El crecimiento del canasto de golosinas en México está siendo impulsado por una combinación específica de factores operativos: el avance de las botanas, la preferencia por formatos pequeños y el fortalecimiento del canal tradicional, un cambio que está transformando la logística de la categoría.
De acuerdo con el análisis más reciente de NielsenIQ, este desempeño ocurre en un contexto de menor frecuencia de compra, lo que obliga a marcas y distribuidores a ajustar su estrategia logística para asegurar disponibilidad, rotación y eficiencia en un mapa de distribución cada vez más fragmentado.
En un entorno donde los hogares reducen viajes de compra, pero mantienen el gasto, la eficiencia logística se convierte en el principal habilitador del crecimiento.
Menos viajes, más presión por disponibilidad
Los datos de NielsenIQ indican que la frecuencia de compra cayó -3% y las unidades adquiridas -1.7%, pero el gasto aumentó 7.3%, reflejando un consumidor más estratégico. Para la logística, esto tiene una implicación clara, en la que cada punto de contacto con el anaquel importa más que antes.
Con menos oportunidades de compra, los quiebres de inventario se vuelven más costosos. Las cadenas de suministro deben operar con:
- Reposición más precisa
- Mejor planeación de demanda
- Mayor confiabilidad en la última milla
La tolerancia al error se reduce, especialmente en categorías de impulso como botanas.

Botanas, crecimiento que se diseña desde el empaque
Las botanas lideran el desempeño del canasto, con un crecimiento de +9% en valor y +3.9% en volumen. Una parte clave de este avance proviene de formatos pequeños, regramajes y presentaciones accesibles, así como de sabores picosos, que explican casi un tercio del crecimiento en presentaciones grandes.
Desde el punto de vista logístico, esto implica:
- Mayor rotación de SKUs
- Empaques optimizados para transporte y exhibición
- Mejor aprovechamiento de espacio en tarima y anaquel
El empaque deja de ser solo una decisión comercial y se convierte en una palanca logística para sostener volumen con menor frecuencia de compra.
El canal tradicional vuelve al centro de la operación
Uno de los datos más relevantes del estudio es que el canal tradicional aporta 92.6% del crecimiento total en volumen, impulsado principalmente por botanas en formatos pequeños y propuestas “value”. Este comportamiento reconfigura el mapa logístico del canasto de golosinas.
Para marcas y distribuidores, esto implica:
- Rutas más fragmentadas
- Mayor capilaridad
- Entregas de menor volumen pero mayor frecuencia relativa
El canal tradicional exige una logística más intensiva en ejecución, donde la eficiencia de la distribución urbana y la última milla se vuelve crítica para sostener el crecimiento.

Hard discounters y conveniencia: presión sobre costos y surtido
Aunque el canal tradicional domina el volumen, NielsenIQ también identifica un crecimiento en valor en hard discounters, tiendas de conveniencia y farmacias, impulsado por botanas. Estos canales presionan a la cadena de suministro a operar con:
- Precios ajustados
- Alta disciplina en inventarios
- Sincronización fina entre surtido y rotación
Aquí, la logística debe equilibrar costos bajos con disponibilidad constante, un reto que obliga a alinear portafolio, distribución y planeación comercial.
Implicaciones para la cadena de suministro
El nuevo mapa de las golosinas muestra que el crecimiento ya no depende de escalar volumen masivo, sino de orquestar una red más compleja y fragmentada. Para la supply chain, esto implica:
- Mayor coordinación entre producción, empaques y distribución
- Ajustes en planeación de demanda por canal
- Priorización de SKUs de alta rotación y bajo ticket
La cadena de suministro debe ser capaz de responder rápido, con inventarios más livianos y una logística más flexible, especialmente en entornos urbanos.
Como podemos analizar, el desempeño de las golosinas en México confirma una tendencia en la que, el crecimiento ya no se gana en el punto de venta, sino en la cadena de suministro. Botanas, formatos pequeños y canal tradicional están redefiniendo la logística de una categoría que depende cada vez menos de grandes compras y más de ejecución precisa, capilaridad y eficiencia operativa.
En este nuevo mapa, la ventaja competitiva no está en vender más productos, sino en hacer llegar el producto correcto, en el formato correcto y en el canal correcto, incluso cuando el consumidor compra menos veces.













