La moda se mantiene como la categoría más sólida del comercio online en México de cara a 2026, pero su crecimiento ya no depende únicamente de vender más productos, sino de entender las tendencias, cómo evolucionan los hábitos, canales y expectativas del consumidor digital.
Al respecto, el "Estudio Moda Online México 2025" de Elogia muestra que el ecommerce de esta industria atraviesa una etapa de madurez que obliga a las marcas a replantear estrategias de marketing, experiencia de usuario y modelo omnicanal para el próximo año.
Moda online: una categoría madura y dominante
Uno de los principales datos de este informe confirma la relevancia que tiene este sector industrial actualmente: 74% de los internautas mexicanos compra prendas, calzado o accesorios en línea, lo que posiciona a la moda como la categoría líder del ecommerce nacional, de acuerdo con Elogia.
Este nivel de penetración indica que la moda ya no es una categoría emergente, sino un mercado consolidado, altamente competitivo y con consumidores cada vez más informados.
Para 2026, el reto no será atraer compradores primerizos, sino retener y fidelizar a usuarios con experiencia, que comparan precios, esperan envíos rápidos y exigen procesos de devolución claros.

Social commerce como nuevo motor de descubrimiento y compra
Una de las tendencias más relevantes del estudio de moda online para 2026 y los siguientes años es la consolidación del social commerce.
Y es que según Elogia, 45% de los usuarios ya compra moda directamente desde redes sociales, como Instagram Shopping o TikTok Shop.
De hecho, esta dinámica es aún más marcada entre los consumidores jóvenes; por ejemplo, 52% de los que pertenecen a la Generación Z adquieren productos de moda a través de TikTok.
Además, 84% de los compradores utiliza redes sociales para descubrir nuevas marcas, superando a los marketplaces tradicionales como principal fuente de inspiración.
Para la industria, esto implica que el punto de entrada al funnel de compra ya no es el buscador ni el ecommerce, sino el contenido social.
De cara a 2026, las marcas deberán fortalecer sus estrategias de contenido, creadores y formatos nativos, entendiendo que la frontera entre entretenimiento y comercio seguirá difuminándose.
Omnicanalidad como norma, no como ventaja
El estudio confirma que 51% de los compradores de moda combina canales online y offline en su proceso de compra.
Por esta razón, se confirma que la omnicanalidad dejó de ser un diferenciador para convertirse en un estándar esperado por el consumidor.
Este comportamiento implica que los clientes investigan en línea, comparan precios, revisan disponibilidad en tienda física y esperan coherencia entre ambos canales.
Para 2026, las empresas que no integren inventarios, promociones y experiencia entre canales corren el riesgo de generar fricciones que afecten conversión y lealtad.
La tendencia apunta a experiencias híbridas más fluidas, donde la tienda física funciona como punto de experiencia, entrega o devolución, y el ecommerce como eje transaccional.

Ajuste en el gasto promedio por compra
Otro hallazgo relevante es el ajuste en el ticket promedio. Elogia señala que el gasto promedio por transacción en moda online se ubicó en alrededor de mil 470 pesos, por debajo del nivel registrado anteriormente.
Este comportamiento refleja un consumidor más racional, que prioriza valor, promociones y control del gasto.
Para 2026, esta tendencia sugiere que el crecimiento de ingresos dependerá menos de incrementar precios y más de aumentar frecuencia de compra, cross-selling y personalización de ofertas, especialmente en un entorno donde el consumidor compara constantemente entre marcas y plataformas.
Experiencia digital y confianza como factores críticos
El estudio también muestra que la confianza en las tiendas online se construye principalmente a partir de experiencias previas positivas, procesos de pago seguros y opiniones de otros compradores.
En un mercado saturado, la experiencia del usuario se convierte en una barrera de entrada tan relevante como el precio.
Para la industria de la moda online, esto implica que UX, tiempos de entrega, claridad en políticas de devolución y atención al cliente serán tendencias y factores decisivos para competir en 2026, especialmente cuando el consumidor ya no tolera fricciones en el proceso de compra.

Predominio de marcas con presencia física
Aunque el ecommerce crece, Elogia destaca que 45% de las compras de moda online se realizan en sitios de retailers que también cuentan con tiendas físicas.
Esto confirma que los modelos omnicanales siguen teniendo una ventaja competitiva frente a los pure players digitales.
Para 2026, esta tendencia refuerza la importancia de integrar la experiencia física como respaldo de confianza, ya sea para devoluciones, cambios o simplemente como elemento de validación de marca ante el consumidor.
¿Qué debe tomar en cuenta la industria rumbo a 2026?
A partir de estas tendencias, las empresas de moda online en México deberán hacer lo siguiente para 2026:
- Priorizar el social commerce como canal estratégico, no solo táctico
- Apostar por experiencias omnicanal sin fricciones
- Optimizar pricing y promociones ante un consumidor más cuidadoso
- Invertir en experiencia digital y confianza del usuario
- Usar datos de comportamiento para personalizar la oferta
Con todos estos datos, queda claro que el futuro del sector no estará definido únicamente por vender más, sino por entender mejor al consumidor digital y adaptarse a una moda online más sofisticada, social y omnicanal en 2026.
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