Desde hace varios años y más aún en el 2026, el transporte dejó de ser una función táctica para convertirse en una de las decisiones más estratégicas dentro de la logística.
El aumento sostenido en los costos de combustible, la presión regulatoria, la escasez de operadores, la transición energética y la necesidad de mayor visibilidad en las operaciones están redefiniendo la manera en que las empresas diseñan y ejecutan el movimiento de mercancías.
A ello se suma un entorno geopolítico volátil y la reconfiguración de las cadenas de suministro, que exige redes de transporte más flexibles, intermodales y resilientes.
Costos, eficiencia y visibilidad: el Hub de Conocimiento
Uno de los principales retos que enfrenta el sector es la necesidad de operar con mayor eficiencia en un entorno de costos crecientes.
El precio de los energéticos, la congestión en rutas críticas y la falta de operadores calificados obligan a las empresas a repensar sus modelos de gestión de flotas y planificación de rutas.
Hoy, la eficiencia ya no depende solo de recorrer menos kilómetros, sino de contar con información en tiempo real que permita anticipar disrupciones, ajustar decisiones y mantener niveles de servicio.
Por ello, la agenda de transporte pone énfasis en la adopción de tecnologías para la visibilidad de la carga, la digitalización de procesos y el uso de datos para una toma de decisiones más ágil.
Estas herramientas se vuelven indispensables en un entorno donde los márgenes son cada vez más estrechos y los errores operativos tienen un impacto inmediato en la cadena de suministro.
En este contexto nace el Hub de Conocimiento en The Logistics World Summit & Expo 2026, evento líder en Latinoamérica que se celebrará el 18 y 19 de marzo en el Centro Banamex de la Ciudad de México.
Este estratégico espacio de capacitación gratuita cuenta con 4 auditorios, uno de los cuales estará centrado en el sector transporte.
Los temas que marcarán la conversación
Las conferencias de este auditorio reflejan con claridad los dilemas que hoy enfrenta el sector: cómo operar con mayor seguridad, eficiencia y resiliencia en un entorno de disrupción permanente.
A lo largo de los dos días, los contenidos abordan desde la planeación de rutas en contextos urbanos y semiurbanos cada vez más complejos, hasta la gestión de flotas en escenarios de alta incertidumbre, donde factores como el costo del combustible, la disponibilidad de operadores y los cambios regulatorios obligan a tomar decisiones más rápidas y mejor informadas.
Un eje central de la agenda es el uso estratégico de la tecnología para ganar visibilidad y control operativo.
Temas como la telemática, el uso de datos para la toma de decisiones, la automatización de procesos y la aplicación de inteligencia artificial en media y última milla muestran cómo el transporte está transitando de modelos reactivos a esquemas predictivos, capaces de anticipar imprevistos y ajustar la operación en tiempo real.
En un contexto donde cada minuto y cada kilómetro cuentan, esta evolución tecnológica se vuelve un factor clave de competitividad.
La agenda también pone sobre la mesa retos estructurales de largo plazo, como la transición energética y la renovación de flotas.
Las conversaciones en torno a electrificación, financiamiento y chatarrización responden a una presión creciente por reducir emisiones, cumplir con nuevas regulaciones y, al mismo tiempo, mantener la viabilidad económica de las operaciones.
Estos temas adquieren especial relevancia en un momento en el que la sostenibilidad deja de ser un discurso aspiracional para convertirse en una condición de acceso a mercados y cadenas de suministro.
Otro punto clave es la transformación de la última milla y su impacto directo en la experiencia del cliente.
Las conferencias abordan cómo la velocidad, la confiabilidad y la visibilidad de la entrega se han convertido en elementos determinantes de fidelización, obligando a replantear modelos operativos, alianzas y uso de infraestructura.
En paralelo, se analiza el papel estratégico de los parques industriales y los nodos logísticos como piezas fundamentales para articular transporte, producción y distribución en un país que busca consolidarse como hub regional.












