El ecommerce en México entrará a una nueva etapa en 2026 donde la decisión de compra ya no ocurrirá solamente en un marketplace o tienda en línea tradicional, pues cada vez más, el punto de contacto inicial de venta, e incluso el final, se encuentra en redes sociales con el llamado social commerce.
Sí, este fenómeno se perfila como una de las palancas de crecimiento más relevantes para las empresas de comercio electrónico el próximo año.
El social commerce deja de ser experimental
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las redes sociales se han consolidado como uno de los principales canales de descubrimiento de productos entre los consumidores digitales en México.
Plataformas como Instagram, Facebook, TikTok y WhatsApp no sólo influyen en la intención de compra, ya que ahora facilitan transacciones directas o derivan tráfico altamente calificado hacia ecommerce y marketplaces.
En este sentido, la AMVO destaca que el consumidor mexicano confía cada vez más en las recomendaciones de creadores de contenido, reseñas y comunidades digitales, lo que reduce la fricción en el proceso de compra y acelera la conversión.

De la inspiración a la compra en menos pasos
Uno de los factores que explican la relevancia del social commerce hacia 2026 es la reducción del journey de compra.
En lugar de pasar por diferentes plataformas, el usuario puede descubrir, evaluar y comprar un producto sin salir de una red social o con uno o dos clics adicionales.
Este comportamiento está alineado con los hábitos digitales postpandemia.
Según datos de la AMVO, los consumidores valoran cada vez más la inmediatez, la simplicidad del pago y la confianza generada por otros usuarios, elementos que el social commerce integra de forma natural.
Contenido, comunidad y conversión
A diferencia del ecommerce tradicional, el social commerce se basa en tres pilares que las empresas deberán tomar en cuenta en 2026:
- Contenido auténtico como videos cortos, transmisiones en vivo y reseñas reales.
- Interacción social con comentarios, likes y mensajes directos.
- Compra integrada a través de catálogos, enlaces de pago y marketplaces sociales.
Para 2026, las empresas que logren conectar estos tres elementos podrán capitalizar mejor el tráfico orgánico y reducir su dependencia de la publicidad digital tradicional, cuyo costo sigue aumentando.

Sectores con mayor oportunidad
La AMVO ha señalado que categorías como moda, belleza, cuidado personal, electrónicos y productos para el hogar muestran una alta afinidad con el social commerce en México.
Estas industrias se benefician especialmente del formato visual, las demostraciones en video y la recomendación social.
Además, el crecimiento del mobile commerce, donde el smartphone es el principal dispositivo de compra, refuerza el papel de las redes sociales como canal transaccional.
Qué deben hacer las empresas rumbo a 2026
Para aprovechar el auge del social commerce en 2026, las empresas de comercio electrónico deben tomar en cuentas las siguientes estrategias:
- Integrar catálogos nativos en redes sociales.
- Apostar por estrategias de influencers y microcreadores.
- Capacitar equipos en social selling y atención vía mensajería.
- Medir ROAS y conversión más allá del último clic.
- Alinear logística y devoluciones con la promesa de compra inmediata.
Con todo esto se concluye que el social commerce ya no será una tendencia emergente solamente, sino un componente estratégico del ecommerce mexicano en 2026.
Como lo advierten los expertos, las marcas que entiendan cómo vender dentro de las redes sociales, respetando el lenguaje y la dinámica de cada plataforma, estarán mejor posicionadas para competir el próximo año, cuando la frontera entre contenido, comunidad y comercio será prácticamente invisible.
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