La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más visible dentro del proceso de compra digital. Lo que hasta hace pocos años era una tecnología asociada principalmente a la automatización empresarial o al análisis de datos, hoy empieza a convertirse en una herramienta cotidiana para los consumidores que buscan información antes de adquirir un producto en línea.
Este cambio no sólo modifica la forma en que los usuarios investigan opciones, comparan precios o consultan reseñas, sino que también redefine el punto de contacto entre marcas y compradores dentro del ecosistema del ecommerce.
De acuerdo con el Estudio Ecommerce México 2025 de Elogia, una proporción creciente de usuarios ya recurre a herramientas de inteligencia artificial como parte de su proceso de investigación previa a la compra.
Aunque los motores de búsqueda tradicionales continúan siendo el principal canal para encontrar información sobre productos o servicios, los asistentes conversacionales comienzan a posicionarse como un complemento que simplifica la navegación entre múltiples fuentes de información.
Este fenómeno refleja una transición hacia un modelo de búsqueda más conversacional y contextual, en el que los consumidores pueden formular preguntas complejas, solicitar comparaciones o pedir recomendaciones personalizadas en lugar de revisar manualmente decenas de páginas web.
Para el ecommerce, esta evolución implica que el journey de compra se vuelve más dinámico y, en muchos casos, más corto, ya que parte del análisis que antes realizaba el consumidor ahora es procesado por sistemas de inteligencia artificial.
La IA se posiciona como nuevo punto de consulta
Según el estudio, alrededor del 25% de los consumidores que buscan información en internet ya utiliza herramientas de inteligencia artificial como apoyo durante la investigación de productos.
Si bien este porcentaje todavía se encuentra por debajo de canales tradicionales como los buscadores o las recomendaciones de amigos y familiares, su crecimiento evidencia que los asistentes digitales están comenzando a integrarse de manera natural en el proceso de compra.
En la práctica, esto significa que los usuarios recurren a la IA para obtener explicaciones rápidas sobre características de productos, identificar diferencias entre modelos o entender cuál opción se adapta mejor a sus necesidades.
Este tipo de interacción permite reducir el tiempo que normalmente implicaría consultar múltiples sitios web, reseñas o comparadores de precios.
Además, la inteligencia artificial ofrece una ventaja clave en términos de síntesis de información. Los asistentes pueden resumir grandes volúmenes de opiniones, especificaciones técnicas o evaluaciones de usuarios, lo que facilita la toma de decisiones en categorías donde la variedad de opciones puede resultar abrumadora.
Comodidad y confianza en el uso de asistentes inteligentes
La creciente adopción de estas herramientas también está acompañada por una percepción positiva entre los usuarios. El estudio señala que el 58% de los consumidores que han utilizado inteligencia artificial para informarse sobre productos se siente muy o bastante cómodo recurriendo a ella durante el proceso de compra.
Entre las principales razones que explican esta aceptación destacan la rapidez para encontrar respuestas, la capacidad de comparar alternativas de forma inmediata y la posibilidad de recibir recomendaciones que consideran las preferencias del usuario.
En un entorno digital donde la sobrecarga de información es cada vez mayor, la IA funciona como un filtro que organiza los datos disponibles y presenta conclusiones más claras para el consumidor.
Este papel como “asesor digital” resulta particularmente relevante en etapas tempranas del journey de compra, cuando el consumidor aún se encuentra explorando opciones o tratando de comprender las diferencias entre múltiples productos.
Las categorías con mayor consulta mediante IA
El uso de inteligencia artificial para investigar productos no se distribuye de forma homogénea entre todas las categorías de consumo. De acuerdo con el estudio, los consumidores recurren con mayor frecuencia a estos asistentes cuando se trata de productos que requieren comparaciones técnicas o decisiones más informadas.
En este sentido, la electrónica y la tecnología encabezan las consultas con 63%, seguidas por la categoría de informática con 47%. En estos segmentos, la posibilidad de comparar especificaciones, rendimiento o compatibilidad entre dispositivos convierte a la IA en una herramienta especialmente útil para los compradores.
Otras categorías con un nivel relevante de consultas incluyen la moda (39%), artículos para el hogar (37%) y contenidos culturales como libros, cine o música (35%).
Aunque en estos casos las decisiones pueden estar más influenciadas por gustos personales o tendencias, los asistentes inteligentes permiten obtener recomendaciones basadas en preferencias o en valoraciones de otros consumidores.
Este patrón sugiere que la IA está siendo utilizada principalmente como una herramienta de análisis y orientación, particularmente en aquellos contextos donde el consumidor necesita procesar múltiples variables antes de decidir.
Implicaciones para las marcas y el ecosistema digital
La incorporación de la inteligencia artificial al journey de compra también plantea nuevos retos para las empresas que venden en línea. Si cada vez más consumidores utilizan asistentes conversacionales para investigar productos, la información que estos sistemas encuentran y procesan se vuelve un factor determinante en la percepción de una marca.
En este escenario, la calidad y la estructura de los datos digitales adquieren mayor relevancia. Las empresas deberán asegurarse de que sus productos cuenten con descripciones claras, especificaciones técnicas completas, preguntas frecuentes bien documentadas y datos estructurados accesibles, de modo que los sistemas de inteligencia artificial puedan interpretarlos correctamente.
Esto implica que el posicionamiento digital ya no dependerá únicamente de aparecer en los resultados de búsqueda tradicionales, sino también de cómo la información de un producto es interpretada y sintetizada por los modelos de IA que los consumidores utilizan para tomar decisiones.
Una tendencia alineada con el ecommerce global
La incorporación de asistentes inteligentes al proceso de compra no es exclusiva del mercado mexicano. A nivel internacional, diversos análisis coinciden en que la inteligencia artificial generativa está comenzando a transformar la forma en que los consumidores descubren productos y evalúan alternativas.
Un reporte de McKinsey & Company sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa en el comercio digital señala que los sistemas conversacionales pueden mejorar la experiencia de descubrimiento al ofrecer recomendaciones personalizadas y respuestas contextualizadas en tiempo real. Esto reduce la fricción en la navegación y facilita que los consumidores encuentren productos relevantes con mayor rapidez.
En consecuencia, el journey de compra tiende a volverse más interactivo, más guiado y potencialmente más corto, ya que parte del proceso de investigación se delega a herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de información en segundos.
Un nuevo eslabón en la experiencia de compra
En conjunto, los datos del estudio sugieren que la inteligencia artificial está comenzando a consolidarse como un nuevo eslabón dentro del ecosistema del ecommerce.
Aunque todavía no sustituye a los canales tradicionales de búsqueda o recomendación, su adopción creciente indica que los consumidores están abiertos a integrar estas herramientas en su proceso de decisión.
Para las empresas, este cambio implica adaptarse a un entorno en el que la visibilidad de los productos no dependerá únicamente de la presencia en marketplaces o buscadores, sino también de la capacidad de sus contenidos digitales para ser comprendidos y recomendados por sistemas de inteligencia artificial.
En la medida en que estos asistentes continúen evolucionando y se integren a más plataformas de comercio electrónico, es probable que su influencia dentro del journey de compra siga creciendo, redefiniendo la manera en que los consumidores descubren, evalúan y finalmente adquieren productos en el entorno digital.













