Expert Talk: Logística de última milla (versión estenográfica)

 |   agosto 18, 2021

...

Ilse Maubert: Hola, amigos. Bienvenidos a otra Expert Talk. Soy Ilse Maubert, editora de THE LOGISTICS WORLD, y me complace presentarles a tres invitados que hablarán sobre la logística de las entregas de última milla en México y América Latina.

¡Hoy vamos a ser internacionales! Primero tenemos a Manuel Albornoz, de Santiago, Chile. Tiene más de 30 años de experiencia en los sectores público y privado, así como en organizaciones. Y ha trabajado en varios puestos de liderazgo apoyando la toma de decisiones para la administración de operaciones logísticas, gestión estratégica de transporte y proyectos de ingeniería de tráfico. Tiene una maestría en logística y gestión de la cadena de suministro de la Universidad de Cranfield. ¡Manuel, bienvenido!

Manuel Albornoz: ¡Gracias, Ilse! Y gracias a THE LOGISTICS WORLD por invitarnos hoy. Estoy encantado de estar aquí.

Ilse Maubert: Gracias. Uniéndose desde Reino Unido, tenemos a Denyse Julian, profesora asociada del Grupo de Logística, Adquisición y Gestión de la Cadena de Suministro de la Universidad de Cranfield. Está interesada en cadenas de suministro sostenibles y circulares y es experta en los desafíos que enfrentan las cadenas de suministro de alimentos. ¡Hola, Denyse!

Denyse Julien: ¡Hola a todos! Estoy muy contenta de estar aquí vía remota desde Reino Unido para conectar con mis amigos y colegas latinoamericanos. Gracias.

Ilse Maubert: Por último, pero no por ello menos importante, permítanme presentarles a Shyanne Telfer, una profesional de logística y gestión de la cadena de suministro de Trinidad y Tobago que actualmente reside en Washington, D.C. Ha trabajado con empresas globales de Fortune 500, startups unicornio, y pequeñas y medianas empresas. También tiene una maestría en ciencias en logística y gestión de la cadena de suministro por la Universidad de Cranfield. Gracias por acompañarnos.

Shyanne Telfer: Gracias Ilse. Feliz de estar aquí.

Ilse Maubert: Bueno, Manuel, Denyse y Shyanne, gracias por estar hoy aquí con nosotros para hablar sobre este tema candente sobre logística y entrega de última milla. ¡Qué gran panel para tener esta conversación, estoy muy emocionada! Y quiero empezar esta Expert Talk estableciendo el contexto de dónde nos encontramos hoy en términos de logística de última milla.

Todos sabemos lo que ha pasado durante la pandemia. Pero, ¿cuál es su evaluación de las entregas a domicilio a corto y medio plazo, o incluso en las siguientes etapas posteriores a la pandemia? Y también me gustaría saber si creen que será igual para todos los países o dentro de la región o si el comportamiento diferirá de un país a otro. Si alguien quiere iniciar esta conversación, por favor comience.

Denyse Julien: Ok, yo empiezo. Es una gran pregunta Ilse, pero es una muy importante. Todos sabemos, las estadísticas nos muestran que durante la pandemia, la tasa de crecimiento de comercio electrónico fue fenomenal, impulsada porque la gente necesitaba comprar cosas y no podía ir a las tiendas. Lo que creemos es que en el post Covid, las cosas no van a volver a los niveles que estaban antes de la pandemia.

En otras palabras, mucha gente ha entrado en esa esfera del comercio electrónico y se han dado cuenta de que realmente les gustó mucho, así que van a seguir utilizando el comercio electrónico para comprar comestibles o para realizar diferentes tipos de compras online. Por lo tanto, no esperamos que vaya a retroceder por completo a los niveles anteriores a la pandemia. Y eso es increíble.

Pero lo que eso significa para las entregas de última milla es que, paralelamente, para respaldar ese crecimiento en el comercio electrónico, también ha habido un enorme crecimiento en la entrega de última milla y en todas las cadenas de suministro y la logística detrás de la entrega de esos millones, millones y millones de paquetes a todos los clientes y los consumidores que han pedido en línea.

Por eso es realmente importante lo que estamos hablando hoy, porque creo que muchas empresas reaccionaron ante la pandemia ampliando sus plataformas de comercio electrónico e hicieron cambios rápidos en su cadena de suministro para respaldar eso.

Pero creo fue casi una respuesta a la crisis y ahora lo que las empresas tienen que pensar es: “Está bien, esto parece que va a ser permanente, ¿ahora cómo retrocedemos y hacemos que nuestras propias cadenas de suministro y toda la logística en segundo plano respalde esas entregas de última milla de la manera más eficiente y al menor costo?”

Porque hicimos mucho en esa respuesta rápida que ahora se debe de arreglar, optimizar y hacer más eficiente para un estado más estable. Manuel, no sé si quieres unirte a tus ideas de cómo crees que esto va a funcionar en toda la región.

Manuel Albornoz: Sí, claro Denyse. Creo que hiciste una excelente introducción al tema y hay que destacar que el e-commerce ha hecho que haya más presión en las entregas de última milla porque hay que cumplir las expectativas de los clientes, y se ha vuelto más complejo. Antes era muy simple la distribución pero hoy en día, además, hay que cumplir las expectativas de los clientes.

Por eso, cuando lo piensas cómo va a ser en las etapas posteriores a la pandemia, es difícil de decir. En primer lugar, las economías no están seguras de su va a haber una recuperación en forma de U, de W o qué forma vaya a tomar. Solemos pensar que procesos sincronizados y programados no serán el caso, serán más bien una colección de cierres inesperados en diferentes zonas urbanas, en tiempos variables.

En América Latina estamos acostumbrados a lidiar con estos cambios repentinos, pero ahora, en el sector logístico de última milla, tenemos que construir resiliencia y capacidad de respuesta solo para poder tener éxito y también cosechar los beneficios de la recuperación, porque esta puede ser una buena oportunidad para volver a los niveles prepandémicos, pero también para desarrollar esta capacidad al seleccionar tecnología. También hay enormes oportunidades de inversión en almacenes y centros logísticos que estén ceca de las grandes ciudades.

Denyse Julien: Sí, ese es un gran punto, porque ciertamente en Europa, lo que ves es una gran inversión en nuevos espacios de almacenamiento y centros logísticos. Y exactamente como dijiste, ves alrededor de las mega ciudades, una red de centros logísticos en las afueras, porque se remonta a cómo trabajamos con los clientes finales y cuál es su expectativa.

Es decir, hablamos mucho de la centricidad del cliente en este momento, así que si puedes imaginar a todos los clientes en el centro de una cadena de suministro de una empresa, y están interactuando de diferentes maneras con esa organización, a veces es a través de una plataforma de comercio electrónico, otras pueden ir a la tienda, pero tenemos que ser coherentes.

Y ves que las organizaciones tienen que innovar, incluso en la estructura de sus cadenas de suministro, para averiguar cómo prestamos servicio y proporcionamos el servcio que prometemos, cuál es nuestra propuesta de valor para nuestros clientes y cómo lo hacemos de forma coherente y alineada en estas plataformas tan complejas que vemos desarrollarse. Así que es un gran punto.

Ilse Maubert: Sí, no hay duda de que la logística de última milla es solo una parte de toda esta cadena de valor, y que toda necesita optimizarse para que esta última parte se pueda optimizar también.

Denyse Julien: Creo que, probablemente Shy, tú eres la experta en darnos algunas ideas sobre esto.

Ilse Maubert: Sí, me encantaría escuchar a Shy platicarnos acerca de cuáles son los desafíos que tienen las empresas para tener esta eficiencia en la última milla y para ser más respetuosas con el medio ambiente.

Shyanne Telfer: Claro. Uno de los grandes desafíos, especialmente en América Latina para la excelencia de última milla, es la congestión del tráfico, y por lo general se debe a una infraestructura de transporte mal mantenida o fragmentada. Así que en 2019, Bogotá, Lima, Santiago y Ciudad de México se encontraron entre las 50 ciudades más congestionadas del mundo. El tráfico en esas ciudades era tan severo que, en promedio, los tiempos de viaje se prolongan en más del 50%.

Denyse Julien: ¡Vaya eso es mucho!

Shyanne Telfer: Sí, es un número enorme y es una gran barrera para la eficiencia. Además del tiempo perdido, si se quiere ver así, y el personal que se pierde en el tráfico, se trata de recursos desperdiciados que los operadores de última milla podrían estar utilizando y dirigiendo a inversiones en tecnología y para la mejora sus procesos.

Por lo tanto, es realmente un detrimento para la competitividad de la industria en su conjunto. Otro gran desafío es el retrabajo causado por las entregas fallidas. En Reino Unido, los operadores reportaron que el 30% de las entregas fracasan en primer intento. Ese es un coste enorme.

Aunque en América Latina no tenemos una estadística para esta métrica, es algo que hay que tener en cuenta, dada la creciente presencia de comunidades cerradas en el paisaje de la región. Entrar a una comunidad cerrada suele implicar protocolos de seguridad adicionales que consumen mucho tiempo y que el personal de entrega tiene que considerar, y esto aumenta el impacto de los fallos en las entregas.

Otro desafío es la falta de desarrollo de servicios postales. Los servicios postales bien desarrollados tienen redes de entrega de gran alcance, y la infraestructura y la capacidad de gestionar grandes volúmenes de envíos, lo que los convierte en un socio realmente bueno para el cumplimiento de última milla.

Un buen ejemplo es el Servicio Postal de los Estados Unidos, que realiza una cantidad significativa de entregas para el gigante del comercio electrónico Amazon. Ahora, en América Latina, Brasil y Colombia han desarrollado bastante bien sus servicios postales y tienen un gran alcance y confiabilidad, pero lamentablemente no es así para muchos otros países de la región.

Y un último desafío, y quiero mencionar, que Denyse y Manuel tocaron antes, es que las expectativas de los clientes han ido aumentando con el crecimiento del comercio electrónico y existe un conflicto entre las expectativas de los clientes y lo que quieren los operadores.

Los clientes quieren entregas rápidas, económicas o gratuitas, y plazos de entrega cortos. Quieren saber el plazo exacto de dos horas, o incluso menos, en el que sus paquetes llegarán a sus hogares. Les hace más fácil planificar sus vidas.

Pero, por otro lado, los operadores de última necesitan obtener ganancias y preferirían ventanas de entrega más amplias porque esto les permite consolidar los envíos para lograr la eficiencia de esa manera. Y, al hacerlo, también pueden optimizar las rutas. Así que esos son algunos de los principales desafíos que enfrenta la entrega de última milla en América Latina en particular.

Manuel Albornoz: Estoy especialmente sesgado por la congestionación del tráfico porque también soy ingeniero de tráfico y comencé mi carrera estableciendo el sistema de control de tráfico en Santiago, Chile. Así que soy muy sensible a ese tema.

Pero desde el punto de vista tecnológico, creo que los software as a service de enrutamiento y de programación en la actualidad son capaces de proporcionar mayores capacidades basadas en el aprendizaje automático y aplicaciones de inteligencia artificial para hacer frente a la congestión de tráfico, y también para proporcionar actualizaciones en tiempo real a los planes de entrega basados en la congestión.

Así que creo que esto va a ser atendido en los próximos años, no es algo de lo que deberíamos preocuparnos tanto. Pero tenemos que poner en marcha la tecnología.

Denyse Julien: Para construir sobre eso Manuel, creo lo que se tiene es un nexo. Por u lado tienes a las organizaciones que intentan suministrar a sus clientes y que es posible que estén trabajando con socios logísticos para hacerlo.

Pero luego tenemos ciudades y tenemos el gobierno o ayuntamiento, y sabemos que se está hablando mucho de ciudades inteligentes y de, ya sabes, mucha tecnología de internet de las cosas que va a entrar en las ciudades que luego tendrán que comunicarse. Así que, de nuevo, incluso acordar estándares globales para algunos de esos tipos de tecnologías y cómo se comunican e interactúan entre sí.

Tenemos que pensar en esto como un sistema en lugar de optimizar pequeños fragmentos individuales, porque, de nuevo, algo parecido a lo que estamos hablando, especialmente si estamos analizando cómo lo hacemos en estas grandes megaciudades complejas, sabemos que una de las habilidades clave o uno de los enfoques clave es la colaboración entre competidores, entre diferentes partes de la cadena de suministro, y entre la esfera pública y la privada.

Así que cuando hablamos antes de complejidad.. ¡vaya que es complejo en tantos niveles diferentes, dependiendo de cómo lo mires! Pero sí, es muy interesante. Creo que la tecnología va a ser un habilitador clave para ayudar a las empresas a hacerlo de una manera súper eficiente y para diferenciarse en el mercado y en lo que pueden hacer y ofrecer.

Manuel Albornoz: Otro lado de esto, y lo mencionaste, son los gobiernos de las ciudades y las autoridades locales. Es interesante destacar que durante 2020 se hicieron pocos avances el entorno regulatorio y legal para permitir el comercio digital, por ejemplo, que es la base del comercio electrónico, y el e-commerce hizo que la última milla detonara.

Y algunos países que ya tenían una estrategia de comercio electrónico vigente antes de la pandemia, tomaron medidas para aumentar la interoperatividad de las capacidades de pago, por ejemplo, lo cual es importante para facilitar la experiencia de entrega de última milla. Por lo tanto, es importante que, en estrecha coordinación con las partes interesadas del sector privado, la academia, la sociedad civil, y el gobierno se actúe para construir un ecosistema, introduciendo planes de infraestrura de internet a largo plazo.

Denyse Julien: Claro, de 5G.

Manuel Albornoz: Exacto. Y en ese sentido, viene el 5G y probablemente el primer país en el que realmente habrá un despliegue de 5G realmente rápido será Chile. Así que definitivamente creo que muchas startups comenzarán a utilizar redes 5G para esta implementación de tecnología para la logística de última milla, lo que será interesante de ver.

Denyse Julien: Shy, sé que has pensado mucho en los diferentes modos y en la forma en que se realizan las entregas de última milla. ¿Cuáles piensas que serían los modelos más probables que se podrían aplicar en Latinoamérica?

Shyanne Telfer: En América Latina vamos a ver, espero, mayor uso de varios modelos de transporte. Y, de nuevo, el sector público tiene un papel importante que desempeñar en este sentido. En Bogotá, por ejemplo, vemos que han hecho del ciclismo una parte integral de su planificación de transporte y esto beneficia a todas las partes. Los ciudadanos se benefician de cada automóvil que se retira de las calles o que no se necesita; eso resulta en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y mejora la calidad del aire. Y hay tantas ciudades de América Latina que luchan contra una mala calidad del aire: Ciudad de México, Santiago, Bogotá.

Así que cuando en el presupuesto y planes de transporte del sector público se incluye cosas como una infraestructura de ciclovías protegidas, se fomenta el uso de bicicletas de carga por parte de las empresas. El principal obstáculo para que más empresas adopten estas herramientas para entregar sus paquetes a los clientes es la falta de infraestructura.

Así que creo que eso va a ser algo en lo que espero que muchas más ciudades y países tomen la delantera, porque cada camión de reparto y automóvil que sustituyamos por una bicicleta también reducirá la congestión del tráfico. Por lo tanto, mejora la eficiencia en general.

Denyse Julien: Sí, creo que en muchas ciudades aquí en Europa hablamos del espacio compartido para hacer que la ciudad sea más atractiva para la gente que vive y trabaja allí, pero también para que durante el día, el espacio a lo largo del río pueda utilizarse para la descarga de mercancías, pero por la noche tal vez pueda usarse para montar un restaurante al aire libre.

Y esto plantea muchos problemas, preguntas y problema, pero lo positivo es que estamos viendo a los ayuntamientos tratando de pensar de manera muy diferente acerca de cómo crean un entorno y abordan algunos de los desafíos que vemos desde que sucedió esto. Y eso se vincula mucho con la congestión de tráfico y se enlaza también a lo que hemos estado conversando acerca de las entregas de última milla.

Ilse Maubert: Genial. Ahora, me gustaría saber qué recomiendan para diseñar esta estrategia operativa en su conjunto durante el último tramo. Porque hay múltiples factores que influyen en la última milla: el volumen y la frecuencia de los pedidos, si se usa un servicio subcontratado o una flota propia, las herramientas tecnológicas, de nuevo. Entonces, ¿qué recomendarían a nuestros espectadores?

Manuel Albornoz: ¿Quieres contestar Denyse?

Denyse Julien: Pensé que tal vez Shy podría, ya que tiene un buen modelo.

Shyanne Telfer: Seguro. Hablando un poco más sobre los factores que influyen en la entrega de última milla hay que mencionar varios. El paisaje de los países, la economía, las tasas de desempleo que impactan en los costos laborales, la infraestructura del transporte, y la inclusión financiera, que muchos países de América Latina están retrasados.

Y recientemente hemos visto un impulso en la innovación en tecnología financiera que ha empezado a tratar de cerrar esa brecha y crear servicios en los que las personas que no tienen servicios bancarios puedan utilizar los servicios y luego hacen que el comercio electrónico crezca aún más. También están la infraestructura tecnológica, el desarrollo de los servicios postales, el nivel de ingreso nacional, la topografía de la tierra.

Todos estos factores influyen de diferentes maneras en la eficiencia de las rutas, el servicio, la confiabilidad, la congestión del tráfico y los costos de la última milla. Así que cuando las empresas están diseñando su estrategia operativa, descubriendo cómo van a dirigir su negocio de última milla y cómo van a diferenciarse, pueden elegir entre muchas opciones.

Muchos eligen una estrategia de liderazgo de costos donde usan muchos trabajadores por horas, conocidos como gig workers. Esa es también un tipo de innovación que hemos visto mucho en los últimos años pues no son realmente empleados de la compañía sino más bien trabajadores por encargo (crowdsourced) con activos, así que vemos a menudo empresas de última milla que no poseen furgonetas de entrega, carros, ni infraestructura propia para realizar las entregas y se centran más en la plataforma.

Las empresas también pueden centrarse en la diferenciación proveyendo un rendimiento superior con un servicio más cercano para entregar pedidos a los clientes en sus hogares, armándolos para ellos desde cero y asegurándose de que todo esté perfecto y quitan el embalaje para que el cliente no tenga nada de qué preocuparse. Ese es un tipo de diferenciación.

Denyse Julien: Ahí hay otro punto clave de diferenciación cuando hablamos de la circularidad y sostenibilidad. Proporcionar ese servicio adicional de quitar todo el exceso de embalaje permite que las empresas ofrezcan otra propuesta de valor única, ya que realmente están recuperando ese embalaje y, con suerte, lo ponen en una especie de cadena de suministro circular para reutilizar, reacondicionar y luego revender ese embalaje.

Y ya que estamos hablando de estrategia y de lo que estamos viendo que están haciendo diferentes compañías, hay un gran ejemplo. Recientemente, en los últimos meses, aquí en el Reino Unido, GAP, que todos conocemos, anunció que en Reino Unido iba a cerrar todas sus tiendas minoristas, lo que es un gran suceso. Pero dijeron que no entráramos en pánico, que aún iban a proporcionarnos sus servicios pero solo a través de su plataforma de comercio electrónico.

Para mí, eso es enorme. Cuando tienes una marca grande como esa, no sé si es valiente o qué es exactamente, pero es una gran decisión estratégica decidir que sólo van a dar servicio a este mercado a través de la plataforma de comercio electrónico, eliminando toda la complejidad y el costo de tener tiendas fuera. Deben de estar muy seguros de que el tráfico en su plataforma es tal que no van a perder dinero por esta estrategia. Es interesante.

Y Manuel, sé que tienes un ejemplo de las pequeñas tiendas en ciudades latinoamericanas, o nanostores. Coincido con lo que dice Shy de que es contextual, no creo que una sola estrategia sea adecuada para todos. Puedes buscar buenas prácticas, pero tienes que adaptarte al contexto local. De lo contrario, no funciona.

Recientemente leí algo sobre Amazon que está tratando de afianzarse mejor en la India, un país donde hay millones de tiendas muy pequeñas a las que la gente de los vecindarios va a comprar sus cosas. Así que Amazon, en lugar de intentar llegar al consumidor individual, ha decidido centrarse en los pequeños propietarios de esas pequeñas tiendas, y así es como van a funcionar en ese mercado. Así que es interesante ver cómo entraron, no funcionaba y empezaron a entender los factores contextuales allí y cómo se están adaptando a ese mercado para encajar en ese contexto. Creo que tal vez Manuel hay ejemplos similares en América Latina.

Manuel Albornoz: Sí, es fascinante ver lo que está sucediendo con la entrega de la última milla y todo el auge del comercio electrónico. Lo que Shy mencionó sobre la explosión de lo fintech es algo que realmente hay que destacar porque es algo que aprovecha la última milla porque se ha vuelto más democrática si quieres pensarlo así.

Por ejemplo, actualmente en Argentina hay 34 carteras digitales, cuando hace cinco años, no había ninguna. Esto refleja cuánta gente que antes no podía comprar online ahora puede hacerlo. Y estas personas tienen expectativas diferentes a las que ya solían comprar online porque estas personas nunca han comprado en línea, ni tenían una cuenta bancaria y hoy pueden comprar.

Lo interesante aquí es que Latinoamérica está creciendo sus capacidades de comercio electrónico. Mencionaste cómo Gap está cerrando sus tiendas, pero eso es un proceso que lleva mucho tiempo en marcha. Muchas otras tiendas en Reino Unido están cerrando. Pero lo que hemos visto en América Latina es un salto muy rápido y cada vez hay nuevos clientes digitales. Esto se parece más a lo que ocurrió en Asia, donde inmediatamente adoptaron los pagos electrónicos, ni siquiera pasaron por la etapa de las tarjetas de crédito, por ejemplo. Y eso hace mucha diferencia.

A partir de ahí, es muy importante abordar las devoluciones porque son un gran problema en todo el mundo y, es diferente en cada país y en cada región. En América Latina tenemos políticas de devoluciones muy malas o incluso inexistentes e, históricamente, hemos hecho que los clientes estén reacios a hacer devoluciones. Por lo tanto, hay una gran oportunidad aquí para proporcionar una buena experiencia de devolución.

Otra de las cosas es que tenemos en América Latina son estas miles de pequeñas tiendas en nuestras ciudades. La Ciudad de México tiene a las tienditas, Santiago tiene a los minimarkets, que básicamente son lo mismo: lugares que se pueden utilizar para consolidar devoluciones, por ejemplo. Como Amazon hace las devoluciones en Reino Unido a través de la oficina de correos.

Denyse Julien: Y también por medio de las tiendas pequeñas, lo cual es fantástico porque le ha dado una segunda vida a algunas de las tiendas que no pueden competir con las grandes plataformas. Mientras te escuchaba Manuel sólo podía pensar en que una de las tecnologías que damos por sentado son los teléfonos inteligentes, porque ahí es donde estamos dando un salto.

Iba a preguntarle a Shy un poco sobre esto, porque aquí en Reino Unido vemos mucho, especialmente con algunos de los grandes comercios electrónicos, que tienen lockers inteligentes en los que tienes un código y usas tu smartphone para abrirlos y sacar los paquetes, y supongo que se pueden usar para devoluciones. ¿Crees que también serían populares en América Latina?

Shyanne Telfer: Creo que van a ser muy populares porque es una solución fantástica para llegar a los clientes, para eliminar el retrabajo y para facilitar el proceso de devoluciones. Lo mismo puede aplicar para lo que mecionó Manuel acerca de las tienditas, que pueden funcionar como puntos de recogida. Hay tantas soluciones.

También hay cajas inteligentes de recepción en las que los seleccionan un código que puedes configurar con sus teléfonos y cuando llega el repartidor, se le proporciona el código para que pueda dejar el paquete dentro de la caja y luego cerrarla de nuevo. Estas cajas incluso se pueden equipar con bolsas de hielo para las entregas de comestibles y alimentos, lo que también es una tendencia en auge en las entregas de última milla que estamos viendo recientemente.

También se están viendo sistemas de control de acceso al hogar, aunque esto es más caro y por lo tanto podría ser más restrictivo y no hay una adopción tan rápida. Estos sistemas usan un candado inteligente y una cámara que está conectada al sistema Wi-Fi doméstico, y cuando el repartidor llega, el cliente recibe una nortificación para abrir el candado, la cámara empieza a grabar y el repartidor puede entrar al domicilio para dejar el paquete de forma segura y luego se retira. Y lo mismo podemos ocupar este sistema para las devoluciones para quie el repartidor se lleve. Es un proceso perfecto.

Hay muchas soluciones. los lockers inteligentes creo que es de lo primero que probablemente veremos porque tenemos ciudades con tan alta densidad en América Latina que son una solución obvia para entregar a los clientes o para gestionar las devoluciones.

Ilse Maubert: Bien. Bueno, Manuel, Shyanne, Denyse, muchas gracias por esta conversación. Fue muy interesante y muy valiosa, y nos dieron muchas ideas que estoy segura de que nuestros espectadores pueden discutir con sus equipos de logística y de última milla para que puedan comenzar a ejecutar y a optimizar según todo lo que hemos discutido hoy. Así que muchas grcaias por acompañarnos en esta Expert Talk.

THE LOGISTICS WORLD

Avatar

Ilse Maubert

Editora de contenidos de THE LOGISTICS WORLD. Soy licenciada en periodismo, con más de 13 años de experiencia y especialización en la fuente de negocios. Tengo un master en Tecnología y Negocios de Collective Academy, y he participado como conferencista y juez en eventos del ecosistema emprendedor en México y otros países. Colaboré en los libros “La Nueva Cara de México V y VI” de Endeavor México.


Notas relacionadas


Te podría interesar