Las empresas del sector logístico tendrán que adaptarse a un entorno más complejo y dinámico, dejar de reaccionar, comenzar a anticipar y apostar a la digitalización. Esto les permitirá ser más eficientes, competitivas y resilientes, especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Ésta es una de las conclusiones más importantes que se desprenden del Pulsómetro Logístico 2025.
En la era de la exigencia
El Pulsómetro Logístico 2025 es estudio realizado entre 351 empresas usuarias de servicios logísticos (313 pequeñas y 38 grandes) y 90 empresas proveedoras de servicios logísticos (40 operadores logísticos y 50 agentes de carga). Se trata de un reporte elaborado por el Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de suministro (ConaLog) en colaboración con instituciones líderes como Álvarez & Marsal, AMACARGA, AMTI, AOLM, BDS, CSCMP México, GS1 México, IPADE, The Logistics World®.
En el documento, las cifras claves se plantean en un contexto marcado por la incertidumbre comercial global, la transformación digital y las regulaciones ambientales. La tercera edición de este reporte advierte que, a nivel internacional, el inicio del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, sus políticas proteccionistas y la guerra comercial entre EU y China, han posicionado a México como un socio estratégico para esa nación.
Retos locales
Sin embargo, la amenaza de aranceles y los altos costos de transporte y combustibles siguen siendo factores que limitan la competitividad del país.
A nivel local, observan los autores, el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta desafíos como la depreciación del peso, el déficit fiscal y la inseguridad, que impactan directamente en los costos logísticos.
Además, la renegociación del T-MEC en 2026 genera incertidumbre en el sector, lo que obliga a las empresas a adaptarse a un entorno más complejo y dinámico.
Hallazgos clave: brechas y oportunidades
Esta radiografía del sector basada en datos recopilados entre los participantes evalúa tres dimensiones clave: Operativa, Financiera y Responsabilidad Social, con la Digitalización como eje transversal.
El panorama logístico en México enfrenta desafíos estructurales y un entorno global incierto. Las empresas grandes han adoptado estrategias híbridas en almacenaje y transporte, mientras que las pequeñas dependen de infraestructura propia, limitando su adaptación. La digitalización es clave, pero persiste una brecha tecnológica entre empresas grandes y pequeñas.

Además, la infraestructura logística sigue siendo crítica. Aunque hay planes de inversión en carreteras y puertos, los resultados tomarán tiempo. Para mejorar la resiliencia operativa, las empresas deben optimizar su nivel de servicio, adoptar modelos ágiles de planeación y distribución, y apoyarse en sistemas robustos que permitan visibilidad, flexibilidad y adaptabilidad en sus cadenas de suministro.
Los costos logísticos en México siguen siendo un desafío competitivo, especialmente para las empresas pequeñas, que destinan hasta 18.8% de sus ventas a logística, casi el doble que las grandes (9.7%). Esto refleja limitaciones en economías de escala y adopción tecnológica. Además, factores como la inflación, el aumento en los costos de transporte y los ajustes salariales han incrementado la presión sobre los márgenes operativos. La renegociación del T-MEC en 2026 también genera incertidumbre, obligando a las empresas a fortalecer su competitividad mediante estrategias de eficiencia y optimización de costos.
Las empresas proveedoras de servicios logísticos han priorizado inversiones en digitalización y eficiencia operativa, mientras que las usuarias se enfocan en fortalecer su infraestructura física. Para mejorar la rentabilidad, es clave optimizar la gestión del capital de trabajo, reducir el costo de servir y adoptar modelos de tercerización más flexibles.
El sector logístico enfrenta una creciente demanda por prácticas sostenibles y equitativas. Aunque 93% de las empresas implementa acciones ambientales, solo 24% de los operadores logísticos y grandes empresas miden su huella de carbono, y en las pequeñas este porcentaje cae al 3%. Además, la equidad de género sigue siendo un reto: las mujeres representan solo 27% del personal en áreas operativas, y su presencia en liderazgo es aún menor, lo que subraya la necesidad de políticas de inclusión para abordar la escasez de talento.
La capacitación también es clave. Más de la mitad de las empresas invierte menos de 10% de su presupuesto en formación, y un tercio de las pequeñas no destina recursos a este rubro. Invertir en desarrollo de talento, especialmente en digitalización y habilidades operativas, es esencial para asegurar la competitividad del sector a largo plazo.

Oportunidades de mejora: hacia una logística más resiliente
El Pulsómetro Logístico 2025 identifica cinco áreas clave para fortalecer la competitividad del sector:
- Planeación. Dejar de reaccionar y comenzar a anticipar. Las empresas deben adoptar estrategias de planeación más robustas para mejorar la precisión de los pronósticos y la gestión de inventarios.
- Agilidad. Implementar estrategias que permitan velocidad y resiliencia, entendiendo que la tercerización no significa perder control.
- Colaboración. La transformación sólo es posible cuando los actores del sector trabajan en conjunto. La colaboración entre empresas usuarias y proveedoras de servicios logísticos es esencial para optimizar la cadena de suministro.
- Talento. Invertir en capacitación y desarrollo de habilidades es crucial para enfrentar la creciente demanda de servicios logísticos y la transformación digital.
- Digitalización. Sin digitalización, las empresas corren el riesgo de quedar obsoletas. La adopción de tecnologías avanzadas es una necesidad para mejorar la eficiencia y la competitividad.
Transformarse para construir la logística del presente
El Pulsómetro también hace un llamado a la acción. Las empresas que apuesten por la modernización, la sostenibilidad y la colaboración estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos futuros y capturar oportunidades de crecimiento en un entorno cada vez más competitivo.
El estudio identifica varios desafíos, como la falta de mano de obra calificada, los costos de combustibles y la incertidumbre regulatoria. Sin embargo, también destaca oportunidades para mejorar la colaboración entre empresas pequeñas y grandes, así como para avanzar en la digitalización y eficiencia operativa. La transformación del sector logístico no es una opción, sino una necesidad estratégica. La capacidad de adaptación, la digitalización y la colaboración serán factores clave para consolidar un ecosistema logístico más eficiente, innovador y sostenible en los próximos años.