En el autotransporte de carga terrestre en México, uno de los costos menos visibles es el tiempo perdido en buscar viajes que sí empaten con la ruta, el tipo de unidad y la disponibilidad del operador.
Para miles de hombres-camión y pequeñas flotas, esa fricción operativa pega directo en la rentabilidad: más horas ociosas, más vueltas improductivas y menor capacidad para aprovechar la demanda.
Bajo ese ángulo, el avance de plataformas digitales de carga empieza a leerse menos como una promesa tecnológica y más como un ajuste práctico de operación. Es el caso de Flete.com, filial mexicana del unicornio brasileño Frete.com.
Ingresó a México en 2025 con la promesa de reconfigurar el acceso al mercado del autotransporte de carga para los transportistas independientes u hombres-camión.
Una adopción en curso
En 2025, Flete.com superó las 2,500 cargas en México y ahora proyecta alcanzar 13,000 en 2026, según informó la compañía en un comunicado. En paralelo, plantea crecer 3x su base de clientes corporativos, superar 150 brokers logísticos y pasar de 1,000 a 2,500 transportistas registrados.
Más allá del dato empresarial, la señal es que los modelos de loadboard empiezan a encontrar tracción en un ecosistema fragmentado y con fuerte peso del operador independiente.
La empresa también mantiene vigente la inversión de 20 millones de dólares para desarrollar el mercado mexicano, con foco en nuevas funcionalidades, talento y tecnología de datos.
El dato importa porque en logística y cadena de suministro la adopción digital no se consolida por la novedad de la herramienta, sino por su capacidad de reducir fricción en la operación diaria de transportistas, brokers y embarcadores.
Funcionalidad operativa para hombres-camión
El cambio más concreto para los transportistas está en la búsqueda de cargas. La plataforma habilitó filtros por origen, destino y tipo de camión, lo que permite depurar opciones desde el inicio y encontrar con mayor rapidez una carga compatible.
En términos operativos, ataca un costo silencioso del día a día: revisar oportunidades que no corresponden con la unidad o con la ruta disponible.
Otro punto clave es que el contacto con el cliente se mantiene vía WhatsApp. En lugar de sustituir el canal más usado por transportistas y brokers, la plataforma añadió una capa previa de selección.
Marco Reyes, Country Manager de Flete en México, afirmó que esta implementación cuadruplicó los usuarios activos y fue más eficiente que la primera versión basada solo en bots; la lectura de fondo es que la digitalización avanza más rápido cuando se adapta a la práctica real del autotransporte.
2025 como lanzamiento y 2026 como prueba de escala
El contexto operativo ayuda a leer mejor las metas anunciadas. En una pasada entrevista con The Logistics World, Reyes describió al 2025 como un periodo de lanzamiento y consolidación en México, mientras que 2026 se plantea como una fase de prueba de escala.
Esa narrativa encaja con un mercado en el que la adopción tecnológica en transporte de carga no ocurre de forma homogénea, sino por capas, conforme los actores perciben utilidad operativa real.
En su momento, Reyes describió que también se había observado un ajuste en el enfoque comercial hacia segmentos como consumo, retail, mayoristas y autoservicio; esto ante la contracción que implicó la política arancelaria en industrias como la automotriz.
Para el transporte de carga en México, ese giro es importante porque coloca la digitalización en sectores de alta frecuencia y fuerte presión de cumplimiento, donde encontrar transportista disponible con rapidez puede ser tan decisivo como la tarifa.
La siguiente capa digital
Hacia 2026, el mensaje más relevante de Flete.com está en las capacidades que se buscan construir. El comunicado anticipa inversión en ingeniería de datos e inteligencia artificial para seguridad y reducción de incidentes, además de mejorar la eficiencia al reducir viajes en vacío mediante la localización de cargas cercanas a los transportistas.
También se plantea, a mediano plazo, el desarrollo de soluciones financieras, como parte de una oferta más amplia para el ecosistema.
Para la comunidad de logística, supply chain y transporte de carga en México, el punto de fondo es claro: la digitalización ya no solo se juega en grandes flotas o sistemas corporativos.
También avanza en herramientas que buscan ordenar el mercado para hombres-camión, reducir tiempos ociosos y elevar rentabilidad operativa. El desafío de 2026 será convertir ese avance inicial en uso recurrente, confianza y resultados sostenidos.














