Los conflictos bélicos redibujan alianzas y presupuestos, pero también alteran seguros marítimos, rutas comerciales, costos de energía y disponibilidad de insumos industriales. El actual conflicto entre Estados Unidos-Israel contra Irán, es un claro ejemplo.
No solo ha evidenciado la fragilidad del mercado energético con las disrupciones en el estrecho de Ormuz, también ha reactivado el debate sobre el creciente gasto en defensa de algunas naciones y bloques como la Organización del Tratado del Atlántico del norte (OTAN) y, particularmente, del efecto sobre la cadena de suministro de minerales críticos.
El refuerzo del gasto militar se traduce en una mayor presión sobre materias primas indispensables para fabricar armas, aeronaves, misiles, vehículos, buques, sensores, transistores, sistemas de navegación, equipos de visión nocturna y drones.
Entre los minerales críticos con mayor exposición figuran aluminio, cobalto, galio, germanio, grafito, platino, tierras raras, titanio y tungsteno, de acuerdo con un reciente informe de S&P Global Market Intelligence.
Detrás de la mayor demanda de minerales críticos
La dimensión del cambio es relevante. En la cumbre de 2025 en La Haya, la OTAN acordó llevar el gasto en defensa a 5% del PIB hacia 2035, por encima del antiguo umbral de 2%.
S&P Global calcula que el gasto del bloque aumentó cerca de 40% entre 2015 y 2025 hasta alcanzar 1.6 billones de dólares, y que, incluso en un escenario conservador con gasto tope de 3% del PIB, el desembolso acumulado de 2026 a 2035 crecería otro 40 por ciento. Pero si el objetivo de 5% se cumple, el gasto prácticamente se duplicaría en ese periodo.
En un documento, la consultora internacional detalló que, en 2024, 30% del presupuesto se destinó a equipo militar y 38% a mantenimiento, entrenamiento y otros rubros que también consumen minerales críticos.
La geopolítica también juega
El tema involucra un componente geopolítico. China mantiene una posición dominante en la cadena de suministro de minerales críticos y que los controles a materiales con uso dual (civil y militar) endurecen la vulnerabilidad de Occidente.
En respuesta, Estados Unidos y Australia -uno de los mayores jugadores globales en minerales críticos como Litio y tierras raras- llegaron a un acuerdo orientado a reducir dependencia china, mejorar mapeo geológico, agilizar permisos e impulsar inversión, con el compromiso de movilizar al menos 1,000 millones de dólares en proyectos y reforzar capacidad de procesamiento, sobre todo en tierras raras.
Para logística y comercio exterior, el mensaje es claro: el abasto ya no se define solo por costo y disponibilidad, sino por geopolítica, acceso regulatorio y resiliencia industrial.
Los minerales críticos dentro del sistema militar
El vínculo entre gasto en defensa y minerales críticos se entiende mejor cuando se observa el uso final. La lista de materias primas críticas responde a necesidades concretas de manufactura avanzada. Ahí aparecen materiales para estructura, resistencia térmica, electrónica de alta velocidad, almacenamiento de energía, guiado, propulsión y blindaje.
Entre ellos están el aluminio y el titanio. Su relación entre resistencia y peso, así como su comportamiento frente a la corrosión, los vuelve esenciales para fuselajes, misiles, vehículos, cascos, warheads y componentes aeroespaciales, donde cada kilogramo define autonomía, desempeño y seguridad operativa.
- El cobalto, el platino y el tungsteno operan en el extremo de la exigencia. El cobalto entra en superaleaciones para aeroespacial y motores a reacción; el platino se usa en recubrimientos protectores para álabes de turbina y conos de misiles; y el tungsteno apareceen municiones, blindaje, boquillas de cohetes, cañones y artillería. Son minerales para trabajar bajo calor, fricción y desgaste extremos.

- Galio y germanio son parte del núcleo electrónico de la defensa. El primero ayuda a fabricar transistores más rápidos y dispositivos de alto voltaje; el segundo interviene en transistores de alto desempeño, sensores infrarrojos y sistemas de visión nocturna.
- Grafito, litio y manganeso conectan la defensa con la electrificación. El grafito participa en componentes de motores, propulsión, gestión térmica y blindaje electromagnético; el litio aparece en radios, goggles nocturnos, drones, satélites y sistemas submarinos; y el manganeso fortalece aceros y baterías de ion-litio para vehículos y plataformas militares.
- Las tierras raras, finalmente, son el hilo fino de los sistemas de precisión. Sus propiedades magnéticas y lumínicas las vuelven útiles en actuadores, bombas, sensores, radares, navegación, apuntado, propulsión de embarcaciones y drones, así como en visores y displays de casco. Son minerales de poco volumen relativo, pero de alta criticidad tecnológica.
De China a Congo y Sudáfrica, así es la fragilidad de la cadena
De estos, S&P Global Market Intelligence identifica nueve minerales con alto riesgo de disrupción: aluminio, cobalto, galio, germanio, grafito, platino, tierras raras, titanio y tungsteno.
El problema no es su existencia, sino la concentración del suministro. China domina la oferta minera de galio, germanio, grafito, tierras raras, titanio y tungsteno; la República Democrática del Congo concentra el cobalto y Sudáfrica el platino.
La fragilidad ya se ve en tiempo real. Según Reuters, el conflicto de Estados Unidos con Irán impulsó al aluminio a máximos de cuatro años por temor a interrupciones prolongadas en Medio Oriente, mientras que el cierre continuado del estrecho de Ormuz pone en riesgo a una región que representa 23% del suministro no chino de aluminio.
Si la oferta actual está concentrada y la demanda militar va en ascenso, el mercado necesita saber en qué países se está armando la nueva oferta que podría respaldar el gasto militar de la próxima década.
Proyectos mineros que apuntalan el suministro futuro
Mirar el pipeline es mirar el mapa de negocios por venir. Los proyectos en exploración y desarrollo anticipan dónde podrían surgir nuevos polos de extracción, procesamiento y comercio de minerales críticos.
También permiten prever qué países atraerán inversión, qué rutas podrían ganar relevancia y dónde habrá demanda adicional de servicios logísticos, financiamiento, cumplimiento comercial y trazabilidad.
Aquí algunos de los proyectos detrás de los nueve minerales que de acuerdo S&P identifica con un alto riesgo de disrupción:
- Bauxita y cobalto. Australia lidera por número de proyectos de bauxita, mientras Guinea concentra las mayores reservas y recursos reportados. En cobalto, aunque gran parte de la oferta sigue ligada al cobre y al níquel, S&P ubica proyectos primarios en Namibia, Australia, Sudáfrica, Canadá y Estados Unidos.
- Grafito y manganeso. Mozambique destaca por reservas y recursos en grafito; detrás vienen Tanzania, Kazajistán, Canadá y Australia. Por número de proyectos, Canadá encabeza la lista. En manganeso, China concentra los mayores recursos reportados, seguida por Australia y Brasil.
- Tierras raras y litio. Más de 160 proyectos de tierras raras están en exploración o desarrollo. Los mayores recursos anunciados se ubican en Brasil, Canadá, Estados Unidos, Australia y Malawi. Para litio, los principales países por reservas y recursos son Estados Unidos, Argentina, Canadá, República Democrática del Congo y Alemania, con México también visible en el pipeline.
- Platino, titanio y tungsteno. Sudáfrica domina el platino. Paraguay encabeza por amplio margen los recursos reportados de titanio, seguido por Canadá y Australia. En tungsteno, los primeros lugares corresponden a Kazajistán, Canadá, Australia, China y Corea del Sur.
Chile acelera y México inicia su estrategia
El reacomodo ya se refleja en política pública. En Chile, el Congreso aprobó en julio de 2025 una ley para reducir entre 30% y 70% los tiempos de permisos para proyectos de inversión, una demanda histórica de la minería y de otros sectores.
México también empezó a moverse con mayor definición. El 4 de febrero se anunció el Plan de Acción México-Estados Unidos sobre minerales críticos que, entre otras cosas, prevé políticas coordinadas para mitigar vulnerabilidades, identificar minerales de interés y explorar pisos de precio ajustados en frontera.

Días después, el gobierno mexicano informó que ya participa en un equipo multilateral que trabajará propuestas durante 60 días para construir un acuerdo sobre minerales críticos, con el objetivo de garantizar el suministro de insumos que el país no produce en cantidad suficiente, entre ellos titanio, cromo, litio y cobalto.
El telón de fondo es más amplio que la defensa. Estos minerales también son críticos para innovación industrial, vehículos eléctricos, baterías, semiconductores, digitalización y soluciones de sostenibilidad.
Para México, la oportunidad no está solo en tener el recurso, sino en insertarse en la nueva arquitectura de suministro con logística, procesamiento, cumplimiento y visión estratégica.













