El reacomodo comercial en la Unión Europea dejó de ser una conversación de mediano plazo. En enero firmó un acuerdo integral con Mercosur y concluyó un tratado de libre comercio con India, considerado “la madre de todos los acuerdos”.
Ese doble movimiento -todavía sujeto a ratificaciones- eleva la competencia por acceso preferencial y manda una señal nítida: los bloques se están cerrando con prisa y con cálculo.
¿Cómo se inserta México en esta reconfiguración? Y ¿Cómo y por qué estrechar los lazos con el bloque europeo en la nueva realidad comercial donde China parece ser el socio incómodo y Estados Unidos, el imprescindible?
India: el nuevo ‘romance comercial’ de la UE
Tras firmar el acuerdo integral con los cuatro países del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, el bloque de los 27 países cerró un acuerdo comercial con India, tras 18 años de conversaciones.
El pacto prevé la eliminar o reducir aranceles sobre 96.6% de las exportaciones de bienes de la Unión Europea a India. Por su parte, el bloque reducirá los aranceles a 99.5% de los productos indios.
La Comisión Europea proyecta un ahorro anual de 4,700 millones de dólares en aranceles, con el potencial de que las exportaciones se dupliquen para 2032, según cálculos retomados por el Foro Económico Mundial (WEF).
El acuerdo entre India y la Unión Europea crea la mayor zona de comercio del planeta representa. Representa 25% del PIB mundial e involucra a una población conjunta de 2,000 millones de personas, alrededor del 25% de la población en el mundo.

"Esta es la historia de dos gigantes: la segunda y la cuarta economía más grande del mundo. Dos gigantes que han optado por una alianza bajo la premisa de que todos ganan" declaró Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en la pasada reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos.
El acelerado renacimiento comercial
Bertha Martínez Cisneros, especialista en Administración de Cadenas de Suministro Globales, los acuerdos alcanzados por Europa muestran su interés por retomar los acuerdos multilaterales, lo que interpreta como un movimiento natural contra el proteccionismo que representa la política comercial de Estados Unidos.
En palabras de Von der Leyen se trata de una estrategia para crear una “nueva Europa” en medio de un mundo que hoy está “más fracturado y es más conflictivo que nunca”.
A decir de Martínez, quien es profesora-investigadora en CETYS Universidad, el bloque europeo tiene claro los beneficios que implica el fortalecimiento conjunto y ahora busca socios estratégicos que le permitan seguir creciendo como región.
Más aún, el acercamiento con Mercosur y recientemente, con la India, denota un interés por buscar fuentes de suministro distintas a China.
China, el socio incómodo que provoca la división
En 2024, el grupo de los 27 países importó mercancías desde China por un valor de 525,676 millones de euros. En contraste, las exportaciones hacia el país asiático sumaron 213,504 millones de euros dejando un gran saldo negativo según Eurostat, la oficina de Estadística de la Unión Europea.
El intercambio comercial con China lo ubica como el segundo socio comercial del bloque, después de Estados Unidos, de acuerdo con un informe de la Comisión Europea en el que considera a China como “socio para la cooperación, un competidor económico” y también, un rival sistémico”.
Refiere que en los últimos tiempos la relación bilateral se ha vuelto cada vez más compleja, en especial, por las políticas chinas de respaldo a su sector manufacturero, lo que deriva en una sobrecapacidad interna con efectos negativos para el comercio global.

De enero a noviembre de 2025, el comercio entre la Unión Europea y China sumaba 694,642 millones de euros. Del total, 74% corresponde a importaciones desde China y el resto a exportaciones, lo que deja al bloque con un déficit comercial que supera 332,546 millones de euros, según los datos más recientes de Eurostat.
El comercio entre México y la Unión Europea
En el caso de México el déficit comercial es inverso. En 2024, México exportó cerca de 29,222 millones de euros en mercancías a la Unión Europea, pero importó poco más de 53,174 millones de euros, según Eurostat.
En 2025 el déficit se redujo proporcionalmente. Entre enero y noviembre el país exportó mercancías a la UE por alrededor de 31,287 millones de euros. En contraste, importó más de 48,735 millones de euros.
Pie de foto: Seis de cada diez euros del intercambio comercial con la UE entre enero y noviembre de 2025, es de importaciones realizadas por México.
Las cifras de Eurostat muestran que el intercambio comercial entre México y la Unión Europea fue de 82,396 mde en 2024 y de 80,023 mde entre enero a noviembre pasados; sin embargo, la nueva apertura comercial de la Unión Europea abre una oportunidad para estrechar la relación más allá del comercio.
Fortalezas de cada región
El que la Unión Europea estreche la relación comercial con India y los países del Mercosur, también demuestra su interés por retomar una antigua teoría del comercio internacional en la que se pondera las fortalezas de cada región para hacer alianzas.
Alemania, que destaca por su calidad en el diseño y la tecnología para vehículos, puede complementar su producción al aprovechar la capacidad manufacturera de Brasil: “Se podría armar perfectamente con diseño alemán para mercados europeos”.
México, sin duda, debe aprovechar la reconfiguración comercial que experimenta el bloque para atraer inversión productiva, así como la modernización del Acuerdo Global que sustituirá al Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM).
Polos de Desarrollo, una llave para la inversión europea
En ese contexto, el acuerdo global entre México y la UE -que ambas partes han reiterado que buscan firmar durante el primer trimestre de 2026- se inserta menos como “meta diplomática” y más como punto de partida para una agenda de inversiones y exportación con ejecución territorial.
Para Aribel Contreras, coordinadora de la Licenciatura de Negocios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, el país tiene en el Plan México una carta fuerte para atraer inversiones y mantenerse competitivos en la actual reconfiguración comercial a nivel global.
En un foro virtual sobre el futuro de la relación México-UE, enfatizó la creación de los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podebis), como el eslabón clave para atraer inversión europea.
La apuesta, según Contreras, exige precisión: “el gran reto… es que se haga un cruce de información… con un mapeo”, acompañado de capacitación y esquemas de financiamiento, para que el esfuerzo no termine concentrando la inversión en los estados “de siempre”.
Ahí, el Plan México aporta una base operativa al establecer prioridades sectoriales para atracción de capitales que van de agroindustria y automotriz a farmacéutica, energía, química, textil, economía circular y energías limpias.
La lectura es directa: el acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea será apenas el comienzo si no se convierte en una hoja de ruta comercial que cruce polos, sectores y competitividad estatal, para atraer inversión europea hacia regiones que hoy no capturan ese flujo con la misma fuerza.
Para Martínez Cisneros, de CETYS Universidad, si México quiere aprovechar la reconfiguración comercial que tiene Europa debe reimpulsar la vocación de las regiones que son más competitivas en ciertas industrias como la electrónica, la automotriz, la aeroespacial y la farmacéutica y de dispositivos médicos, por mencionar algunos.













