Takeaways:
- Comprende cómo el MOU entre EU e Irán no garantiza una reducción del riesgo para el transporte marítimo en Ormuz.
- Analiza por qué se está elevando el riesgo en el Estrecho de Ormuz y cómo impactaría a los costos logísticos.
- Identifica tres accionables para tu empresa sobre Incoterms, pólizas y contratos.
- Dimensiona si una nueva tarifa en Ormuz se traduce en menos costos a la navegación y su impacto en el costo de los seguros.
Una nueva incertidumbre
El conflicto entre Estados Unidos e Irán y la amenaza que implica para el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, no deja de causar nerviosismo en operadores logísticos y estresar las cadenas de suministro de empresas del comercio exterior.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), organismo creado por Irán en mayo para gestionar el transporte marítimo en el paso de Ormuz, advirtió que no garantizará la navegación segura de las embarcaciones que transiten fuera de su jurisdicción.
La amenaza llega después del ataque iraní a un buque con bandera de Singapur que intentó cruzar por el Estrecho de Ormuz y a días del memorando de entendimiento alcanzado por Estados Unidos e Irán que contempla una prórroga de 60 días del alto el fuego.
Entre el ataque y la tarifa ¿fallida?
La tensión sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya se había aderezado después de que Irán y Oman dijeron que analizaban la imposición de tarifas al tránsito de buques por el Estrecho de Ormuz.
Irán y Oman comparten la soberanía de las aguas territoriales del estrecho que se dividen equitativamente a lo largo de la sección más angosta, según la agencia EFE. Esto les otorga control conjunto de esta vía marítima estratégica.

Ambos países dijeron estar trabajando para alcanzar un acuerdo sobre la gestión futura de la vía fluvial y los servicios que prestarán, así como los costos asociados.
El 25 de junio, un día después de la declaración conjunta, Oman dio marcha atrás. Confirmó que no impondrá alguna tarifa de tránsito, alineándose a la postura de la comunidad internacional en pro de una libre navegación.
¿El fin de la menaza sobre el Estrecho de Ormuz?
La decisión de Oman mitiga una parte del riesgo que pesa sobre el transporte marítimo por el Estrecho de Ormuz, pero no lo elimina.
Irán, de forma unilateral, aún puede explorar la imposición de una nueva tarifa de cruce, adicional a las ya establecidas por servicios portuarios normales, de acuerdo con Astrid Karam, Vicepresidenta de Marina, Carga Logística y Aviación de Marsh México.
La medida generaría rechazo global y fricción geopolítica con los Estados de la región, como los que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán); y con los Estados que abanderan los buques que transitan por el Estrecho de Ormuz.
Nueva tarifa en Ormuz: ¿Amenaza real?
Consultada por The Logistics World, la experta en riesgos asegura que es altamente improbable que se consolide un sistema de peajes obligatorio debido a que carece de sustento jurídico internacional.
A diferencia de una vía artificial como el Canal de Panamá o el Canal de Suez donde los gobiernos de distintos países invirtieron en infraestructura y mantenimiento, el Estrecho de Ormuz es un paso natural y legalmente no aplica la imposición de tarifas.
“Hay convenciones internacionales de la Organización Marítima Internacional que rigen el derecho de paso y se prohíbe que los Estados cobren o suspendan el tránsito a los buques comerciales”, explica.
El escenario que nadie quiere
En caso de que Irán insista en imponer una tarifa por transitar en el Estrecho de Ormuz, ¿cómo afectaría a las cadenas de suministro? ¿El pago de una tarifa implicaría un paso seguro y por ende menor riesgo a la navegación?
“El concepto de un pago por paso seguro es un arma de doble filo porque lejos de beneficiar sentaría un precedente peligroso y encarecería las cadenas de suministro de forma permanente”, alertó Karam Enríquez.

Además de la incertidumbre geopolítica, un nuevo sistema de peajes se traduciría en un costo adicional para el sector energético: Inflaría el precio del barril de crudo y del Gas Natural Licuado. Sin duda “se traduciría en inflación global”.
La reacción de las navieras
Consultada sobre si la imposición de una tarifa supondría un paso seguro para las navieras y por ende menos costos; Astrid Karam menciona que la tarifa no borraría el riesgo físico y tampoco se reflejaría en reducción de costos para el transporte marítimo.
Incluso, aunque avance la diplomacia entre Estados Unidos e Irán, el riesgo a la navegación persistirá, con todo y la tarifa prevista, debido a que el Estrecho de Ormuz tiene retos de limpieza de minas.
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El fenómeno, dice Karam, sigue pasando la factura a los usuarios dado que algunas navieras asiáticas y europeas mantienen la evaluación a la seguridad física de las tripulaciones y los activos.
Agrega que el mercado asegurador necesita tener garantías de que el tránsito de buques y su tripulación será seguro y que en la zona habrá una estabilidad política clara: “Las primas de seguros por riesgos de guerra no van a cambiar”.
Tres accionables para las empresas
En medio de esta incertidumbre, ¿qué pueden hacer las empresas mexicanas con operaciones de comercio exterior con la región del Golfo Pérsico?
Astrid Karam invitó a las organizaciones a desarrollar estrategias de resiliencia financiera y contractuales como en el caso de los Incoterms y los alcances de las coberturas sobre las mercancías en transporte marítimo.
La experta en coberturas marítimas por riesgo de guerra, por comparte tres medidas clave para las empresas:
- Revisar detalladamente bajo qué Incoterm están comprando y vendiendo (importando y exportando) para “determinar bien quién es el responsable del riesgo de la carga, a quién se le está trasladando el tema de los seguros y a quien se le transferirá los costos de demora o la pérdida de la carga”.
- Validar en las pólizas de transporte si existen endosos de riesgo de guerra o disturbios. Analizar si los límites asegurados son suficientes porque con la variación del precio de commodities como el petróleo, los límites o sumas aseguradas podrían ya no ser válidas.
- Revisar el alcance de la cobertura en la interrupción de negocio. Las empresas deben desarrollar herramientas de medición que les permita analizar si la parálisis derivada de una pérdida física de la mercancía derivará en el desabasto de insumos clave para sus operaciones.













