Maximizando el desempeño de la cadena de valor

Maximizando el desempeño de la cadena de valor

...

El sector automotriz ha sufrido una profunda transformación en su cadena de suministro: las grandes compañías fabricantes de equipo original (original equipment manufacturer, OEM) aportan directamente una proporción de valor agregado cada vez menor al proceso de producción de vehículos automotores. Se estima que si en 1995 contribuían directamente con 40%, hoy sólo aportan 25% aproximadamente debido a la mayor integración y participación de los proveedores de primer y segundo nivel en el proceso productivo.

Una compañía automotriz diseña y produce algunas de las 15 mil partes que componen un vehículo, pero otras piezas son suministradas por proveedores directos (aproximadamente 600 en todo el mundo). Los proveedores directos, a su vez, pueden tercerizar sus actividades o son abastecidos por otros subproveedores, hasta llegar a los proveedores de materia prima.

Lograr la coordinación de miles de participantes implica un grado de integración y nuevos esquemas de articulación logística que permiten que todos los eslabones de la cadena operen en un sistema homogéneo de producción, sujetándose a especificaciones uniformes y utilizando insumos que pueden ser adquiridos en cualquier lugar del mundo.

Retos globales del suministro
Para responder a una demanda variable, así como a menores tiempos de entrega, los OEM ocupan estrategias que facilitan cumplir los objetivos, entre las que destacan algunas asociadas con la cadena de valor.

• Globalización de la manufactura

En el pasado, la producción de vehículos se concentraba en Estados Unidos, Europa Occidental y Japón (“la triada”). En contraste, a partir de los noventa se observa la presencia de centros de producción a escala global, lo cual ha beneficiado principalmente a los mercados emergentes (entre ellos, aunque sin ser los únicos, los países BRIC: Brasil, Rusia, India y China), donde todas las empresas ensambladoras se han establecido para satisfacer el creciente nivel de demanda de consumidores cada vez con mayor poder adquisitivo.

Con esta situación, se han incrementado las inversiones en los países emergentes donde hay mejores condiciones económicas, de infraestructura y capital humano para montar cadenas de suministro que cumplan con las expectativas de las compañías armadoras.

• Joint ventures: alianzas, fusiones y adquisiciones

Como cualquier industria, la automotriz desea incrementar sus capacidades de producción, de distribución y comercialización a bajo costo. En este sentido, de acuerdo con el estudio Global Automotive Executive Survey, publicado por KPMG este año, 77% de los ejecutivos considera las alianzas y fusiones como medios muy importantes para cumplir sus objetivos a corto y mediano plazo. Sin embargo, considerando los resultados del mismo estudio pero de 2013, esta estrategia perdió el impulso del último año.

Otro estudio, Automotive Now. In transition, the Future of Supply Industry, publicado por KPMG también en 2014, menciona que las alianzas y fusiones han sido especialmente útiles para ingresar a nuevos mercados.

Otros mecanismos de reducción de costos

Utilizar bases comunes de fabricación que logren economías de escala, ha permitido a las compañías reducir costos de producción para hacer frente a la competencia de precios, a la demanda diversificada por parte de los clientes, y a los ciclos de vida más cortos de los autos.
Asimismo, las compañías han buscado incrementar sus utilidades ofreciendo asistencia o nuevos servicios en la venta y posventa, como financiamiento, mantenimiento y venta de refacciones originales, logrando con ello una mayor participación en toda la cadena de valor.

El enorme potencial dentro de las naciones emergentes se refleja en el alto número de empresas de la cadena de suministro de la industria automotriz que planea iniciar o incrementar sus inversiones para el establecimiento de plantas productivas en dichos países, a fin de incrementar su participación de mercado en dichas regiones pero también para poder servir de plataforma de exportación hacia los mercados de consumo más maduros. En este sentido, se ha observado que el principal destino de inversión objetivo sigue siendo China, seguido por India y Brasil.
Acorde con el estudio Automotive Now. In transition, the future of supply industry, la movilización de las plantas productivas de las OEMs hacia los países emergentes ha obligado a que toda su red de proveedores a instalarse directamente o a través de alianzas en dichos países. Por ejemplo, un proveedor de primer nivel que tuvo que establecer centros de producción con aproximadamente 35 mil empleados en China, y cuyos planes de crecimiento en los años próximos asciende a los 50 mil empleados.

Para aquellas empresas de manufactura pertenecientes a los BRIC que han tomado la decisión de incursionar en los mercados establecidos, la mayoría lo está haciendo a través de hubs en países de bajo costo. De esta forma, encontramos que México y Brasil se colocan como las principales opciones de hubs para ingresar el mercado norteamericano. De igual forma, Ucrania y Bielorrusia se consideran países destino para ingresar el mercado de la Europa Occidental.

México como eslabón clave en la industria automotriz global

México ha entendido bien las estrategias que maximizan la cadena de valor de la industria automotriz y ha sido uno de los grandes ganadores en el contexto internacional. Acorde con el estudio Automotive Now. In transition, the future of supply industry, México ha pasado a ser el cuarto mayor exportador de vehículos a nivel mundial (después de Japón, Alemania y Corea del Sur) y el primer país de exportación hacia Estados Unidos.

Además las inversiones de las compañías automotrices hacia el país no paran, ya que desde hace varias décadas se cuenta en el país con diversas OEMs, las cuales han montado sus plantas de producción.

Las compañías de manufactura automotriz internacionales aprecian los bajos costos de mano de obra (el costo de la hora promedio de un trabajador de la industria automotriz en México oscila entre los 4 y 7 dólares, en tanto que en Brasil es de 13 dólares), su alta productividad, la disponibilidad de personal entrenado, la legislación comercial que facilita la exportación y una base sólida de proveedores que soporta la cadena de suministro (se estima que en el país hay alrededor de mil 200 proveedores asociados de dicho sector, de los cuales aproximadamente 500 son nacionales).

El gran reto de México se concentra en contar con un mayor número de técnicos capacitados que pueda sostener el ritmo de crecimiento en esta industria en los siguientes años.

El sector automotriz se ha convertido en una de las industrias más importantes de la era moderna; su importancia radica en el efecto social y económico que provoca en las regiones donde opera. El reto de esta industria radica en poder mantener una cadena de suministro lo suficientemente flexible y coordinada entre sus miles de participantes, de tal forma que pueda satisfacer demandas cambiantes de los mercados, tiempos de entrega y ciclos de vida cada vez más cortos.

* Gerente Senior de Management Consulting de KPMG en México.

Redacción

Equipo editorial de THE LOGISTICS WORLD, conformado por periodistas especializados en la industria del transporte, supply chain, manejo de almacenes y últimas tecnologías en suministro.


Notas relacionadas


Te podría interesar