América Latina se perfila como una de las mayores ganadoras en la realineación del comercio global, al consolidarse como proveedor clave tanto para Asia como para Norteamérica. La región ha experimentado un extraordinario aumento del 82% en los flujos comerciales hacia el sur de Asia y ASEAN, impulsado por su papel como proveedor vital de minerales críticos para la industria electrónica asiática, reporta el más reciente informe Supply Chain Financing 2026, de Citi.
Olvidémonos por un momento de la retórica sobre la desglobalización. El comercio mundial no se está encogiendo; se está "recableando" a toda velocidad, y el nuevo centro de gravedad tiene nombre propio: México. Uno de los hallazgos más contundentes del informe es la constatación de que, pese a las tensiones geopolíticas y los nuevos aranceles impulsados por la administración Trump —que elevaron la tasa efectiva sobre importaciones en Estados Unidos del 2.4% al 16.8%—, el comercio global demostró una resiliencia notable.
Reacción y estrategia
Uno de los hallazgos más contundentes del informe es la constatación de que, pese a las tensiones geopolíticas y los nuevos aranceles impulsados por la administración Trump —que elevaron la tasa efectiva sobre importaciones en Estados Unidos del 2.4% al 16.8%—, el comercio global demostró una resiliencia notable.
"La velocidad de este ajuste proporciona evidencia de la resiliencia y adaptabilidad inherentes de las cadenas de suministro", señala el documento, destacando cómo los volúmenes de importación marítima a EU, que se dispararon un 28% en anticipación a las restricciones, lograron normalizarse en los meses posteriores gracias a acuerdos y exenciones.
Subsidiariación estratégica
Detrás de esta capacidad de reacción se esconde una reorganización profunda: mientras las importaciones estadounidenses directas desde el norte y este de Asia crecieron solo un 32% entre 2019 y 2024, los flujos desde el sur de Asia y la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) aumentaron un 50%, y desde Latinoamérica, un 43%. México, en particular, se consolida como un hub estratégico, triplicando su número de subsidiarias de origen chino desde 2022, un fenómeno que los autores vinculan a una "subsidiariación estratégica" para sortear barreras comerciales.
China, lejos de retroceder, ha pivotado con agilidad hacia productos de alto valor. El informe subraya que su mayor crecimiento exportador en el periodo 2019-2024 se dio en vehículos de pasajeros (82,000 millones de dólares), un sector tradicionalmente dominado por Alemania. "China demuestra agilidad y dinamismo", afirman los analistas, apuntando a su transformación en superpotencia tecnológica, con un control significativo sobre tierras raras y una participación del 70% en la producción global de vehículos eléctricos.
Esta recomposición tiene implicaciones logísticas mayúsculas: las rutas marítimas y los flujos de contenedores se están rediseñando para conectar nuevos polos de producción y consumo, como lo evidencian los datos de pagos de Citi, que muestran un crecimiento de 25% en los flujos del sector salud y de 23% en tecnología, este último impulsado por la inversión en inteligencia artificial.
El factor IA
Precisamente, la inteligencia artificial emerge como el gran catalizador de la próxima década. El informe estima que el gasto de capital global relacionado con la demanda de IA alcanzará los 7.75 billones de dólares para 2030, un auge que está redefiniendo el financiamiento y la construcción de infraestructura. Los data centers optimizados para IA, cuya construcción puede tomar entre 18 y 36 meses, requieren inversiones masivas donde los equipos (GPU y servidores) representan entre 30% y 40% del costo total del proyecto.
"La transición de centros de datos que actúan principalmente como instalaciones de almacenamiento a centros de datos optimizados para cargas de trabajo de IA ha alterado fundamentalmente tanto la escala de inversión requerida como la estructura de costos", explica el documento. Para la logística, esto supone una demanda creciente de transporte de componentes de alta tecnología, soluciones de cadena de frío para sistemas de enfriamiento y una presión sobre la infraestructura energética, dado que una consulta típica a un chatbot consume 10 veces más energía que una búsqueda tradicional.
En el plano financiero, el informe revela cómo las empresas están reaccionando a la presión sobre los márgenes. Un 46% de los encuestados planea optimizar sus tenencias de inventario para aliviar restricciones de efectivo, un salto dramático desde el 16% en 2023. La gestión del capital de trabajo se vuelve estratégica, y aquí la tecnología juega un papel doble: por un lado, 36% de las grandes corporaciones ya utiliza IA, principalmente para optimización de la cadena de suministro y automatización de tareas; por otro, innovaciones como la tokenización de instrumentos financieros prometen agilizar procesos.
"En un modelo tokenizado, transferir la propiedad se vuelve tan simple como mover un token a otra billetera", explican los autores, lo que podría abrir la puerta a una mayor liquidez y a mercados más dinámicos para activos de corto plazo, reduciendo la fricción en los pagos transfronterizos.
La encuesta a más de 800 proveedores que participan en programas de financiamiento de Citi añade una capa crucial: 56% ya ha adoptado o está considerando herramientas de IA generativa, aunque las barreras para las pymes siguen siendo la falta de experiencia técnica y el costo. Sorprendentemente, aunque los aranceles fueron la principal noticia del año, casi tres cuartas partes de los proveedores reportaron un impacto solo moderado o nulo en sus negocios, lo que sugiere que lograron mitigar el golpe mediante ajustes de precios o negociaciones. Sin embargo, el costo de los bienes vendidos sigue siendo el desafío predominante para 46%, indicando presiones estructurales más que cíclicas.
La sostenibilidad no se pierde
Finalmente, el informe aborda la sostenibilidad como un factor cada vez más presente en la selección de proveedores. Un 38% de las grandes corporaciones a nivel global está añadiendo nuevos socios basándose en criterios de sostenibilidad, y en Norteamérica esta cifra alcanza 40%. Las emisiones, el consumo energético y la gestión de residuos son las prioridades, aunque el costo del cumplimiento se ha convertido en el principal obstáculo para una mayor integración de medidas sostenibles en la cadena de suministro, citado por 26% de los encuestados.
En palabras de Shahmir Khalig, responsable de Servicios de Citi, que abre el informe, "contra un telón de fondo de volatilidad, el comercio global continúa perdurando". Para los actores logísticos, la conclusión es que la eficiencia pura ha dado paso a un equilibrio donde la resiliencia, la regionalización y la adopción tecnológica definirán la competitividad en los próximos años.













