La industria textil y de confección en México cierra 2025 con desafíos estructurales, presiones competitivas externas y un mercado global en transformación, por lo que las empresas del sector deberán planear una buena estrategia para encarar el 2026.
De acuerdo con datos publicados este año, la industria textil mexicana sufrió, entre algunas cosas, una caída en exportaciones, un déficit comercial creciente y una presión asiática cada vez más dominante.
Sin embargo, también se revelaron algunas oportunidades para el sector, sobre todo estratégicas que pueden permitir a las empresas fortalecerse y evolucionar el siguiente año.
Exportaciones en caída
Según datos de este 2025 de la Cámara Nacional de la Industria Textil (CANAINTEX), entre enero y septiembre las exportaciones mexicanas cayeron –15%, pasando de seis mil 510 millones en 2024 a cinco mil 561 millones de dólares en 2025.
Este importante dato no sólo representa un retroceso del desempeño comercial, sino que evidencia la fragilidad del sector ante la alta concentración de sus mercados.
Por otra parte, sus reportes indican que el principal destino de las exportaciones sigue siendo Estados Unidos, representando un 92% de las exportaciones del sector textil mexicano.

¿Qué significa? Que las empresas mexicanas dependen del mercado estadounidense e implica que cualquier desaceleración económica o cambio normativo en el país vecino tiene un impacto directo y profundo en México.
Todo esto obliga a la industria textil mexicana a considerar estrategias de diversificación hacia mercados donde México tiene ventajas arancelarias o cercanías logísticas, como Canadá, Centroamérica y el Caribe.
Y también puede abrirse una ventana hacia Sudamérica o Europa, especialmente en categorías de alto valor como textiles técnicos, telas especializadas y no tejidos, que ya representan un porcentaje importante de las exportaciones actuales.
Importaciones al alza y un déficit estructural
A diferencia del comportamiento exportador, las importaciones crecieron 2% entre enero y septiembre de 2025, de acuerdo con CANAINTEX. Con esto, el déficit comercial del sector asciende a –4,313 millones de dólares, cifra que evidencia una pérdida de competitividad frente a proveedores internacionales.
El origen de las importaciones confirma la presión que ejerce Asia sobre el mercado mexicano:
- China: 33%
- Estados Unidos: 21%
- Vietnam: 6%
- Bangladesh: 5%
- India: 4%

Justo este panorama refuerza la necesidad de que la industria textil mexicana avance en automatización, digitalización, mejora de procesos y adopción de tecnologías de manufactura avanzada para ser competitiva en 2026.
Y es que las empresas no pueden competir únicamente en precio; deben competir en velocidad, especialización, trazabilidad y sostenibilidad, elementos que actualmente son diferenciadores clave en mercados globales.
¿Qué categorías ofrecen mayor potencial en 2026?
Los datos de exportación de 2025 muestran que las categorías con mayor valor son:
- Textiles técnicos: 17%
- No tejidos: 16%
- Tejidos: 10%
- Alfombras: 10%
Mientras que en confección destacan:
- Pantalones: 24%
- Playeras: 16%
- Toallas quirúrgicas: 13%
- Cortinas y rodapiés: 8%
- Suéteres: 6%

El crecimiento de los textiles técnicos y no tejidos es prometedor porque están vinculados a sectores dinámicos como el automotriz, el aeroespacial, de construcción, médico, hotelería y manufactura avanzada.
Para 2026, apostar por estos segmentos de la industria textil y de confección puede representar una ruta de mayor rentabilidad, menos expuesta al fast fashion y con mayor demanda en mercados internacionales.
Nearshoring: Una oportunidad que México no debe dejar pasar
La relocalización de cadenas de suministro en Norteamérica sigue siendo uno de los grandes motores potenciales para la industria mexicana. El auge del nearshoring ofrece oportunidades reales, pero aprovecharlas requiere que las empresas textiles garanticen los siguientes elementos:
- Tiempos de entrega cortos y confiables
- Capacidad de producción flexible
- Trazabilidad total de materiales y procesos
- Certificaciones internacionales
- Cumplimiento de estándares ESG
En este sentido, las marcas estadounidenses buscan sustituir proveedores lejanos por operaciones más cercanas, y México está geográficamente en una posición privilegiada. Sin embargo, para obtener estos contratos, las empresas deben demostrar profesionalización, modernización y consistencia operativa.

El papel del talento y la manufactura nacional
CANAINTEX señala que la industria de confección generó 242 mil empleos formales, con una participación femenina cercana al 53%. Esto convierte al sector en un motor social y económico relevante, que puede potenciarse aún más en 2026 mediante programas de capacitación técnica, adopción de maquinaria moderna y profesionalización de la cadena productiva.
La mano de obra calificada sigue siendo una ventaja competitiva frente a otros países, siempre que se combine con innovación y uso eficiente de tecnologías emergentes.
2026: Un año para reinventarse
Si la industria textil mexicana quiere entrar a 2026 con una posición más sólida, los datos de 2025 señalan cinco líneas estratégicas clave:
- Diversificación de mercados de exportación
- Apuesta por textiles técnicos, no tejidos y productos de alto valor agregado
- Modernización tecnológica y automatización de procesos
- Integración con el ecosistema de nearshoring en Norteamérica
- Inversión en talento, certificaciones y sostenibilidad
El sector ha demostrado resiliencia durante décadas, pero el entorno global es cada vez más competitivo, por lo que el 2026 representa una oportunidad única.
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