El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur (Mercosur) va más allá de ser un tratado comercial que promete detonar uno de los mercados más grandes del mundo: implica un reacomodo de hubs logísticos cuyos efectos se harán sentir en México.
Y es que el análisis en torno al acuerdo entre los 27 países del bloque europeo y los cuatro miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) deja de centrarse sólo en aranceles y pasa a la ubicación de infraestructura, capacidad de consolidación de carga y rutas marítimas.
Bertha Martínez Cisneros, profesora-investigadora de tiempo completo en CETYS Universidad y especialista en Administración de Cadenas de Suministro Globales asegura que el Acuerdo reconfigurará los hubs logísticos de la región.
Los contrastes del fortalecimiento regional
La visión anticipa un fortalecimiento del Mercosur como plataforma exportadora y de ensamble regional que incluso, puede reducir el protagonismo de otros acuerdos vigentes como el de la Unión Europea con Colombia, Ecuador y Perú, vigente desde 2013 con los dos primeros y desde 2017 con Ecuador.

Las principales exportaciones del bloque a los tres países andinos son productos manufacturados: maquinaria y equipos de transporte, así como productos químicos. A su vez, las mayores importaciones de la UE consisten en productos agrícolas, combustibles y productos mineros, según datos de Comisión Europea.
El acuerdo Mercosur-UE acelera flujos comerciales y reduce fricciones, la logística tenderá a concentrarse donde existan corredores internos eficientes y salidas marítimas con mayor conectividad.
“Sí veo una reconfiguración. Eso sí o sí va a pasar… La materia prima puede ser de Argentina, armada en Paraguay y embarcada en Brasil”, señala en entrevista para The Logistics World.
De acuerdo con la experta, si Europa logra hacer que el Mercosur se convierta en un importante proveedor para el bloque habrá un reacomodo que puede impactar al tránsito de mercancías vía el Canal de Panamá. "Aún hay muchas mercancías que cruzan el Canal para entrar a mercados europeos y creo que ya no sería necesario", expuso.
México ante el acuerdo UE-Mercosur
En términos logísticos, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur empuja inversiones y capacidades hacia nodos donde se consolide carga, se haga valor agregado y se conecte con servicios marítimos más frecuentes.
Lo importante para México es ver cómo puede insertarse en esa reconfiguración, especialmente considerando la incertidumbre comercial y el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con Martínez Cisneros el punto ahora es ver cómo México puede conectar con ellos para diversificar mercados y ampliar oportunidades de inversión en su infraestructura logística: Es ver “cómo México logísticamente se conecta. Sabemos que las opciones tienen que ser barco o avión, pero nuestros puertos ya están saturados”.
Tiempo para afinar la estrategia local
Si una parte de la demanda europea migra a proveedores del Cono Sur, México necesitará rutas y acuerdos logísticos más ágiles hacia Sudamérica para no quedar “fuera” de esas cadenas.
Asimismo, representa una oportunidad para que el país aproveche sus propias fortalezas para competir en rubros en los que puede ser más competitivo para acercarse tanto a los países del Mercorsur como a la Unión Europea, independientemente de la actualización del Tratado entre México y el bloque europeo.
Hoy la cercanía geografía como única ventaja ya no sirve, “esa carta ya nos la jugamos hace mucho”, dice, y propone competir con “Smartshoring”, que traslada procesos logísticos, administrativos o de negocio a países con condiciones óptimas para su ejecución considerando disponibilidad de talento especializado y la innovación tecnológica y el know-how.
Dos acuerdos, un mercado de más de 700 millones de personas
Firmado el 17 de enero en Paraguay, el Acuerdo de Asociación entre la UE y el Mercosur contempla tres pilares: comercio, diálogo político y cooperación. Los pilares se encuentran adheridos en dos instrumentos jurídicamente diferentes:
- El Acuerdo de Asociación: Combina el diálogo político con la cooperación y el comercio.
- Acuerdo Interino de Comercio: Abarca compromisos comerciales y de inversión aplicables antes de la entrada en vigor el Acuerdo de Asociación.
De acuerdo con información del bloque europeo, el Acuerdo de Asociación estará sujeto a la ratificación de todos los Estados miembros de la UE, un proceso que puede demorar algunos meses más.
En paralelo, las partes pueden avanzar con el Acuerdo Interino de Comercio, que permitiría obtener, lo antes posible, los beneficios económicos negociados, de acuerdo con información del Consejo Europeo.
Las bases del negocio intercontinental
El Acuerdo Interino de Comercio entre la EU y el Mercosur sienta las bases para reducciones arancelarias, permite acceder a nuevos mercados y propicia unas condiciones comerciales mejores en sectores clave como el agrícola, el automovilístico, el farmacéutico y el químico.
También incluye disposiciones sobre facilitación de inversiones, eliminación de obstáculos al comercio transfronterizo de servicios, especialmente digitales y financieros y la contratación pública, lo que permitirá que empresas de la UE accedan a procesos de licitación pública en países del Mercosur.
El Acuerdo Interino de Comercio solo requiere la ratificación de la Unión Europea a través del Parlamento Europeo y expirará una vez que entre en vigor el Acuerdo de Asociación, que sí debe ser ratificado por todos los Estados miembros.
En el Mercosur la ratificación del Acuerdo comercial será más flexible, permitiendo su entrada en vigor bilateral tras la aprobación individual del parlamento o el Congreso de cada país miembro.
El freno al acuerdo Mercosur-Unión Europea
Pero esta división del Acuerdo es lo que ahora tiene entrampado su proceso de ratificación. El 21 de enero, a menos de una semana de la firma en Paraguay, el Parlamento Europeo pidió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) analizar el diseño del acuerdo.
Es decir, no cuestiona el contenido político o económico del Acuerdo, sino su validez jurídica desde la perspectiva del derecho de la Unión Europea, según un análisis del Real Instituto Elcano de España.
En particular, la solicitud al Tribunal es para determinar si el Acuerdo cumple con las normas que regulan el reparto de competencias entre la UE y los Estados miembros, los procedimientos de celebración de acuerdos internacionales y el equilibrio institucional entre las principales instituciones europeas.
De acuerdo con el análisis, los eurodiputados que impulsaron el recurso argumentan que la división del Acuerdo en dos es jurídicamente cuestionable y limita el control de los parlamentos nacionales sobre decisiones en rubros como agricultura, medio ambiente, regulación sanitaria y estándares laborales.
La nueva ‘letra chiquita’ del acuerdo UE-Mercosur
La solicitud al TJUE aplaza la ratificación del Acuerdo por el Parlamento Europeo por un periodo que se estima puede superar el año, aunque también se menciona que podría desahogarse en los meses siguientes dado el carácter político y económico del acuerdo.
Tras la solicitud al Tribunal, el Consejo Europeo -integrado por Jefes de Estado o de Gobierno- expresó su respaldo político a la posibilidad de una entrada en vigor provisional del acuerdo; sin embargo, aún se desconoce si se optará por esta vía.
El Consejo Europeo es distinto al Consejo de la UE que representa a los Estados miembros y que previamente autorizó a la Comisión Europea a firmar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur en Paraguay.
Mercosur se adelanta a poner presión
La propuesta del Consejo Europeo, según el análisis del Real Instituto, permitiría aplicar provisionalmente el acuerdo comercial una vez que, al menos uno de los parlamentos del Mercosur haya completado su ratificación, incluso mientras el TJUE examina la legalidad del diseño.
Los gobiernos de Brasil y Paraguay quieren adelantarse a este escenario y no dejar pasar la oportunidad que representa para el bloque. El lunes 02 de febrero, el presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva, envió el Acuerdo al Congreso Nacional de su país para iniciar el proceso de ratificación.
Días antes el gobierno de Paraguay - que ejerce actualmente la presidencia Protempore rotatoria de Mercosur- hizo lo propio al remitir el Acuerdo al Congreso de ese país.
"Entendemos que la Unión Europea dispone de las herramientas jurídicas para aplicarlo de forma temporal", afirmó Santiago Peña, presidente de Paraguay en una entrevista con Euronews.












