Ayer, 22 de febrero, fuerzas federales ejecutaron un operativo en Tapalpa, Jalisco, encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional, con participación de la Guardia Nacional y apoyo de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República. De acuerdo con los comunicados oficiales, la acción derivó en la muerte de Rubén “N”, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como en la detención de otros integrantes y el aseguramiento de armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes capaces de derribar aeronaves.
La reacción no se hizo esperar, durante horas posteriores se registraron incendios de vehículos y bloqueos carreteros en distintos puntos de Jalisco y otros estados del centro-occidente del país.
Sin embargo, en su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que “las carreteras y vialidades han regresado a la normalidad”, mientras que el Gabinete de Seguridad de México afirmó que la situación estaba bajo control y llamó a mantener la calma.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, mencionó que “70 personas fueron detenidas en siete estados de la República, en cobardes ataques después de la acción para la detención de ‘El Mencho’, se registraron 27 cobardes agresiones contra la autoridad”.
“En Jalisco se registraron seis agresiones, donde lamentablemente perdieron la vida 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio y uno de la Fiscalía General del Estado; en estos hechos, a manos de estos cobardes delincuentes, perdió la vida una mujer, se contabilizaron 30 personas de la delincuencia organizada que perdieron la vida también en estos ataques. En Michoacán se registraron 13 agresiones en donde perdieron la vida cuatro delincuentes y 15 efectivos de las corporaciones fueron lesionados”, agregó el secretario.
La dimensión logística: carreteras bajo presión
Más allá del ángulo político y de seguridad, los bloqueos pusieron en evidencia un punto crítico: la alta dependencia del país respecto al autotransporte de carga.
México mueve más del 55% de su carga doméstica por carretera; en estados como Jalisco —clave por su conexión con el Bajío, el occidente industrial y el puerto de Manzanillo—, cualquier interrupción genera:
- Retrasos en cadenas de suministro industriales
- Riesgo en el abasto de alimentos y medicinas
- Impactos en distribución de combustibles
- Reprogramaciones en logística de última milla
Pero, ¿de qué tamaño fueron los bloqueos? En una tarjeta informativa publicada ayer por el Gobierno de México señalaban que “se registraron bloqueos carreteros, incendio de vehículos, así como ataques a gasolineras y establecimientos en diversas regiones del país”.
Además, agregan que, de acuerdo con el reporte operativo nacional consolidado:
Se registraron 252 bloqueos en 20 entidades, pero hasta las 8:00 de la noche, aproximadamente el 90% de los bloqueos (229) fueron desactivados, solo 23 bloqueos se encuentran activos y cuatro cierres parciales, gracias a la acción oportuna de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Jalisco concentró el mayor número de bloqueos (65), principalmente en carreteras federales, estatales y vialidades urbanas estratégicas.
“En Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas se registraron eventos focalizados y bloqueos aislados, los cuales fueron atendidos de manera inmediata por las autoridades locales, sin que exista reporte de algún incidente”, señaló la tarjeta informativa.
Sin embargo, medios como N+ reportaron que tan solo en Jalisco (hasta las 9:00 de la noche de ayer) el saldo era de “27 personas detenidas: 11 por presunta participación en hechos violentos y 14 por supuestos saqueos y rapiña. 11 capturados en Lázaro Cárdenas y Fuelle”, asimismo, mencionan “3 vehículos asegurados y vehículos incendiados en 78 vialidades de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco y Puerto Vallarta, entre otros”.
De acuerdo con la nota, firmada por la redacción del medio, en Jalisco también hubo heridos en seis puntos, 69 tiendas Oxxo con saqueos o daños, 18 Bancos del Bienestar afectados, daños a oficinas del SAT en Puerto Vallarta, operaciones nacionales e internacionales canceladas en el aeropuerto de Guadalajara, suspensión de clases, así como vigilancia en hospitales de Zoquipan y Guadalajara.
Aunque las autoridades señalaron que la normalidad se restableció en menos de 24 horas, el evento funcionó como una prueba de estrés operativa para el sistema logístico nacional.
La reacción de CANACAR: seguridad antes que operación
En este contexto, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) emitió un posicionamiento contundente: La seguridad e integridad física de los operadores es prioritaria.
El organismo exhortó a los transportistas a resguardarse en zonas seguras o regresar a sus patios de operación hasta que existieran condiciones adecuadas para circular.
Este mensaje es relevante por tres razones estratégicas:
1). Reconoce el riesgo inmediato en campo. Los operadores se convirtieron en población vulnerable ante bloqueos con vehículos incendiados y presencia de grupos armados.
2). Envía señal de responsabilidad empresarial. El sector privilegió la integridad humana sobre la continuidad operativa, aun cuando esto implica retrasos y costos.
3). Introduce el debate sobre resiliencia logística. El evento reabre la conversación sobre:
- Protocolos de contingencia
- Coordinación en tiempo real con autoridades
- Rutas alternas
- Centros de monitoreo y trazabilidad activa
¿Qué cambia para la logística?
Este evento puede marcar un antes y un después en tres frentes:
1). Gestión de riesgo país en supply chain. Empresas multinacionales podrían reevaluar mapas de riesgo regional.
2). Inversión en tecnología. Mayor adopción de:
- Monitoreo satelital
- Geocercas dinámicas
- Alertas en tiempo real
- Protocolos automatizados de suspensión de ruta
3). Relación sector privado-Estado. El episodio evidencia la necesidad de canales formales de coordinación logística-seguridad en situaciones de crisis.
La infraestructura crítica invisible
El operativo en Tapalpa fue un hecho de alto impacto político y criminal, pero desde la óptica de la logística, reveló algo más profundo: la infraestructura carretera es un activo estratégico que puede convertirse en punto de presión inmediata.
La postura de CANACAR dejó claro que la continuidad del abasto depende primero de la seguridad de quienes lo hacen posible: los operadores.
Sin embargo, en un país donde la carretera es la columna vertebral de la economía, cada bloqueo no es solo un hecho de seguridad pública sino una variable logística de alto impacto.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó en Jalisco el 22 de febrero de 2026?
El domingo 22 de febrero de 2026, fuerzas federales —encabezada por la Secretaría de la Defensa Nacional, con participación de la Guardia Nacional, en coordinación con instancias de inteligencia y la fiscalía general de la República— realizaron un operativo en Tapalpa, Jalisco, que derivó en la detención de Rubén N, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien falleció durante su traslado a la Ciudad de México.
¿Cómo reaccionaron los miembros del CJNG tras el abatimiento de “El Mencho”?
La organización criminal reaccionó con una ola coordinada de violencia y bloqueos carreteros. Según datos compartidos por el Gobierno de México, se registraron 252 bloqueos en 20 entidades del país, Jalisco concentró el mayor número de bloqueos (65), principalmente en carreteras federales, estatales y vialidades urbanas estratégicas.
Sin embargo, en estados como Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas se registraron eventos focalizados y bloqueos aislados.
¿Cuándo surge el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)?
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) surge formalmente alrededor de 2010-2011, en el contexto de la fragmentación de grandes organizaciones criminales en México tras la estrategia del presidente Felipe Calderón conocida como “guerra contra el narco” iniciada en 2006.
Dicho grupo delictivo nació como una escisión del Cártel del Milenio, organización que operaba principalmente en Jalisco y que se debilitó tras la captura o muerte de sus principales líderes.
En ese escenario de reconfiguración criminal, un nuevo liderazgo encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, consolidó una estructura propia bajo el nombre de Cártel Jalisco Nueva Generación.
El CJNG ganó notoriedad nacional en 2011, cuando apareció públicamente en Veracruz como un grupo armado que se autodenominaba “Mata Zetas”, en el marco de la disputa territorial contra el Cártel de Los Zetas.
Ese momento marcó:
- Su irrupción mediática
- Su estrategia de expansión violenta
- El inicio de su consolidación como actor nacional
¿Cómo se consolidó el CJNG?
Entre 2012 y 2018, el CJNG se expandió rápidamente con el control territorial en Jalisco y el occidente del país, ampliando su presencia en puertos estratégicos (como Manzanillo y Lázaro Cárdenas), así como llegando a mercados internacionales en el tráfico de drogas.
Cabe recordar que, la llamada “guerra contra el narco” de Felipe Calderón inició un fenómeno pocas veces visto antes de su administración, en el que los grupos delictivos comenzaron ataques contra la población civil; además, ampliaron sus operaciones más allá del tráfico de estupefacientes hacia otros delitos como el secuestro, cobro de piso y la trata de personas.
De entre los ataques de los grupos delictivos que marcaron su gobierno están:
1). El "Granadazo" en Morelia (15 de septiembre de 2008). Durante la celebración del Grito de Independencia en la plaza principal de Morelia, Michoacán, fueron detonadas granadas de fragmentación entre la multitud, el saldo fue de 8 muertos y más de 100 heridos. Es considerado el primer acto de terrorismo del crimen organizado contra civiles en un evento masivo nacional.
2). Masacre de Creel, Chihuahua (2008). Un comando asesinó a 13 personas, incluyendo a un bebé, en una plaza pública de la sierra Tarahumara.
3). Masacres de San Fernando (2010 y 2011). Tamaulipas fue escenario de dos de las mayores tragedias contra migrantes y civiles:
- Agosto de 2010: Ejecución de 72 migrantes (principalmente de Centro y Sudamérica) por parte de Los Zetas, tras negarse a trabajar para el cártel.
- Abril de 2011: Hallazgo de fosas clandestinas con cerca de 193 cuerpos. Muchas de las víctimas eran pasajeros de autobuses secuestrados en las carreteras del estado.
4). Masacre de Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez (31 de enero de 2010). Un comando armado irrumpió en una fiesta de estudiantes de preparatoria y universidad en el fraccionamiento Villas de Salvárcar, el saldo fue de 15 jóvenes asesinados. El caso causó indignación nacional cuando el presidente Calderón calificó inicialmente a las víctimas como "pandilleros", declaración de la cual tuvo que retractarse tras la protesta de los padres.
5). Ataque al Casino Royale, Monterrey (25 de agosto de 2011). Integrantes de Los Zetas incendiaron el casino tras la negativa de los dueños de pagar una extorsión ("cobro de piso"), el saldo fue de 52 personas muertas, la mayoría mujeres que se encontraban en el área de bingo. Fue uno de los ataques más mortíferos en un entorno urbano civil durante todo el sexenio.
6). Masacre de Allende, Coahuila (Marzo de 2011). Este evento se mantuvo en silencio durante años. En represalia por una supuesta traición, el cártel de Los Zetas sitió el municipio de Allende, demoliendo casas y desapareciendo a familias enteras. Las cifras oficiales hablan de 28 personas, pero investigaciones independientes y testimonios sugieren que hubo cientos de desaparecidos.
Parte de esta escalada de violencia fue desencadenada por Los Zetas (uno de los grupos rivales del CJNG), que estuvo en la mira del gobierno de Calderón hasta que el 7 de octubre de 2012, Heriberto Lazcano Lazcano, conocido como “El Lazca”, líder del sanguinario grupo criminal, fue abatido durante un enfrentamiento con infantes de Marina en la comunidad de El Progreso, Coahuila.
Aunque las autoridades de Coahuila y el gobierno federal afirmaron días después del enfrentamiento que el jefe de Los Zetas había muerto, su cuerpo fue robado de la funeraria, generando dudas sobre su destino real. Sin embargo, este debilitamiento de Los Zetas al final del sexenio de Calderón fue la oportunidad para que el CJNG consolidara su poder.
¿Hubo operativos previos para capturar al líder del CJNG?
Los señalamientos contra el presidente Felipe Calderón por la llamada “guerra contra el narco”, hicieron que al final de su gobierno buscara detener a los criminales más sanguinarios y uno de ellos era “El Mencho”, en 2012, hubo cuatro intentos de detenerlo:
1). El operativo de Zapopan (agosto de 2012). Fue el intento más polémico durante el cierre del gobierno de Felipe Calderón. Elementos de la Secretaría de Marina realizaron un despliegue en Zapopan, Jalisco y se reportó extraoficialmente su captura, lo que desató más de 20 narcobloqueos en la zona metropolitana de Guadalajara.
Resultado: El capo fue liberado horas después. Investigaciones posteriores sugirieron que la presión de los ataques y una supuesta intervención de autoridades estatales influyeron en su liberación para evitar una masacre civil.
2). Los tres intentos de 2012. Además del evento de agosto, informes de inteligencia señalan que las fuerzas federales estuvieron a punto de cercarlo en otras dos ocasiones ese mismo año (en marzo y septiembre), pero en ambas logró evadir los cercos gracias a su red de informantes y la geografía de la zona.
3). Villa Purificación y el "Helicopterazo" (1 de mayo de 2015). Este es el operativo más recordado del sexenio de Enrique Peña Nieto, conocido como la "Operación Jalisco". Fuerzas federales detectaron un convoy donde viajaba el líder del CJNG en la ruta a Villa Purificación. Al intentar descender, sicarios derribaron un helicóptero Cougar de la Fuerza Aérea Mexicana con un lanzacohetes RPG-7 de fabricación rusa.
En estos hechos, murieron 8 militares y un policía federal. "El Mencho" escapó mientras el cártel desataba incendios y bloqueos en todo el estado para cubrir su huida. Habían pasado entre cuatro y cinco años del surgimiento del CJNG, pero ese año quedó de manifiesto su poder armamentista.
4). El operativo fallido de 2025. Hace apenas unos meses, en agosto de 2025, se reportó un nuevo intento de captura que fracasó debido a una presunta filtración. Un alto mando reveló que un "pitazo" (presuntamente proveniente de la Guardia Nacional) alertó al capo antes de que las fuerzas especiales llegaran a su ubicación, permitiéndole escapar nuevamente.
¿Qué tan preparada está la logística nacional para responder a bloqueos simultáneos en corredores estratégicos?
La reacción tras el operativo en Jalisco evidenció la velocidad con la que un evento de seguridad puede traducirse en interrupción operativa, también dejó ver la importancia de fortalecer el ferrocarril como vía alterna para el transporte por carretera.
1). Alta vulnerabilidad y dependencia. La logística en México depende en un 55% del autotransporte de carga. Los bloqueos simultáneos (252 registrados en 20 entidades) demostraron que la infraestructura carretera es un activo estratégico que puede convertirse en un punto de presión inmediata.
Al cortarse la circulación en estados clave como Jalisco, se interrumpen de inmediato las cadenas de suministro industriales del Bajío y el Occidente, la conexión con el puerto de Manzanillo y Lázaro Cárdenas y el abasto de alimentos, medicinas y combustibles.
2). Áreas de oportunidad y falta de preparación. El evento puso en evidencia que el sector aún necesita trabajar en:
- Protocolos de contingencia y rutas alternas: La magnitud de los bloqueos urbanos (78 vialidades solo en Guadalajara) y carreteros hace que las rutas alternativas sean insuficientes o inexistentes.
- Coordinación en tiempo real: Este evento resalta la necesidad de canales más formales entre el sector privado y el Estado para gestionar la seguridad logística en situaciones de crisis.
- Tecnología de resiliencia: Se menciona que para enfrentar esto, las empresas deberán invertir más en monitoreo satelital, geocercas dinámicas y alertas en tiempo real para suspender rutas de forma automatizada.














