México no puede permitirse que el 76% de sus pymes logísticas sigan operando con Excel y sistemas rudimentarios mientras el mundo avanza hacia la industria 4.0. Esta advertencia bien podría resumir el diagnóstico contenido en el Pulsómetro Logístico 2025, estudia que hace un análisis de 441 empresas (313 pymes), el cual encontró un abismo tecnológico que frena la productividad del sector.
El panorama actual: rezagos que cuestan
El estudio detalla que las pymes enfrentan cuatro desafíos críticos:
1. Herramientas obsoletas: Solo 24% de estas empresas ha iniciado su transformación digital. El resto depende de procesos manuales, lo que genera errores en el 43% de sus entregas.
2. Falta de planeación estratégica: Un 50% opera sin pronósticos ni planeación de aumento o disminución de demanda, trabajando “al día” y perdiendo oportunidades de optimización.
3. Costos elevados: Las pymes destinan un mayor porcentaje de la venta al costo logístico (18.8% contra 9.7% de las grandes empresas), en parte por rutas ineficientes y falta de trazabilidad.
4. Talento no capacitado: Invierten solo 5% de su presupuesto en formación, frente al 11% de agentes de carga, es decir, las empresas que se encargan de gestionar el transporte de mercancías entre proveedores y clientes.
Estamos en un punto de inflexión
Aunque grandes empresas han adoptado tecnologías como TMS o WMS (66%), las pymes siguen estancadas en la “era analógica”, lo que las hace vulnerables a disrupciones como la renegociación del T-MEC en 2026 o la inflación en costos de transporte.
Ante esto, se presentan dos oportunidades concretas: primero, el auge de soluciones de inteligencia artificial accesibles que podrían ayudar a pymes a optimizar rutas y inventarios sin grandes inversiones; segundo, la necesidad de crear alianzas con grandes empresas para compartir infraestructura digital y conocimiento. Es importante entender que la tercerización inteligente no es perder control, sino ganar agilidad.
4 medidas para transformarse
El estudio propone un plan de acción inmediato para las empresas pequeñas:
1. Adoptar tecnologías mínimas viables: Implementar sistemas en la nube para gestión de almacenes (WMS básico) y transporte (TMS), con costos desde 500 pesos mensuales.
2. Capacitación focalizada: Echar mano de programas gubernamentales y privados para entrenar equipos en análisis de datos y herramientas digitales.
3. Colaboración sectorial: Unirse a plataformas logísticas compartidas que permitan acceder a economías de escala.
4. Indicadores de desempeño: Empezar a medir nivel de servicio o nivel de cumplimiento a lo largo de la cadena de suministro (ya que hoy, 25% no lo hace) y tiempo de entrega para identificar áreas críticas.
El costo de no actuar
Si las pymes no digitalizan sus operaciones en los próximos 2 años, quedarán fuera de cadenas de valor cada vez más exigentes. El estudio alerta que, sin cambios, podrían perder hasta 30% de su participación de mercado frente a competidores digitalizados.
No obstante, hay un dato esperanzador: 68% de las pymes que ya usan tecnologías básicas reportaron reducciones del 15% en costos logísticos. La fórmula, concluye el informe, es simple: menos papel, más datos; menos improvisación, más planeación.