tiene una capacidad para arrastrar hasta 75 toneladas, lo que a decir de Nava lo mantiene por encima de los 66.5 toneladas de peso bruto vehicular máximo que establece el mercado mexicano para un tractocamión doblemente articulado o full:

“Está sobrado para México… En China los camiones jalan hasta 90 toneladas”, dijo el gerente de la planta en una visita al complejo de ELAM FAW a finales de julio.

Resaltó que la unidad ha tenido buena aceptación entre los transportistas a pesar de tener poco en el mercado: “terminamos de armar los primeros 100 hace 20 días”.

Los primeros 50 fueron adquiridos por una empresa contratista de Petróleos Mexicanos (Pemex) para el transporte de combustible a nivel nacional.

Conociendo el complejo

La planta de ensamble de Hidalgo tiene poco más de cuatro hectáreas de extensión. Al interior de la nave hay tres líneas de ensamblado, un área para el almacén de piezas grandes y un área de refacciones o piezas más pequeñas para el proceso de ensamble.

Cuenta con dos tipos de ensamblado, las unidades que se ensamblan desde cero (SKD) y los vehículos que, por su tamaño, en cuestiones de logística es más fácil traerlos preensamblados (DKD).

El proceso del vehículo completamente ensamblado implica que todos los insumos requeridos en el proceso -chasis, mangueras, arneses, etcétera- son importados desde China, por separado. Llegan en contenedores marítimos y son almacenados y clasificados en espera de una orden de compra para poder armar la unidad.

En el caso del JH7 es un vehículo que llega pre-ensamblado, lo que quiere decir que en China ya pasó el control de calidad y que en México se vuelve a ensamblar, aunque con un proceso abreviado dado que el vehículo llega con los ejes montados.

“Lo que hacemos es conjuntar todos los elementos que se quitaron para poder hacer el viaje, para no mandar un vehículo completo porque entonces no estaríamos importando partes, sino un vehículo entero”, afirma.

El bautizo de los 'tractos mexicanos'

  • El paso previo para ingresar a producción es la inscripción del número de identificación vehicular de 17 dígitos en el chasis, así como la colocación de la placa de identificación nacional. Después de este paso, dice Nava, el vehículo que se ensamblará ya tiene la categoría de ser completamente mexicano.
  • Antes de que el chasis avance a la línea de producción, un equipo hace lo propio con el pre-ensamblado de la cabina, colocando todos los aditamentos que se retiran para evitar daños durante el viaje marítimo, entre ellos los espejos.  
  • Un día antes se da aviso al área de materiales sobre el lote de unidades que se trabajará con el objetivo de que tenga listo el suministro que necesitará para las subestaciones que intervienen en el proceso.

El ensamble paso a paso

La cabina, así como otras partes y componentes previamente sub-ensamblados (motor, radiador, ejes, etc.) se incorporan más adelante en la línea.

  • En la primera estación, se colocan varios componentes al chasis: los ejes de la suspensión y algunos de los soportes de amortiguadores, tanques, cableado y el de escape. Es aquí en donde la unidad vista como un chasis con llantas, ya puede empezar a circular. “Es el esqueleto del camión”.
  • En la siguiente estación se pone la flecha cardán o árbol de transmisión, tanque de gasolina, llanta de refacción, algunos arneses y mangueras, entre otros.
  • Posteriormente, se añaden el motor y sus componentes, el radiador y otros insumos como los filtros de aire.
  • En una penúltima fase de la línea de producción se monta la cabina previamente ensamblada. Una vez colocada, la unidad pasa a una última estación en donde se proveerán de los fluidos que requiere el funcionamiento de la unidad: aceite, anticongelante, diésel, etcétera.
  • En un paso final, viene la inspección y pruebas. Una vez testeada, la unidad va al área de almacén el cual tiene una capacidad de hasta 800 vehículos.

Todo el proceso toma alrededor de 2.5 horas. Las tres líneas de ensamblado dan a este complejo fabril una capacidad para producir entre 8 y 10 camiones al día.

Se espera que al cierre de 2026, ELAM FAW pueda triplicar su producción gracias a la nueva planta que está desarrollando en el municipio de Jagüey de Téllez, en la misma entidad y a unos 40 minutos de la planta actual. Para el nuevo complejo se adquirieron 36 hectáreas y se analiza comprar otras ocho. La inversión programada asciende a 10,000 millones de pesos a cinco años.


Víctor Lomelí

Editor Sr. en TLW. Periodista apasionado de las historias de innovación industrial y de logística, el desarrollo de contenido enriquecido con datos reveladores y de crear experiencias que despiertan conexiones de alto valor y nuevas oportunidades de negocio.

Relacionadas

manufactura-aditiva-panorama-mexico

Manufactura

Manufactura aditiva: la promesa tecnológica que aún avanza a ritmos distintos en México

Una tecnología que avanza de prototipo a pilar industrial en México

Las más leídas

Transporte

Vulnerabilidades de la transportación de carga en México

Este movimiento terrestre enfrenta escasez crítica, márgenes en caída y flotas envejecidas

Comercio internacional

México en su punto de inflexión logístico: CSCMP 

Entre el boom del nearshoring y los cuellos de botella estructurales

Abastecimiento y compras

La estrategia logística de Brown-Forman para abastecer bebidas RTD en el Mundial 2026

Asegurar el abasto de saborizantes, la clave para responder al consumo en sedes mundialistas

peak-season-temporada-navidad

Logística y distribución

Cómo anticipar el caos logístico de Navidad y fin de año

La anticipación es la clave para sobrevivir a los picos de demanda

Lo último

tmec-comercio-internacional

Actualidad logística

Momentos clave de la revisión del T-MEC durante 2025 y lo que viene

Este año activó las señales que definirán el futuro del comercio norteamericano

inteligencia-artificial-tecnologia-estrategias

Actualidad logística

6 tendencias de inteligencia artificial que marcaron el 2025

La tecnología dejó de ser experimento para convertirse en una decisión estratégica

estafas digitales

Actualidad logística

Así operan estafas por correo o WhatsApp que involucran ‘paquetería suspendida’

El auge del e-commerce en fin de año facilita el robo de datos personales y corporativos