El panorama para Cuba, que enfrenta un bloqueo económico desde hace décadas, luce más sombrío este 2026 debido a una crisis de combustible que ya está impactando su conectividad aérea, las rutas regionales y la capacidad de carga.
La isla depende en gran medida de proveedores externos para cubrir dos tercios de su demanda de combustible, incluyendo petróleo crudo y derivados como jet fuel. Hasta hace poco, México y Venezuela eran los principales exportadores de petróleo a Cuba; sin embargo, dos hechos recientes han truncado estos envíos:
- A principios de enero, Estados Unidos intervino militarmente en Venezuela, bloqueando los envíos de petróleo a Cuba.
- México, que históricamente ha mantenido buenas relaciones diplomáticas con la isla, también se vio presionado por la administración del presidente Donald Trump para suspender temporalmente sus envíos de petróleo a Cuba, bajo amenazas de sanciones o aranceles.
En este contexto, ante la escasez de combustible de aviación en Cuba, los nueve aeropuertos internacionales de la isla (incluyendo La Habana, Varadero y Cayo Coco) verán afectada su conectividad aérea. Ayer, a través de un comunicado, Air Canada anunció una suspensión de su servicio regular hacia la isla, tras recibir notificaciones oficiales (NOTAM) sobre la falta de suministro comercial de jet fuel.
La aerolínea canadiense informó que operará vuelos ferry sin pasajeros hacia Cuba con el objetivo de repatriar aproximadamente a 3,000 personas que se encuentran actualmente en el país, mientras evalúa una posible reanudación de operaciones en una fecha posterior. Además, anticipó la reasignación de aeronaves a otros destinos, una decisión que tiene implicaciones directas en la configuración de su red aérea.
Ajustes operativos en otras aerolíneas
A diferencia de la suspensión inmediata anunciada por Air Canada, otras aerolíneas que operan rutas hacia Cuba han optado por medidas de contingencia para mantener la conectividad.
- Air Europa. Ha informado que sus vuelos realizarán una parada técnica en Santo Domingo, República Dominicana, para cargar combustible antes de continuar o regresar de su trayecto, lo que podría generar ajustes en sus horarios de llegada a Madrid.
- Iberia. Confirmó que también realizará escalas técnicas en la República Dominicana para asegurar el abastecimiento. Por ahora, mantiene su ruta Madrid–La Habana, aunque activó políticas de flexibilización de tarifas para cambios y reembolsos.
- Air Transat. La competidora canadiense indicó que, por el momento, planea mantener sus vuelos programados aplicando medidas de contingencia, como el transporte de combustible adicional o paradas técnicas en caso de ser necesario.
- Rossiya (subsidiaria de Aeroflot). La aerolínea rusa planea continuar sus operaciones, aunque ajustando las rutas para permitir el reabastecimiento en otros puntos fuera de la isla.
Con relación a las aerolíneas en México, hasta ayer, 9 de febrero, las principales operadoras mantenían la siguiente postura:
- Aeroméxico. La aerolínea indicó que informará cualquier actualización a través de sus canales oficiales, sin confirmar una suspensión inmediata.
- Viva Aerobus. Si bien es la principal operadora hacia Cuba desde México, no había emitido una respuesta inmediata a las solicitudes de información, operando normalmente sus vuelos desde Cancún el lunes por la mañana.

Impacto en vuelos de carga
La crisis de combustible de aviación en Cuba no genera una disrupción estructural en el mercado de carga aérea, pero sí provoca afectaciones operativas puntuales, especialmente en la capacidad transportada en vuelos de pasajeros.
En la isla, los vuelos cargueros dedicados son limitados, por lo que la mayor parte de la carga aérea se mueve a través de belly cargo. Ante este escenario, la suspensión de operaciones anunciada por Air Canada implica la eliminación inmediata de ese espacio disponible, mientras que las aerolíneas que continúan operando con escalas técnicas tienden a priorizar combustible, seguridad y peso operativo, reduciendo o restringiendo el transporte de mercancías.
El impacto se concentra en envíos sensibles al tiempo, como productos farmacéuticos, insumos médicos, refacciones urgentes y paquetería especializada, que suelen requerir reprogramaciones o desvíos vía hubs alternos en el Caribe o Estados Unidos, con incrementos en tiempos y costos logísticos.
Adicionalmente, la reasignación de aeronaves a otros destinos más estables puede modificar de manera temporal la distribución regional de capacidad de carga, sin representar un choque comercial de fondo, pero sí un ajuste operativo que evidencia la dependencia de la logística aérea del suministro energético.
¿La crisis energética de Cuba está cerca de superarse?
El sistema internacional NOTAM (Notice to Air Missions) emitió una alerta activa para el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana (MUHA), con el mensaje “JET A1 FUEL NOT AVBL”; es decir, no hay combustible Jet A-1 (estándar para aviación comercial). De acuerdo con el organismo, la vigencia de este anuncio inicia hoy, 10 de febrero, y estará activa hasta el 11 de marzo de 2026.
Durante este mes, ninguna aeronave podrá repostar en La Habana (ni en otros aeropuertos del país) lo que obliga a las aerolíneas a cargar combustible extra desde su origen o realizar escalas técnicas en otros países para poder operar sus vuelos.
Sin embargo, la falta de combustible para aviación es parte de una emergencia energética nacional más amplia. El 59% del territorio sufre cortes de luz masivos y se han suspendido servicios básicos (como la venta de diésel y horarios de hospitales) para intentar priorizar la generación eléctrica, de acuerdo con informes que la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) publicó el 9 de febrero.
Dicha información fue difundida a través de canales oficiales del gobierno cubano y medios estatales, donde se anunció la paralización de actividades no esenciales y la restricción en la venta de otros combustibles (como el diésel para transporte terrestre) para destinar las escasas reservas a las centrales termoeléctricas y grupos electrógenos.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló ayer durante su conferencia matutina que su administración trabaja para llegar a un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos y señaló que el país envío ayuda alimentaria a la isla.
“Sí, habrá más apoyo, México es solidario, no podemos hacer caso omiso a la situación que vive el pueblo de Cuba por las sanciones que se están imponiendo a cualquier país que envía petróleo”, señaló la presidenta, quien calificó de “injusta” la decisión de Estados Unidos de aplicar sanciones.
Más allá de la situación política, a nivel operativo, el caso cubano expone la dependencia del suministro energético como condición básica de conectividad, pues, cuando el combustible deja de estar garantizado, incluso rutas de bajo peso comercial pueden convertirse en puntos de tensión logística para las aerolíneas.
Ante este panorama, esta crisis de combustible es un recordatorio de cómo los riesgos energéticos pueden alterar redes aéreas, redistribuir flota y modificar la capacidad logística regional en el corto plazo.














