En México, la velocidad en los pagos ya no es una ventaja competitiva, es un estándar. SPEI cambió la expectativa del usuario al demostrar que el dinero puede moverse en segundos, con costos mínimos y disponibilidad continua. Sin embargo, esta lógica se rompe en cuanto las operaciones cruzan fronteras.
En el terreno de los pagos y las transferencias internacionales, especialmente en sectores como logística y ecommerce, persisten dinámicas lentas y costosas. Procesos que pueden tardar días, múltiples intermediarios, falta de transparencia y comisiones elevadas siguen siendo comunes. En logística y el resto del sector productivo, esta brecha entre lo local y lo global es precisamente donde comienza a cobrar relevancia una nueva capa tecnológica: las stablecoins.
De acuerdo con el Banco de México, las stablecoins son activos digitales cuya principal característica es mantener un valor estable al estar ligados a monedas como el dólar, lo que les permite funcionar como un medio más eficiente para transferir dinero, especialmente en pagos internacionales
Stablecoins y tarjetas: la evolución de la infraestructura de pagos
Uno de los principales errores al analizar este fenómeno es asumir que las stablecoins buscan reemplazar a las tarjetas. En realidad, se trata de una evolución de la infraestructura, donde ambos sistemas coexisten y se complementan.
Las tarjetas mantienen su rol como interfaz de uso masivo, el punto de contacto con el usuario final y el mecanismo de aceptación global. Las stablecoins, por su parte, comienzan a transformar lo que ocurre detrás de escena: la capa de liquidación.
“Existen dos medios: fiat (dinero tradicional) y stablecoin. La ventaja del stablecoin es que es más ágil, con costos más bajos y elimina muchas barreras para mover dinero”, explica Jacob Levin, director general de Pomelo en México, fintech que ofrece infraestructura para que otras compañías puedan emitir, procesar y gestionar programas de tarjetas y pagos.
Esta integración permite que, aunque el usuario pague con tarjeta, el dinero pueda liquidarse mediante stablecoins, reduciendo fricciones típicas de sistemas como SWIFT (es decir, transferencias hechas en el sistema bancario tradicional) y optimizando los tiempos de compensación. El resultado es una infraestructura más eficiente, sin alterar la experiencia del usuario.
Cómo las stablecoins optimizan los pagos transfronterizos en logística
El mayor impacto de las stablecoins se concentra en los pagos transfronterizos, donde históricamente se acumulan los principales cuellos de botella.
Hoy en día, una transferencia internacional implica intermediarios, validaciones, costos elevados y tiempos prolongados. Este modelo afecta directamente la operación de empresas logísticas, importadores, exportadores y marketplaces con presencia regional.
Con stablecoins, estas limitaciones comienzan a diluirse. Las transacciones pueden ejecutarse casi de forma inmediata, con mayor transparencia y menores costos operativos.
“Permiten pagos más rápidos, transparentes y programables, además de reducir significativamente los costos”, señala Levin.
Este cambio no solo mejora la eficiencia financiera, también introduce nuevas capacidades, como la automatización de pagos y una mejor trazabilidad en operaciones complejas de supply chain.

Impacto de las stablecoins en logística, marketplaces y flujo de efectivo
Para las empresas de logística y los marketplaces, la velocidad en los pagos no es un detalle técnico: es un factor crítico de operación.
Cuando los pagos internacionales se aceleran, el flujo de efectivo mejora de forma directa. Las empresas pueden pagar a proveedores más rápido, liberar capital de trabajo, reducir tiempos de ciclo y operar con mayor liquidez.
“El impacto es sumamente positivo y prácticamente inmediato”, afirma Levin. “Mover dinero con stablecoin es mucho más fácil y ágil”.
En la práctica, ya existen implementaciones concretas. Un caso creciente es el uso de tarjetas vinculadas a stablecoins, donde la línea de crédito o débito se respalda en estos activos digitales. Esto permite ejecutar pagos y transferencias internacionales de forma casi instantánea, tanto en esquemas B2B como B2C.
Para operaciones logísticas, esto se traduce en mayor eficiencia en pagos a proveedores extranjeros, liquidación más rápida a sellers en marketplaces y menor dependencia de horarios bancarios o procesos manuales.
En los marketplaces, la integración entre tarjetas y stablecoins tiene un impacto directo en la velocidad y eficiencia con la que circula el dinero dentro del ecosistema. Al reducir los tiempos de liquidación en pagos transfronterizos, los sellers pueden recibir sus ingresos casi de forma inmediata, lo que mejora su flujo de efectivo y les permite reinvertir más rápido en inventario, logística o expansión.
El verdadero reto: competir contra el efectivo
Más allá de la tecnología, el mayor desafío sigue siendo estructural. En mercados como México, el efectivo continúa dominando las transacciones.
“Alrededor del 90% de los pagos se siguen haciendo en efectivo. Entonces, más que competir entre sí, tarjetas y stablecoins compiten contra el efectivo”, advierte Levin.
Esto cambia completamente el enfoque de adopción. No se trata solo de eficiencia tecnológica, sino de generar confianza, simplicidad y educación financiera suficiente para desplazar hábitos arraigados.
Regulación, confianza y adopción: los factores críticos
A pesar del avance tecnológico, la adopción de stablecoins en pagos transfronterizos depende de dos factores clave: la claridad regulatoria y la confianza del usuario.
La infraestructura ya está disponible, y cada vez más empresas la están utilizando en su operación diaria. Sin embargo, persisten dudas relacionadas con seguridad, cumplimiento normativo y respaldo.
“El principal reto es construir confianza y claridad regulatoria. La tecnología ya existe, pero hay que convencer a los usuarios”, explica Levin.
El futuro de los pagos internacionales en logística
A medida que las stablecoins se integran con sistemas tradicionales como las tarjetas, la diferencia entre pagos locales e internacionales comenzará a desaparecer. Para las empresas logísticas y los marketplaces, esto abre oportunidades relevantes para escalar operaciones, reducir costos y mejorar su eficiencia financiera.
Por lo pronto, tanto Visa como Mastercard ya están integrando stablecoins, específicamente en la capa de liquidación y en modelos híbridos con tarjetas.
“En cinco o 10 años vamos a estar hablando de esto como hoy hablamos de las tarjetas. Va a ser la nueva normalidad”, afirma Levin.













