México importa 27 veces más cartón corrugado del que exporta. Esta desproporción en la balanza comercial revela una dependencia crítica de insumos clave para la industria del envase y embalaje, justo en un momento en que la geopolítica y las decisiones arancelarias están reconfigurando las reglas del comercio internacional. La imposición de tarifas al acero y al aluminio, sin distinción entre sus usos industriales o alimentarios, amenaza con encarecer los costos logísticos, frenar inversiones y desestabilizar las cadenas de suministro.
Este fue el eje del panel “Impacto geopolítico y económico” presentado en THE FOOD TECH 2025, con la participación de Jorge Maquita (RIP), director de PackInnovationconsulting; Jonás Murillo, presidente ejecutivo de CANAINCA; Pedro Hugo Alcalá, director general de AMEXICOOR; Liliana Pérez, presidenta de la ANFEP; Susana Hernández, directora técnica de ANIPAC; y Jesús Núñez, presidente Zona Norte de la AMEE. Los líderes coincidieron en que la incertidumbre comercial entre México, Estados Unidos y China está generando presiones inéditas sobre la logística del sector, pero también oportunidades para fortalecer la industria nacional.
Aranceles sin distinción: impacto directo en costos logísticos
Uno de los puntos más críticos abordados fue la imposición de aranceles del 25% y 50% al acero y aluminio por parte de México y Estados Unidos. En el caso de los envases metálicos, esta medida afecta directamente el costo de producción. En una lata de frijoles, por ejemplo, el envase representa hasta el 60% del valor total del producto. Si se aplican aranceles a las latas vacías, como ya ocurre con la cerveza, el impacto en los precios finales será inmediato y significativo.
Los panelistas señalaron que estas medidas carecen de lógica proteccionista cuando no existe una producción nacional suficiente para sustituir las importaciones. México es deficitario en acero y aluminio aptos para uso alimentario, y la mayoría de estos insumos provienen de China, Japón y Europa. La falta de diferenciación entre los usos del metal en las políticas arancelarias pone en riesgo la competitividad de los productos mexicanos en el mercado internacional.
Incertidumbre que paraliza la inversión
Más allá de los aranceles, la incertidumbre geopolítica está generando un efecto paralizante en la logística empresarial. Jesús Núñez compartió casos concretos de cargas detenidas en frontera por cambios abruptos en las políticas comerciales de Estados Unidos. Esta volatilidad afecta directamente el CAPEX de las empresas, frena decisiones de inversión y obliga a operar bajo esquemas de contingencia.
La falta de reglas claras y el temor a nuevas imposiciones arancelarias han llevado a muchas compañías a adoptar una postura de wait and see, esperando definiciones que les permitan planificar con mayor certeza. Esta parálisis impacta la eficiencia operativa, la capacidad de respuesta ante la demanda y la estabilidad de las cadenas de suministro.
Oportunidades en medio del caos
A pesar del panorama complejo, los líderes del sector coincidieron en que la coyuntura actual también abre oportunidades. México es el segundo país con más tratados comerciales en el mundo, con acuerdos vigentes con 51 países. Sin embargo, el 86% de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos, lo que lo hace vulnerable a decisiones unilaterales como las de la administración Trump.
La diversificación de mercados y la sustitución de importaciones se perfilan como estrategias clave. En sectores como el cartón corrugado, el plástico y los envases metálicos, existe un potencial real para desarrollar capacidades locales, reducir la dependencia externa y aprovechar el fenómeno del nearshoring. Esto implica no solo producir más, sino hacerlo con valor agregado, innovación y cumplimiento normativo.
Cumplimiento normativo: escudo ante la guerra comercial
En este contexto, el cumplimiento de reglas de origen, certificaciones, trazabilidad y auditorías se convierte en un escudo comercial. Liliana Pérez presentó el modelo de las “6 S” que ANFEP promueve para asegurar el cumplimiento ante normativas como la FSMA 204, que exigirá trazabilidad completa en productos alimentarios exportados a Estados Unidos.
Certificar procesos de manufactura, clasificar correctamente los productos, demostrar el contenido regional y garantizar la transparencia en la cadena de suministro son acciones que pueden exentar a los productos mexicanos de aranceles injustificados. Hablar el “lenguaje de Trump”, como lo definieron los panelistas, implica demostrar con hechos que México cumple con los estándares internacionales.
Asociacionismo: clave para la resiliencia logística
Otro eje del panel fue la importancia del asociacionismo como herramienta de defensa, capacitación y lobby ante gobiernos. Los representantes de CANAINCA, ANFEP, ANIPAC, AME y AMEXICOOR coincidieron en que la colaboración intersectorial es fundamental para enfrentar los desafíos comunes. Compartir información estratégica, construir políticas industriales transexenales y generar sinergias entre proveedores, fabricantes y exportadores son pasos necesarios para fortalecer la industria del envase y embalaje.
Además, se destacó la necesidad de profesionalizar a la industria, capacitar en inteligencia de negocios y entender el contexto global. Lo que ocurre en Ucrania, en Asia o en las oficinas de la FDA puede tener repercusiones directas en los costos logísticos, en la disponibilidad de insumos y en la viabilidad de exportaciones mexicanas.
Logística estratégica para un nuevo orden comercial
La reconfiguración geopolítica y económica exige una logística más resiliente, colaborativa y estratégica. México tiene el talento, la infraestructura y los tratados para convertirse en un hub logístico de envase y embalaje, pero requiere visión de largo plazo, cumplimiento normativo y alianzas sólidas para aprovechar la coyuntura.
Como lo plantearon los panelistas, el reto no es solo sobrevivir a la incertidumbre, sino convertirla en oportunidad. Innovar, diversificar, certificar y colaborar son las claves para que la industria mexicana del envase y embalaje no solo resista, sino que crezca y lidere en el nuevo orden comercial global.













