Los profesionales de la logística y de supply chain experimentaron un 2025 con numerosos retos ante la escalada global de aranceles, impuesta por los Estados Unidos. En el año que inicia, se espera que persista un enfoque proteccionista, con incrementos en tarifas y cambios en los acuerdos comerciales vigentes, lo que podría alterar todavía más la dinámica de suministro global.
De acuerdo con el Informe de Comercio Global 2026, elaborado por Thomson Reuters, las disrupciones relacionadas con los aranceles han modificado las prioridades estratégicas, convirtiendo las preocupaciones rutinarias de la cadena de suministro en cuestiones más amplias de resiliencia sistémica.
En este artículo compartimos cinco acciones que pueden realizar empresas y organizaciones para fortalecer sus operaciones y limitar las disrupciones provocadas por la incertidumbre arancelaria.
1. Garantiza la visibilidad de proveedores
Los cambios en las políticas comerciales seguirán impulsando los costos del comercio exterior en 2026. Garantizar una visibilidad exhaustiva del total de proveedores puede ser la clave para comprender la exposición que tu modelo de negocio tiene ante los aranceles y anticipar potenciales interrupciones antes de que afecten las operaciones.
2. Diversifica el mercado
La repentina imposición de nuevos aranceles sobre bienes de países específicos puede generar enormes presiones sobre los importadores. Los equipos de compras pueden identificar proveedores alternativos en regiones no afectadas, pero esto a menudo conlleva un aumento de las complejidades logísticas y operativas.
Con todo, el mapeo de posibles proveedores alternativos seguirá siendo una ventaja competitiva ante las variaciones de costo y disponibilidad de componentes críticos sujetos a aranceles.
3. Prepárate para los desafíos regulatorios
Los cambios arancelarios suelen ir acompañados de nuevos requisitos regulatorio, lo que añade una capa adicional de complejidad en las operaciones. Los equipos de compras deben asegurarse de que sus estrategias de abastecimiento cumplan con las nuevas regulaciones comerciales, que pueden variar de una jurisdicción a otra.
Los departamentos de compras deben anticiparse a las disrupciones comprendiendo qué proveedores están en riesgo y en dónde se ubican las posibles vulnerabilidades en su cadena de suministro.
4. Renegociación de proveedores
De acuerdo con una encuesta reciente realizada por BCG entre líderes de la industria logística, casi el 80% de los transportistas han reportado aumentos de costos debido a aranceles, y casi el 70% espera reducir los costos de envío, con la renegociación de contratos como principal herramienta.
Momentos de alta volatilidad pueden ser la ocasión perfecta para renegociar los acuerdos vigentes con proveedores clave. Las revisiones de contratos, por ejemplo, pueden incluir cláusulas de ajuste por aranceles, flexibilización de volúmenes o mayores periodos de pago.
5. Optimización financiera
En muchos casos, es posible que los costos asociados a nuevos aranceles de importación no se puedan evitar y deban ser asumidos. En estas situaciones, las empresas pueden optimizar diferentes áreas, como las rutas de entrega, para reducir gastos asociados al combustible o mantenimiento de unidades.
Invertir en herramientas de automatización para aumentar la eficiencia y productividad de ciertas áreas del negocio puede ser ideal para garantizar la continuidad de operaciones.
¿Cuál será el panorama de los aranceles en 2026?
Es difícil predecir cuál será la política exacta que los Estados Unidos mantendrán en 2026 en materia arancelaria. Por el momento, los jefes de finanzas de diversas empresas siguen citando a los aranceles como una de sus principales preocupaciones.
Una encuesta realizada a 548 jefes financieros por los bancos de la Fed de Richmond y Atlanta, en colaboración con la Escuela de Negocios Fuqua de la Universidad de Duke, encontró que los jefes de finanzas esperan un aumento generalizado de precios en torno al 4% durante 2026.
Mientras tanto, México autorizó la imposición de aranceles de hasta el 50% a diversas mercancías procedentes de China y otras naciones. El gobierno calcula que los nuevos aranceles sobre los productos asiáticos tengan un efecto sobre la inflación de sólo 0.2 puntos porcentuales, y que no influyan de manera importante en los precios de los autos importados de China.
Sobre esta medida, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó en noviembre pasado que los aranceles son una medida necesaria para proteger alrededor de 350,000 puestos de trabajo concentrados en los sectores automovilístico, textil y metalúrgico de México.












