Sandra Aragonez, directora senior de Alvarez and Marsal y presidenta del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro (ConaLog), es autora del siguiente texto.
Construyendo puentes
En el dinámico mundo de la logística y la cadena de suministro, la colaboración se erige como un pilar fundamental para alcanzar la eficiencia y la resiliencia. Estudios recientes han demostrado que las empresas que implementan estrategias colaborativas pueden reducir sus costos operativos hasta en un 20%, gracias a la optimización de procesos y la eliminación de redundancias.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que el 60% de las empresas en América Latina han experimentado problemas de abastecimiento en los últimos dos años debido a la falta de integración y colaboración entre actores logísticos.
La falta de cooperación sigue siendo un problema recurrente. Un estudio del MIT Center for Transportation & Logistics reveló que 65% de las disrupciones en la cadena de suministro se deben a la falta de visibilidad y comunicación entre los actores involucrados. Cuando las empresas actúan de forma aislada, se generan sobrecostos, ineficiencias y, en última instancia, una menor competitividad.
Por otro lado, las organizaciones que han establecido redes de colaboración han logrado reducir hasta un 26% sus tiempos de respuesta ante cualquier situación de crisis, según datos del World Economic Forum (WEF).
La reconfiguración del comercio global, impulsada por el nearshoring y las tensiones geopolíticas, ha convertido a México y América Latina en piezas clave del nuevo mapa logístico. Este panorama ha generado nuevas oportunidades, pero también retos, donde la colaboración juega un papel fundamental.
México tiene una oportunidad única para convertirse en un hub logístico global, pero esto solo será posible si la industria adopta un enfoque de colaboración estratégica. Como presidenta del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro, hago un llamado a los líderes del sector a construir juntos el futuro. Las cadenas de suministro no son solo rutas y almacenes: son ecosistemas vivos que prosperan cuando trabajan en armonía.
El futuro de la logística no está en la competencia individual, sino en la capacidad de sumar fuerzas. Si compartimos conocimiento y unimos esfuerzos, no solo enfrentaremos mejor los desafíos globales, sino que lideraremos el cambio hacia cadenas de suministro más resilientes, eficientes y sostenibles.