En un entorno global marcado por la relocalización de cadenas productivas, tensiones geopolíticas y la búsqueda de mayor resiliencia operativa, la ubicación de la industria se ha convertido en una decisión estratégica que va más allá de costos o incentivos. Hoy, factores como la disponibilidad energética, la conectividad logística, el acceso a talento y la seguridad operativa están redefiniendo los criterios con los que las empresas eligen dónde establecerse.
En este contexto, durante la conferencia “Parques Industriales: capa estratégica que ubica la industria”, presentada por Claudia Esteves Cano, directora general de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), en el marco de THE LOGISTICS WORLD® SUMMIT & EXPO 2026, se planteó una idea central:
“La industria no se ubica en función de una sola variable, sino de distintas capas”.
Este enfoque permite entender por qué México se ha consolidado como un nodo clave en la manufactura global, no solo por su cercanía con Estados Unidos, sino por su capacidad de integrar distintos elementos que permiten la operación continua de las empresas.
México: un hub que va más allá del costo
Lejos de competir únicamente por costos, México ha evolucionado hacia un modelo donde pesan variables como la confiabilidad y la continuidad operativa.
“Hoy se vive un mercado de velocidad, de continuidad operativa y de confiabilidad”.
Actualmente, el país se posiciona como uno de los principales exportadores a nivel mundial y como un destino relevante de inversión extranjera, impulsado por su red de tratados comerciales, su base de talento técnico y su conectividad regional.
El peso estructural de los parques industriales
La evolución de los parques industriales en México refleja los cambios del comercio global. Desde el auge de las maquiladoras en los años setenta hasta los procesos actuales de relocalización, el país ha transitado hacia esquemas más complejos de manufactura.
Hoy, estos espacios concentran buena parte de la actividad económica:
- 477 parques industriales en operación
- Presencia en 28 estados
- Más de 85 millones de metros cuadrados de naves industriales
Esto se traduce en un dato clave: concentran prácticamente la totalidad de la inversión extranjera manufacturera y de las exportaciones del sector.
Como señaló Esteves Cano, estos espacios no son solo infraestructura: “La casa de la manufactura son los parques industriales”.
Un país que funciona por regiones
El desarrollo industrial en México no es homogéneo, sino regional.
El norte mantiene una integración directa con Estados Unidos; el Bajío se ha consolidado como clúster automotriz y aeroespacial; el centro del país se posiciona como nodo logístico, y el sur comienza a desarrollarse en torno a conectividad y manufactura ligera.
Este comportamiento responde a condiciones estructurales que se han construido a lo largo del tiempo, desde infraestructura hasta especialización productiva.
Las capas que definen la ubicación industrial
Uno de los aportes centrales de la ponencia fue explicar que la decisión de ubicación industrial depende de múltiples variables que se superponen:
- Infraestructura energética
- Disponibilidad de agua
- Conectividad logística
- Talento y entorno productivo
- Costos y disponibilidad de tierra
A esto se suman factores emergentes como sostenibilidad, seguridad e integración tecnológica.
Para analizar estas variables, AMPIP utiliza herramientas como el Atlas industrial, que permite cruzar información sobre energía, infraestructura y mercado para determinar la viabilidad de una ubicación.
Continuidad operativa: el nuevo estándar
En el contexto actual, las empresas priorizan la capacidad de operar sin interrupciones. “Ya no se trata solo de costo, sino de otras razones”.
Esto implica asegurar condiciones estables de energía, agua, logística y seguridad, elementos que se han vuelto determinantes frente a disrupciones globales como la pandemia o los conflictos geopolíticos.
Los retos que pueden frenar el crecimiento
A pesar de sus ventajas estructurales, México enfrenta desafíos relevantes:
- Limitaciones en infraestructura energética
- Restricciones en el acceso al agua
- Problemas de seguridad en transporte
- Nuevas exigencias en sostenibilidad
Estos factores no solo afectan la operación, sino que pueden incidir directamente en la decisión de inversión de las empresas.
Diseñar el territorio, no improvisarlo
En este contexto, los parques industriales evolucionan hacia modelos más complejos que integran servicios, infraestructura y soluciones tecnológicas.
El mensaje final de la ponencia sintetiza esta transformación:
“El territorio no se improvisa, se analiza, se gestiona y se diseña”.
Así, la competitividad de México no dependerá únicamente de su ubicación geográfica, sino de su capacidad para articular estas capas de manera eficiente y sostener su papel como hub manufacturero en un entorno cada vez más exigente.













