Las pequeñas y medianas empresas (pymes) en México enfrentan altos costos logísticos, casi el doble que las grandes compañías, lo que impacta su rentabilidad y competitividad, según los resultados de la tercera edición del Pulsómetro Logístico.
Esto se debe a que dependen de recursos propios para gestionar la logística, lo que genera costos más altos y limita su flexibilidad operativa.
A pesar de estos retos, existen oportunidades para optimizar el gasto, aseguró Luis Gómezchico, socio en Álvarez & Marsal Latinoamérica Norte, después de destacar que las pequeñas y medianas empresas representan prácticamente el 95% de la economía nacional.
“Hoy, uno de los principales drivers para reducir los costos de operación es la tecnología y digitalización”, resaltó el especialista al presentar el Pulsómetro Logístico en THE LOGISTICS WORLD® | SUMMIT & EXPO 2025.
Sin embargo, la adopción de tecnología en las pymes sigue rezagada. El 66% de las pymes aún utiliza herramientas básicas como papel, Excel o sistemas de cómputo poco avanzados, lo que las aleja de las ventajas de la digitalización.
Por su parte, las grandes empresas implementan cada vez más herramientas tecnológicas como WMS (Sistema de Gestión de Almacenes), TMS (Sistema de Gestión del Transporte) y ERP (Planificación de Recursos Empresariales).
El estudio, realizado con la participación de más de 440 empresas de servicios logísticos, incluidos proveedores, agentes de carga, operadores y transportistas, también reveló que el 75% de los insumos de las grandes empresas proviene del extranjero, lo que refleja cómo están aprovechando las economías de escala y los tratados internacionales.
En cambio, las pymes adquieren interna o localmente el 66% de sus insumos o materias primas.
Esta diferencia supone la oportunidad para desarrollar proveedores nacionales que abastezcan a las grandes empresas y para que las pymes diversifiquen sus fuentes de suministro.
Durante la presentación, el especialista destacó que el sector logístico es un motor esencial para el crecimiento económico de México, ya que representa alrededor del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Su importancia va más allá del simple transporte de bienes.

Planeación, reto para las pymes
Luis Gómez Chico destacó que las pymes carecen de la “planificación estructurada” de mediano y largo plazo, lo que las obliga a resolver los problemas “sobre la marcha”.
En contraste, las empresas grandes tienden a contar con procesos más definidos, destaca el estudio que sigue las tendencias del sector logístico y la cadena de suministro.
Respecto al nivel de servicio, las pymes enfrentan un reto mayor en comparación con las grandes compañías, ya que las primeras no suelen medir este indicador.
“Temas de infraestructura, temas de inseguridad y el tema del pronóstico de ventas, son tres factores importantes que influyen en que las pymes no están llegando al 95% en el nivel de servicio”, subrayó el experto.
Incluso, dijo, que las grandes empresas todavía tienen camino por recorrer para alcanzar un estándar superior a ese 95% en la calidad de servicio. En los próximos 12 meses, las pymes priorizarán la inversión en distribución y entregas, mientras que las grandes empresas enfocarán sus recursos en mejorar el almacenamiento, explicó Luis Gómezchico, socio de Álvarez & Marsal Latinoamérica Norte.
Por su parte, los operadores logísticos y agentes de carga apostarán por la digitalización, con el objetivo de ofrecer trazabilidad y visibilidad de la cadena de suministro.
El estudio también analizó la participación de las mujeres en la logística, donde se observa un avance notable, aunque persiste el reto de que ocupen más posiciones de liderazgo.
En cuanto al talento, las grandes empresas destinan parte de su presupuesto a desarrollar habilidades técnicas y de liderazgo de sus colaboradores, mientras que las pymes se enfocan en competencias operativas, lo que refleja la necesidad de una mayor inversión en capacitación.

Finalmente, Luis Gómezchico destacó que para transformar la cadena de suministro de México, es necesario trabajar en un pacto basado en cinco pilares:
P: Planeación como base para anticiparse a las necesidades.
A: Agilidad mediante procesos flexibles sin perder control.
C: Colaboración entre actores.
T: Talento y no se trata solamente de encontrarlo, sino de desarrollarlo.
O: Optimización digital, aprovechemos todos los avances tecnológicos para mejorar los procesos.